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La mujer que inspiró a Jimi Hendrix

Kathy Etchingham con Jimi Hendrix

Música

Mientras los admiradores del legendario guitarrista Jimi Hendrix esperan ansiosos el lanzamiento del nuevo álbum con 12 grabaciones inéditas en marzo, su exnovia, Kathy Etchingham, lo recuerda.

Por: Simon Watts, BBC

Publicado el: 2013-02-12

Mientras los admiradores del legendario guitarrista Jimi Hendrix esperan ansiosos el lanzamiento del nuevo álbum con 12 grabaciones inéditas en marzo, su exnovia, Kathy Etchingham, lo recuerda.

En septiembre de 1966, una peluquera y DJ de Derby entró al club nocturno Scotch of St James en Londres.

"Había escaleras hacia el sótano y todos se recostaban en las barandas para escuchar a este tipo que tocaba en una esquina", rememora Etchingham, quien acababa de cumplir 20 años. "Estaban embelesados".

La iluminación era tan baja que apenas podían ver a Hendrix, recién llegado de Nueva York, contando sólo 24 años. Su talento era obvio, pero su nuevo manager inglés, Chas Chandler, todavía no le encontraba una banda.

Cuando terminó de tocar, Chandler los presentó. Con su chaqueta militar, cabello afro y camisa floreada, este negro estadounidense no se parecía a ningún hombre que hubiera conocido antes.

"Lucía fuera de lo común, realmente impresionante. Era fresco y hablaba con un acento americano muy suave", recuerda.

Amor a primera vista   

En pocos minutos, Hendrix estaba susurrando "creo que eres bella" en su oído. Etchingham admite que la frase era cursi, pero viniendo de él, funcionó.

Horas después, fueron por Piccadilly hacia el hotel donde él se alojaba.

Hendrix, ajeno al tráfico londinense, estuvo a punto de ser atropellado cuando miró al lado incorrecto al cruzar la calle.

"Avanzó y un taxi le rozó el pecho", señala Etchingham. "Lo agarré del saco y le dije 'tienes que mirar al otro lado'".

Etchingham descubrió que Hendrix era un amante "experimentado e imaginativo" que podía tener las relaciones sexuales más románticas.

Pero la mañana siguiente, la pareja fue interrumpida en el hotel por otra mujer. "Irrumpió en la habitación a las 11 de la mañana, gritando, maldiciendo y llamándolo 'bastardo'", cuenta. "Agarró una guitarra, la levantó del cuello y se dispuso a atacarnos en la cama".

"Me escondí bajo las frazadas, mientras Jimi exclamaba '¡suéltala, suéltala!'".

Era su única guitarra en esa época y estaba desperado de que se la fuera a destrozar. Para alivio de la pareja, la mujer desistió, haciendo aspavientos con la guitarra antes de desaparecer en un Jaguar azul.

Almas atormentadas

Hendrix logró recuperar su instrumento y fue a vivir con Etchingham. Siendo ambos exfugados de casa, tenían mucho en común.

En prolongadas conversaciones nocturnas, él le contaba cómo su padre le daba palizas "sin sentido" por tratar de tocar guitarra poniéndole cuerdas a una escoba. Ella le hablaba de su padre alcohólico y de cómo su madre abandonó a la familia cuando tenía 10 años.

En un gesto romántico, Hendrix cortó un mechón de su cabello y, siguiendo una superstición de vudú, lo puso en sus botas para que siempre estuvieran en contacto.

"Jimi era muy gracioso, muy entretenido", expresa Etchingham. "Lo llevaba donde mi amiga Brenda, que acababa de tener un bebé. No tenía mucho dinero y le regaló un caballito de juguete. Era muy dulce".

Virtualmente pobres, se relajaban viendo televisión o con juegos de mesa, como Monopolio. Uno de sus favoritos era Twister, que solía terminar con ambos cayendo al piso a carcajadas. Pero también peleaban, particularmente en la cocina. Una discusión originó la composición de una de sus famosas canciones.

Esa noche, Etchingham estaba tratando de hacer puré de papas, sin éxito. "Él lo probó y dijo que estaba grumoso", recuerda. "Yo sabía que él no cocinaba y allí empezó la disputa. Terminé gritando, arrojando los platos al piso y marchándome".

Pasó la noche donde una amiga y Hendrix la extrañó tanto, que escribió su célebre "The Wind Cries Mary".

Mary es su segundo nombre y el guitarrista lo usaba a veces para fastidiarla. Por eso, cuando la escuchó por primera vez, no le impresionó.

"Era el tañido de una guitarra eléctrica desconectada", dice. "Recién cuando la grabó me di cuenta que era una canción linda, triste; obviamente estaba acongojado".

Estrellato y separación

"The Wind Cries Mary" fue lanzada en 1967 y estaba en su álbum debut en Estados Unidos, "Are You Experienced?".

Para entonces, Hendrix se perfilaba como una de las más grandes estrellas del Londres de los años 1960, y dio dos famosos recitales en el diminuto Marquee Club.

"Jimi estaba fresco y sonaba fantástico, los ojos de todo el mundo estaban pegados a él", afirma Etchingham.

Entre el público figuraban las estrellas del momento, desde los Beatles hasta Eric Clapton. Estaban asombrados por su novedoso estilo para tocar y su extravagante presentación.

"Estaba tan lleno que no se podía respirar", cuenta. "Todos clavados en el piso, transpirando".

En un año, canciones como The Wind Cries Mary, Foxy Lady y Purple Haze convirtieron a Hendrix en superestrella. Así desaparecía en largas giras por EE.UU.; ese estilo de vida afectó su relación.

"Aparecieron todos estos parásitos, sospechosos, indeseables, agresivos. No me gustaba esa atmósfera, fue el principio del fin", dice.

Etchingham dice que el dulce carácter de Hendrix cambió con el alcohol y las drogas. Se ponía desagradable y empezó a destrozar habitaciones de hoteles.

"Se veía realmente roñoso -cuenta-. Sus cabellos se rompían y su piel no era saludable, en dos años y medio parecía haber envejecido 10".

Etchingham decidió mudarse y se separaron en 1969.

El último desencuentro

El siguiente verano Hendrix estaba tan mal, que un allegado entró en pánico y la llamó, pensando que era la única persona capaz de calmarlo.

"Todos estaban asustados", recuerda, "pero conmigo estuvo bien".

Etchingham vio la mesa de vidrio rota y percibió la calefacción, siendo un día caluroso.

"Dijo que estaba muy resfriado. Le sequé la frente. No sabía lo que andaba mal, pero me aseguré de que estuviera cómodo y me fui", relata.

Etchingham vio a Hendrix por última vez unas semanas más tarde.

"Me lo encontré en un mercado de antigüedades en Kensington, comprando cinturones o bufandas, y me invitó al hotel. Pero no fui, ni lo vi nunca más. Al día siguiente estaba muerto".

Murió asfixiado en su propio vómito. Etchingham se sintió culpable de no visitarlo, pero ahora entiende que probablemente no hubiera hecho ninguna diferencia.

"Para empezar, pensé que si hubiera ido, talvez no habría fallecido. Pero me di cuenta que seguramente habríamos tomado un trago, me habría despedido y él habría hecho lo mismo.

"Quisiera haber ido, pero no fui y eso es todo".

Etchingham ya no vive en Reino Unido. Ha escrito sus memorias, tituladas Through Gypsy Eyes, por otra canción que le inspiró a Hendrix.

Ella desea que se le recuerde no sólo como un superhéroe de la guitarra, sino como un "ser humano realmente amoroso, natural, normal".

Kathy y Jimmi

  • Etchingham conoció a Hendrix en su primera noche en Londres, en 1966.

  • Vivieron juntos en varios domicilios, incluido el 23 de Brook Street en Mayfair, que ahora luce una placa azul conmemorativa.

  • Etchingham fue la inspiración de muchas de las canciones de Hendrix, incluidas The Wind Cries Mary, "Foxy Lady" y Send My Love to Linda (titulada originalmente "Send My Love to Kathy", que ella objectó).

  • En 1969 se distanciaron.

  • Hendrix falleció en 1970 asfixiado por efecto de las drogas.