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Primer paso: desterrar la culpa

Una antropóloga experta en la diversidad sexual y de género discute cómo lidiar de manera sana con un hijo LGBTI.

2017/05/25

Por Nury Cristina Rojas Tello*

A partir de este número compartiré lo que mi experiencia de diez años me ha enseñado sobre la manera sana como padres y madres pueden vivir la diversidad sexual de sus hijos. Esta columna está dedicada al primer paso para vivir la diversidad de su hijo: desterrar la culpa. La culpa no debe existir porque no es mala la diversidad. La diversidad le compete a usted y a toda su familia y está en sus manos hacer de esta vivencia una pesadilla o un aprendizaje. 
Tener un hijo diverso es un reto que rompe nuestros propios prejuicios, cuestiona nuestra sexualidad y pone nuestro amor a prueba frente a una sociedad heteronormativa y homofóbica que nos empuja a rechazarlo. Pregúntese frente a la situación de su hijo “¿de qué lado estoy?”. 

Sé que no es fácil. En estos años he visto tanto a padres comprometidos como ausentes preguntarse lo mismo: “¿Qué hice mal?”. Mi respuesta es: “Nada”.

Su hijo es homosexual por los mismos motivos que usted es heterosexual: porque amamos diferente. No se culpe por ello. La homosexualidad no es una enfermedad, ni un pecado, ni un crimen. Si sus fuentes de consulta o apoyo lo hacen sentir culpable frente a esto, esa ayuda no le sirve. Consulte fuentes y personas que lo liberen de culpas, lo llenen de esperanza y lo acerquen a su hijo. La diversidad sexual tiene múltiples explicaciones causales que no necesariamente involucran un tipo determinado de educación o un ejemplo dado. Si fuera aprendida, todas las personas seríamos heterosexuales. 

*Antropóloga experta en diversidad sexual y de género cristinarojastello@gmail.com

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