'La imaginación en ejercicio' es uno de los próximos cursos de la escuela.

Cómo (no) se enseña a escribir

"Sería atrevido decir que hay una única manera de enseñar a escribir" explica Alfonso Muñoz, uno de los fundadores de la escuela Central de escritura, que dicta escritura creativa en español con vocación internacional. Sus primeros cursos empiezan en enero de este año.

2017/01/02

Por Alfonso Muñoz Corcuera

Durante muchos años el debate quedaba estancado en la primera casilla. ¿Se puede enseñar a escribir? Pero para los que creemos que sí, la pregunta debe ser otra. Porque una vez que aceptamos que sí se puede enseñar a escribir, debemos profundizar sobre cómo se hace. Y en este asunto, como no podía ser de otra manera, hay opiniones para todos los gustos. Cada tallerista, escritor o programa tiene su librillo, nunca mejor dicho, y entre tanta variedad el aspirante a escritor no sabe dónde elegir. No es extraño. Para poder hacerlo primero necesitaría saber en qué tendría que fijarse. Esto es, necesitaría saber cómo se enseña a escribir para saber si un determinado taller, curso o programa de escritura podrá cumplir lo que promete.

Sería atrevido decir que hay una única manera de enseñar a escribir. Como en casi todo, seguramente haya muchas formas de hacerlo. Sin embargo, sí podemos estar seguros de que hay algunas estrategias que sí funcionan y otras que no. Por eso, antes de inscribirse en un taller simplemente porque se imparte cerca de nuestra casa, o porque lo ampara una universidad de prestigio, al aspirante a escritor le convendría asegurarse de que el programa cumple con algunos requisitos mínimos.

En primer lugar, debe asegurarse de que el o los responsables de impartir el curso tengan amplios conocimientos sobre la práctica literaria. Es cierto que el mejor escritor no es siempre el mejor profesor. Pero también es verdad que para poder enseñar a escribir, primero hay que ser un buen conocedor del arte de la literatura. Por eso, lo primero en lo que deberíamos fijarnos es si el curso está impartido por un escritor reconocido. No es un requisito indispensable. Un curso de escritura creativa impartido por un editor o un profesor universitario también puede ser una buena opción, aunque seguramente la forma de trabajar de estas tres figuras serán muy distintas entre sí. Pero si optamos por un curso que no está impartido por un escritor, debemos asegurarnos de que, sea cual sea el perfil del profesor, esté estrictamente relacionado con la creación literaria. Un profesor de literatura medieval, por muchos conocimientos que tenga sobre su campo, no parece la persona más capacitada para enseñarnos a escribir una obra contemporánea.

En segundo lugar, debemos huir de los talleres de autor. Acabamos de decir que es preferible que un curso esté impartido por un escritor. Sin embargo, debemos tener cuidado con esta recomendación: no queremos acabar en un taller de autor. ¿A qué nos referimos con esta expresión? Nos referimos a esos talleres en los que el tallerista actúa como si poseyese el auténtico secreto de la creación literaria e intenta que todos sus alumnos escriban como él. Lo importante para un aspirante a escritor es encontrar su propia voz, su propio estilo. Y nunca podrá hacerlo si está sometido a las limitaciones que le imponga un tallerista, por muchos libros publicados que éste tenga. En este sentido, los cursos impartidos en el seno de un programa de escritura creativa deberían ser nuestra primera opción. La dirección del programa, si ha hecho su trabajo, se habrá asegurado de que el profesor no sólo tenga los conocimientos necesarios, sino también el talante adecuado para transmitirlos con naturalidad, guiando a sus alumnos al mismo tiempo que les da la libertad que necesitan todos los aspirantes a escritor.

Finalmente, debemos señalar la importancia de la variedad. Puede que hayamos tomado un taller con un escritor y hayamos aprendido mucho con él. Pero aprender a escribir es un proceso largo en el que conviene abrirse y estar en contacto con el mayor número de escritores posible. Cuanto mayor sea nuestro abanico de experiencias, más rico será nuestro aprendizaje. Por ello, si optamos por estudiar dentro de un programa de escritura creativa, deberemos valorar que cuente con un buen número de escritores con perfiles distintos. También sería deseable que estos escritores se fuesen renovando con el tiempo, o que incluso contase regularmente con escritores invitados. Si no es así, deberíamos a estar abiertos, por qué no, a tomar cursos en otra escuela.

En Central de Escritura nos preocupamos por ofrecer talleres literarios que contribuyan a la formación de nuevos escritores. Por ello, contamos con algunos de los escritores en lengua española más prestigiosos, no sólo de Colombia sino también de México, España, Perú y Bolivia. Además tenemos un programa de estudios riguroso, en el que utilizamos una metodología común a todos nuestros cursos, fruto de una reflexión profunda sobre cuáles son los aspectos que necesita aprender un aspirante a escritor. Finalmente, nuestra plantilla de profesores es amplia y se encuentra en constante crecimiento, pues incorporamos a algunos de los mejores escritores de todos los países hispanohablantes de una manera regular. Como decíamos al principio, seguramente hay muchas formas de enseñar a escribir. Una de ellas se puede encontrar en Central de Escritura.

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