El editor Felipe González.

“Emma Reyes ha sido la santa matrona de Laguna Libros”

Continuamos nuestra serie sobre editores colombianos con el bogotano Felipe González, fundador y director editorial de uno de los sellos independientes de más proyección a nivel nacional.

2016/12/02

Por Ángel Castaño Guzmán

Luego de apostarle a la reedición de varios títulos de José Antonio Lizarazo, de la novela de ciencia ficción de José Félix Fuenmayor y a la muy aclamada (y reeditada) publicación de la correspondencia de la pintora Emma Reyes, el fundador de Laguna Libros, Felipe González, ha acumulado experiencias y anécdotas sobre el oficio de la edición de obras literarias. Hablamos con él.

¿Cuál es el papel del editor en la formación ciudadana? ¿A qué conclusiones ha llegado sobre el oficio de editor?

Un libro no tiene la obligación de enseñar nada. Pero la labor editorial no se reduce a producir libros, también comprende conectar esos libros con los lectores y, en ese mismo sentido, ayudar a formar públicos ofreciendo experiencias y contenidos paralelos al libro. En cuanto a la agenda pública, las editoriales son un agente que activamente propone temas y perspectivas, aunque en una frecuencia y una velocidad muy diferentes a las de las redes o las de los medios masivos. El sector editorial tiene la responsabilidad de proponer una agenda que es lenta y profunda.

¿Cómo fueron los primeros meses y años de Laguna? ¿Qué recuerda especialmente de ese periodo?

Comenzamos sin saber muy bien en qué nos estábamos metiendo. Nuestras primeras publicaciones fueron libros de arte de formatos económicos que no encontraban fácilmente su público por los canales que existían. Debimos recurrir a hacer servicios editoriales para financiar el sello editorial, que era el proyecto principal. Aprendí muy pronto que no me interesaba seguir haciendo servicios editoriales, pero poder dejarlos tomó como cinco años.


Tres de los cuatro libros de Cohete Cómics, el sello de novela gráfica de Laguna. 

¿Cómo conciliar las ventas con la calidad?

No se puede ver como una balanza, porque no se puede sacrificar una cosa por la otra. Las editoriales son industrias culturales y como tales tienen una responsabilidad frente a su aporte cultural y también una necesidad de ser al menos sostenibles económicamente. Lo primero es comprometerse 100% con la calidad, lo segundo (que no es menos importante pero sí es posterior cronológicamente) es comprometerse 100% con llegar a los lectores. El canal natural para llegar a los lectores es el mercado y en particular las librerías.

Quizá Memoria por correspondencia fue el primer home-run editorial de Laguna. ¿Cómo fue el proceso de edición de ese libro?

Emma Reyes ha sido la santa matrona de Laguna Libros. Además de haber escrito ese libro tan conmovedor y tan doloroso, ha sido nuestra maestra en asuntos editoriales: nos enseñó lo que es una reimpresión y una reedición y otras; nos enseñó lo que es un contrato de representación con una agencia literaria y un contrato de traducción con editoriales de muchos países; nos enseñó que en el resto del mundo también hay lectores interesados en libros de autores colombianos.


Algunas de las ediciones de ‘Emma Reyes, memoria por correspondencia‘. 

¿Qué deben tener los manuscritos para que despierten su interés como editor? ¿Cómo sabe que está frente a uno obra por la que vale la pena apostar?

El primer filtro es el gusto. Ha sido clave formar un equipo editorial talentoso, creativo, responsable y de confianza. Cuando a alguien del equipo le gusta un manuscrito, todos lo leemos y lo discutimos para decidir si lo publicamos. Cada caso es distinto, barajamos diferentes consideraciones. Hay temas que nos gustan de entrada: reivindicación femenina, identidad urbana, etc., pero tenemos claro que el tema no es suficiente. Apostamos por un enfoque literario y todo el tiempo reformulamos lo que significa para nosotros ese enfoque literario.

*

Lea las otras entrevistas de nuestra serie sobre editores:

Gabriel Iriarte, de Penguin Random House

Gustavo García Arenas, de Ícono Editores

Lucía Donadío, de Sílaba

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.