Guillermo Schavelzon nació en Buenos Aires. Crédito: Daniel Mordzinski.

“Amazon es un depredador”

Guillermo Schavelzon, uno de los agentes literarios más destacados de España, publicó un texto en el que denuncia a la “librería más grande del mundo” por estar contra los libreros, los editores y los autores. Hablamos con él sobre el monopolio del gigante de distribución y el incierto futuro de los libros.

2017/06/08

Por Ana Gutiérrez

Las librerías, en todos los barrios, en todas las ciudades y en todos los países, están amenazadas, cuando no han sido arrasadas ya, por Amazon, el mayor vendedor de libros del mundo, y el primer cliente de las editoriales. Amazon no creció logrando que se vendieran más libros, solo le arrebató los clientes a las demás librerías. Por eso es un depredador” dice Guillermo Schavelzon en su texto ‘La librería más grande del mundo, contra libreros, editores y autores’, una denuncia al monopolio del gigante de distribución. Aborda, y critica, sus prácticas desde varios ángulos: algoritmos que perjudican a las editoriales, la turbia venta de libros de segunda mano, la promoción de libros de superventas por encima del resto, el abuso de los datos de sus clientes y, sobre todo, su dominio del mercado de los libros.

Schavelzon está particularmente calificado para hacer ese análisis. Es un agente literario, fundó su organización en Buenos Aires en 1998, luego de 30 años de experiencia como editor en Argentina, México y España. Está basado en Barcelona desde el 2002, y su catálogo es uno de los más destacados de la lengua hispana: representa escritores latinoamericanos como Ernesto Sabato, Mario Benedetti, Juan Esteban Constaín y también a Paul Auster en español. Escribió su texto porque notó que al no obstaculizar el camino de Amazon, toda una industria ha sido afectada por una política devastadora que ha ido elminando las editoriales, las librerías y las distribuidoras. Pero más allá de eso, al proveerles a las megacorporaciones como Amazon toda nuestra información personal, “pagamos hipotecando nuestra futura independencia. Lo que está en juego, es la capacidad de decidir sobre nuestras lecturas, sobre nuestras vidas”.

Hablamos con él sobre el depredador que acecha la industria de los libros y el futuro del sector al que ha dedicado su vida.

El texto ahonda en las oportunidades que le da la tecnología al monopolio y la depredación dentro mercado, por ejemplo, "pienso en los ingenieros que están diseñando los robots que reemplazan a los operarios en las fábricas de automóviles...". ¿Es imposible que la tecnología sirva para lo contrario, para ayudar a los libreros por fuera del poder de Amazon? ¿O por definición solo sirve para hacerles daño?

No diría nunca que solo sirve para hacer daño, yo creo que la tecnología está y es un hecho, el problema no es la tecnología, sino el uso que se hace de ella. Cómo y para qué se la utiliza.

El texto también toca nuevos modelos adquisitivos, en sus palabras, “lo que llaman ‘economías colaborativas’, donde la ‘colaboración’ consistente en que unos trabajan casi por nada, y otros se llevan casi todo”.¿Es posible diseñar otros modelos alternos que sean verdaderamente colaborativos?

Tendría que ser posible. Y sería muy bueno.

Paradójicamente, como usted señala, Amazon no creció haciendo vender más libros, sino arrebatando los clientes que ya existían. ¿Qué implicaciones tiene para el largo plazo, tanto para Amazon como otros libreros? ¿Cree que estos modelos vayan acabando las audiencias de los libros?  

Este proceso produce un gran daño, prever cómo saldremos y cuándo, creo que no es posible.

El crecimiento de la lectura es absoluta responsabilidad de las autoridades educativas, y estas no parecen estar interesadas en que los ciudadanos lean más y se eduquen mejor, porque estos suelen ser mucho más conflictivos. No hay más estadistas, sólo políticos que actúan en función del corto plazo, el de su mandato.

Centro Logístico de Amazon. Crédito: Álvaro Ibáñez.

Amazon está haciendo lo posible para vender libros de segunda mano, dado que le da más ganancia, y cada vez limita más lo que pueden hacer los autores y las editoriales. Sin embargo, a largo plazo una estrategia así significa que Amazon no tendría algo para vender. Es decir, no van a existir libros de segunda mano si nadie los produce en el primer lugar…

Seguramente que Amazon tiene estrategias a más largo plazo que las que yo pueda imaginar. Quizás luego venda automóviles de segunda mano, electrodomésticos, dispositivos electrónicos reciclados. Probablemente nada de esto, sino algo que nos sorprenderá cuando llegue el momento.

Uno de los supuestos del artículo es que Amazon facilita la venta de libros robados. Sin embargo, ¿cuánta responsabilidad se les puede adjudicar?  

No creo que Amazon tenga ninguna responsabilidad en la venta de libros robados, ni creo que sea su intención hacerlo, pero debemos señalarlo, no debería ignorar que eso sucede. Podría invitar a los clientes que al recibir el libro lo verifiquen, que lo denuncien, que lo devuelvan, y suspender a ese proveedor, que sí sabe qué vende.

En su texto señala que Amazon es solo una de las grandes industrias mundiales que está generando monopolios en su campo y sacando los productores independientes. ¿Cómo afrontar una tendencia global?

Curiosamente creo que “el mercado” ajustará solo esta concentración, por lo menos en el mundo del libro. El negocio del libro no da para esto, colapsará de alguna manera que no se cuál es, y a corto plazo, unos años más.

 

Jeff Bezos, fundador y director ejecutivo de Amazon.com. Crédito: David Ryder/Getty Images.

El uso del lenguaje es un elemento recurrente en su texto. En la definición de Amazon como "depredador", pero también en las maneras en que Amazon se describe a sí mismo. En especial: "Amazon se presentó, desde el comienzo, como “una gran librería”. Su fundador explicó, años después, que lo hizo porque le daba prestigio, y porque era el único sector que le entregaba la mercadería en consignación. Pero desde el comienzo supo que su negocio sería la distribución". ¿Puede ahondar en ese uso del idioma?

No soy un lingüista ni un semiólogo, pero el lenguaje lo es todo, los usos del mismo jamás son ingenuos, ni sus efectos inocuos.

¿Cómo ve el futuro de los libros, los libreros y las editoriales? En final de su texto implica que veremos el fin de Amazon, ¿cómo cree que va a ocurrir?

No sé si veremos el fin de Amazon, quizás solo suceda que vaya abandonando el negocio del libro, a medida que deje de necesitarlo. Los países con ley de precio fijo para el libro son un problema, solo pueden presionar para bajar los costos, pero no para subir los precios. Se dedicarán a cosas más rentables. O por lo menos eso deseo y pienso.

Le puede interesar El Facebook de los libros

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.