Kevin Johansen, Mis Américas Vol 1/2

Kevin Johansen: “No puedo cantar sobre libertad como lo hacía Serrat, eso sería demagogia”

El cantante argentino tiene apellido nórdico, nació en Alaska, pero sus palabras son hondamente latinoamericanas. Ríe antes, durante y después de hablar, quizás por un tic, o para armonizar una charla que va más allá de lo musical. El músico presenta su nuevo trabajo el 9 de septiembre en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo.

2016/08/30

Por Santiago Serna Duque

¿Es cierto que nació en Alaska, Estados Unidos, por culpa de la guerra de Vietnam?

Sí. En pleno contexto mi viejo, que era oriundo de Denver, Colorado, fue un objetor de conciencia en la época de la guerra en Vietnam. Por no ir a la guerra, el gobierno estadounidense lo envió a Fairbanks, Alaska, donde tuvo que hacer papeles para el Estado. Allá nací y estuvimos por cinco largos años. Mi madre (argentina) decía, en broma, que por ese tiempo vivido en Alaska se separó de mi padre.

Así empezó una vida errante, ¿cómo fueron esos años de niñez?

Como te decía, mi madre se separó de mi padre cuando yo tenía seis años y se casó con un muralista mexicano de Mazatlán. En los setenta nos trasladamos a San Francisco donde tuvimos una vida ‘hipposa‘ de antiimperialismo chicano. Esa época era curiosa pues vivamos en una casa muy hippie, con las paredes pintadas de olas y camas de agua. Así se me fue la infancia hasta los 12, cuando me vine a vivir definitivamente a Buenos Aires. Aquí me convertí en un ‘fashion teenager‘ (risas).

¿Cómo es que ese ‘ex-fashion teenager‘ comienza a tocar en el CBGB, cuna del punk neoyorquino y de bandas como The Ramones o Talking Heads?

Eso fue muy loco, yo estaba muy de novio con una bailarina argentina quien me arengó para que nos fuéramos a vivir a la gran manzana. Antes de viajar, un amigo baterista me dijo: ‘uno de los buenos lugares para ir en Nueva York es el CBGB. Allí podes dejar un demo (en casete) para que lo escuchen‘, y bueno, eso hice. Tiempo después, en una horrible noche invernal de enero, un poco cinematográficamente, el dueño del lugar -Hilly Kristal- se me acercó y me dijo que le gustaba lo que hacía. A partir de ese momento entablé una relación muy linda con él. A mis 26 años me repetía: ‘ténes que foguearte, ténes que tocar, ténes que grabar y curtirte‘. Hilly fungió como mi mentor en el momento justo.

Usted parafrasea frecuentemente a Aristóteles diciendo que “uno es un animal político aunque no quiera”, ¿por qué?

Claro que uno es un animal político, ¿no?, y hay formas y formas de manifestarse. Nuestra generación es heredera de cantautores mucho más pesados, quienes afrontaron la dictadura de Videla estoicamente; por escribir una canción los metían presos, los amenazaban de muerte o los mataban. Nosotros somos un poco la generación de la democracia latinoamericana. Eso implica un nuevo compromiso. Obviamente no puedo cantar sobre la libertad del modo en que lo hacía Serrat o Charlie García hace 40 años, eso sería demagogia y me convertiría en un ‘cansautor‘, como señalaba el ‘Negro Rada‘. Ahora podemos apoyar temas diferentes como el matrimonio igualitario u otros derechos individuales. Es otro cantar.

Hablando de los derechos homosexuales, ¿cómo fue ese momento cuando cantó frente al Congreso Argentino apoyando el matrimonio igualitario?

Fue muy bonito. Como bien mencionas, a mí me llego un instante en que se me cayó la ficha y dije: ‘claro, es nuestro tiempo y podemos cantarle a estas cuestiones‘. Fue muy importante y divertido. Los de mi banda -The Nada- me desafiaban a que le gritara al público ‘canten putos´, se los exclamé y en una linda reacción todos vivaron alegremente al desafío. Esa fue una noche mágica de despertares. 

Entonces, ¿es la música una herramienta efectiva para hacer política?

Por supuesto. Creo que se hace política desde la creatividad, se hace política desde la fiesta, porque es una forma de protesta. Se podría decir que en estos años hacemos canciones de ‘profiesta‘. Yo no creo que se deba ser solemne para manifestarse políticamente. La estética como parte de la ética artística, tal cual hacia Caetano Veloso, puede hablar de la belleza y de la esclavitud al mismo tiempo, siempre siendo creativo.

¿Le gusta Henry Miller?

Sí, sí me gusta Henry Miller. Me gustó el contexto en el que vivió, el desafió que tuvo, su lucha con el dinero, me siento identificado en muchos puntos. Esa falta de necesidad materialista que tenía, me parece muy interesante. Sobre todo su vida en la coyuntura de los años 20 de la posguerra, que era una fiesta, era toda una orgía salvaje y muy lujuriosa. El hombre que viva en ese contexto muriéndose de hambre, tratando de ver como escribía me parece una figura relevante.

Miller decía que la escritura se hace lejos de la máquina de escribir, ¿le pasa lo mismo con la composición? 

Por supuesto, aparte que la máquina nunca descansa. Yo ahora puedo estar en mi bicicleta, llegando a casa, queriendo abrazar a mi hijo más pequeño y a la vez estoy pensando en una melodía, o en una frase. Todo se convierte en una suerte de viaje. Esa frase o esa melodía te lleva a la guitarra, al piano, o al papel, tarde o temprano. La composición de una canción puede tardar tres minutos, como lo que dura, o puede tardar 20 años.   

Hablemos de su nuevo disco, Mis Américas Vol 1/2.

El disco es un compendio de temas creados alrededor de la América que conozco, desde los Estados Unidos hasta Argentina. A medida que íbamos rodando por varios países el trabajo adoptó un color americano. En el nuevo álbum se identifican marcaciones claras del rock argentino y hace guiños, por ejemplo, al folclor del norte, a la bachata, al son caribeño y a la salsa. La estructura de este trabajo pertenece a los miembros de mi banda, The Nada, con quienes toco hace 15 años.

Este contenido hace parte de la edición impresa. Para leerlo, debe iniciar sesión:

Revista Arcadia anuncia a sus lectores que nuestra versión impresa comenzará a pedirles que se registren en nuestra página web.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en ARCADIA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com