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Así fue la 'toma' cultural de Colombia en Buenos Aires

Presentación del espectáculo 'Caribe, salsa y pacífico', en el Teatro la Usina de Buenos Aires

Colombia Cultural en Buenos Aires

Terminó en Buenos Aires la muestra cultural colombiana más grande de los últimos años.

Por: RevistaArcadia.com

Publicado el: 2013-02-19

El nueve de febrero pasado, un grupo de 76 artistas colombianos se presentaba en un escenario al aire libre en el planetario de Buenos Aires antes más de ocho mil personas. Detrás de ellos una orquesta de 35 músicos argentinos tocaba cumbias, porros y salsas. El espectáculo llamado ‘Caribe, salsa y pacífico’, era el resultado de la unión de tres compañías de baile, y hacía parte de una delegación de más de 140 artistas colombianos - bailarines, escritores, dramaturgos, actores y actrices-, que desde el 1 de febrero y por 16 días se ‘tomó’ la capital Argentina.

Durante dos semanas Buenos Aires recibió a una de las embajadas culturales más grande que se recuerden de Colombia, que incluyó obras de teatro, muestra de cine, cortometrajes y documentales (con la presencia de Luis Ospina y Sandro Romero Rey), y a dos de los autores más reconocidos del país: Fernando Vallejo y William Ospina, que sostuvieron una “conversación con testigos” en un salón esplendido y donde no cabía la gente, en la Casa de la Cultura Argentina. El evento, llamado Colombia Cultural en Buenos Aires también incluyó una retrospectiva de la obra de Óscar Muñoz en el MALBA, y la preentación de la trilogía del grupo de teatro La maldita vanidad (Los autores materiales, El autor intelectual y Cómo quieres quie te quiera).

Para Manuel José Álvarez, director de Artes Escénicas del Ministerio de Cultura, y coordinador del evento, el resultado es muy positivo. “Era una apuesta arriesgada porque corríamos el riesgo de que las manifestaciones artísticas de Colombia no interesaran en una ciudad como Buenos Aires que tiene una tradición cultural tan fuerte y tan seria, pero sí interesaron. Todas las manifestaciones fueron bien recibidas y creo que desde todo punto de vista fue un éxito” dijo un Álvarez sereno, quien también presentó el libro Luchando contra el olvido, la investigación sobre la dramaturgia del conflicto en Colombia. “Nuestra realidad artística está permeada por un conflicto armado y no tenemos por qué negarlo ni intentar suavizarlo” dijo y destacó la “honestidad y la transparencia” de la muestra cultural que muestra distintas visiones del país.

Como era de esperarse, la conversación de Vallejo y Ospina fue polémica e incluyó la consabida crítica por parte de Vallejo a la clase política, a la Iglesia católica y a la reproducción. Hubo quienes abandonaron la sala cuando se alegró por al cáncer que padece el presidente de Venezuela Hugo Chávez.



Otra muestra de alteridad en la visión del país se vio en la obras Las mujeres en la guerra, cuyos monólogos ponen en primer plano la degradación de la violencia en el país y la participación de todos los actores en el proceso, y La siempreviva, la angustiante obra de Miguel Torres que explora la responsabilidad del Estado en el desenlace de la toma del Palacio de Justicia.

Precisamente las presentaciones, el 7 y 8 de febrero, de La siempreviva en el Teatro San Martín causaron un gran impacto. En el público había varios familiares de personas desaparecidas durante la dictadura y su reacción ante la obra de Torres, que gira en torno a una joven que desaparece en el Palacio de Justicia fue muy emotiva.

“En Argentina hay un gran movimiento que lucha contra el olvido y que reclama justicia por lo que una hermandad de sentimientos con el tema de la obra”- dice Miguel Torres, quien se vio sorprendido por la recepción que tuvo la obra. “Lo que pasó durante la presentación fue muy emocionante: el público argentino llorando, de pie aplaudiéndonos. A veces las lágrimas, aunque son dolorosas, son un puente comunicante de las emociones que compartimos”, agregó.

Los aforos completos respaldan la percepción de éxito expresada por Álvarez y que comparte el Ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Hernán Lombardi. “Siempre hubo más gente de la que teníamos planificada, tuvimos un gran éxito a nivel de asistencia en particular con los grupos de música y danza y su presentación en la Usina del Arte, y luego en el Planetario”. (En la Usina no había asiento libre, y en el Planetario hubo más de ocho mil personas). “Y no es fácil porque el público porteño es un público exigente. Muy cariñoso, y admirador cuando le gustan las cosas, pero que desaprueba cuando no le gustan. En estas dos semanas siempre vimos muestras de cariño, de admiración y de respeto".

Argentina celebra este año 30 años de la instauración de la democracia. Tres décadas en que los familiares de víctimas de la dictadura han sostenido una lucha persistente contra la impunidad y el olvido, y aunque la violencia en Argentina es de distinta naturaleza al prolongado conflicto en Colombia, para Lombardi la cultura establece conexiones emocionales entre los pueblos. “Son países que, de forma diferente, han sufrido mucho la violencia en las últimas décadas. Estoy convencido de que, alejada de cualquier afán pedagógico, la cultura para la paz es un elemento esencial en cualquier parte. Pasa en Colombia y pasa en Argentina”.