Fotograma de 'La vendedora de Rosas', protagonizada por Lady Tabares, una actriz natural.

¿Un mico en la ley del actor?

El 15 de junio se aprobó en una primera instancia el proyecto de Ley 163, conocida como la Ley de Actores. Dos aspectos de la ley tienen en vilo a productores, cineastas y beneficiarios de la Ley del Cine.

2016/06/17

Por RevistaArcadia.com

Desde hace un año y medio, los actores se constituyeron como un gremio legítimo para exigir condiciones dignas a su trabajo. En un editorial de Arcadia  se reconocía la lucha de un grupo cada vez más numeroso de intérpretes dispuestos a tramitar una ley general para que Colombia reconociera el talento nacional como uno de sus valores más importantes. Sin embargo, el 15 de junio, se aprobó en primer debate dicha ley y esto ocasionó que el sector de la cinematografía, los productores y varios gestores culturales se preocuparan por lo que consideran puede ocasionar una extralimitación en las funciones de los propios actores. De radicarse la Ley No.163 tal como está redactada, impondría una cuota de participación actoral nacional del 90% en todas las producciones audiovisuales y teatrales hechas en Colombia, y además exigiría la profesionalización del actor y la creación de un Comité de Acreditación Actoral. Dos voces del sector cultural explican los riesgos y beneficios que implicaría:

Gonzalo Castellanos, asesor de políticas culturales en América Latina

Por una parte, la ley busca mejores condiciones laborales en el sentido de los horarios de trabajo, los tipos de remuneración, las condiciones de seguridad social, lo cual está muy bien. Pero por otra, trae unas cláusulas que resultarían nefastas para algo que está funcionando muy bien particularmente para la industria del cine. Cuando uno hace coproducciones no puede decirle al otro “hagamos una coproducción pero todos los actores los pongo yo”. Y esta ley impone un 90% de participación de actores colombianos en todas las películas nacionales. El día que Colombia exija el 90% de actores locales en las coproducciones no se harán más. Pero hay una cosa más siniestra: la ley plantea que, en el caso de las coproducciones, un consejo del gremio de actores decide si puede haber un porcentaje menor. ¡Esto significa entregarle a un gremio el manejo de toda la industria! y al mismo tiempo implica una censura terrible, porque tendríamos a un  grupo decidiendo qué tipo de películas se hacen, y esto es absolutamente inaceptable para el país. 

La ley además exige que toda película colombiana tenga un mínimo de 90% de actores colombianos que deben estar acreditados y reconocidos por un Comité de Acreditación Actoral. Eso significa, literalmente, que se acaban los actores naturales. Esto coarta la libertad narrativa.

Me parece legítimo buscar mejores condiciones laborales, en seguridad social y salarios, y garantías en reconocimientos. Lo que me parece completamente anodino e irregular es que por esta vía se le  imponga una censura a las películas de decirles a quién pueden contratar y a quién no. Es vergonzoso. Los congresistas no entienden nada y solo hacen esto para congraciarse con un gremio que les parece jet-set.

Ana Piñeres, vicepresidente de la productora CMO y presidente de ASOCINDE (Asociación Colombiana de Productores de Cine Independiente)  

Hay que aclarar que existen muchos puntos del proyecto de ley que son importantes para garantizar derechos que los actores, como creadores, autores y elemento fundamental de la cadena audiovisual, merecen y es justo regularlos. Sin embargo, de aprobarse tal y como está el proyecto, sin escuchar los argumentos jurídicos de la industria y llegar a concertar lo mejor para todos, se estaría convirtiendo Colombia en una plaza poco atractiva para producciones audiovisuales internacionales y coproducciones. Estaríamos negando el derecho a la libre competencia, se daría el poder de decisión de muchos puntos de la cadena de producción al sindicato de actores y no a quienes hacen y conocen las necesidades concretas de cada producción y que además son los responsables de la calidad y buen fin de las mismas.

Estamos de acuerdo en que contar con actores profesionales es ideal para la industria y en que se debe incentivar la profesionalización y los estudios dramáticos para incrementar el número y calidad de actores profesionales. Pero hoy existen grandes actores considerados profesionales, que se han educado y profesionalizado a través de la experiencia, sin contar con algún tipo de certificación. Más allá de los estudios y certificaciones, que son importantes, es indispensable tener en cuenta que estamos frente a una profesión que es del talento innato de algunos seres humanos. Así como existen músicos empíricos que han llegado a ser grandes estrellas, así mismo sucede con esta profesión, por tal razón “el profesionalismo” de la actuación debe contextualizarse en la realidad de dicha actividad.

Debe revisarse caso a caso el porcentaje de actores profesionales en una producción, pues películas como La vendedora de rosas, El abrazo de la serpiente o La tierra y la sombra no serían posibles.

***

Así las cosas, muchas de las películas que se producen en Colombia no serían viables. Primero, por la imposibilidad de realizar coproducciones internacionales. Segundo, porque la ley implicaría un comité muy cuestionable que decidiría la profesionalidad o no de los actores y actrices, muchos de ellos formados empíricamente. Nadie duda de la necesidad de que los actores cuenten con unas condiciones que los protejan, pero habría que revisar artículos como los que aquí se cuestionan y llegar a unos acuerdos entre la industria y la asociación de actores que promueve esta iniciativa.   

Respuesta de la Asociación Colombiana de Actores.

Este contenido hace parte de la edición impresa. Para leerlo, debe iniciar sesión:

Revista Arcadia anuncia a sus lectores que nuestra versión impresa comenzará a pedirles que se registren en nuestra página web.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en ARCADIA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com