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Los días felices de Ernesto Cardenal

El poeta Ernesto Cardenal, recibió el Premio Reina Sofía de Poesía 2012

Literatura

Con la entrega del premio Reina Sofìa de poesía 2012, el mundo hispano redescubre la figura del poeta nicaragüense Ernesto Cardenal.

Por: EFE y revistaarcadia.com

Publicado el: 2012-11-20

A sus 87 años, Ernesto Cardenal acaba de tener un mes atípico: como homenaje, la Fundación Autor de la SGAE publicó el disco-libro Dos en uno: sus poemas musicalizados; la editorial Trotta reeditó en edición de lujo su Canto Cósmico; y se publicó también la antología poética Hidrógeno Enamorado, con motivo del Premio Reina Sofía 2012 que recibió el pasado jueves 15 en Madrid. 

La obra poética de Cardenal obtiene el reconocimiento institucional. Una guinda a la prolífica producción de quien ha sido sacerdote, ministro de cultura, escultor, traductor y poeta. 

En declaraciones a la agencia EFE reivindicó el valor de adoptar una actitud de rebeldía ante la injusticia: “la protesta ahora es más necesaria que nunca, ahora los problemas son tan grandes que la poesía social, la protesta, la rebeldía y la insurrección son muy necesarias" dijo, antes de lanzar una invectiva político-estética: "hoy el mundo está tan mal, tan feo, porque está más capitalista, y el capitalismo salvaje es un fracaso estrepitoso. El 80 por ciento de la humanidad vive en la pobreza (...) mientras que el comunismo real no ha fracasado porque nunca se ha puesto en práctica".

El autor de títulos como Telescopio en la noche oscura (1983) y Versos del pluriverso (2005) aseguró que la Filosofía no le interesa porque se dedica a lo abstracto y eso "es contrario a la poesía y a la ciencia que se dedican a lo particular. Es más poético decir un roble, un cedro, un pino que decir árbol”- dijo, “Este es el lenguaje poético que me gusta".

http://3.bp.blogspot.com/-3gQzTIcIzHg/TbsaYENf1jI/AAAAAAAAAAw/_S5FfnQajvU/s1600/ernesto-cardenal_el-papa.pngLa figura de Cardenal –de barba y pelo largo y blanco-, se hizo mundialmente famosa durante la visita de Juan Pablo II a Nicaragua, en 1983. El Papa, recién llegado al país centroamericano increpó con severidad (dedo índice levantado) a Cardenal y le reprochó su apoyo a la teología de la liberación y que formara parte del gobierno sandinista. Cardenal se quedó arrodillado ante cientos de cámaras de televisión que registraron el encuentro. 

"Estoy muy agradecido por este premio no muy merecido", manifestó con voz firme y su eterna boina negra y recordó a T. S. Elliot quien decía que la grandeza de una obra literaria muchas veces se debe a valores extraliterarios.

“Pues bien, mi poesía no tiene verdadera grandeza: su mérito ha sido extraliterario, y este ha sido mi mérito: mi dedicación a favor de los oprimidos y los pobres, lo que se ha llamado teología de la liberación o teología de las bases, y a la que me he consagrado principalmente".