Vestuarios de coro. Cortesía Teatro Colón.

‘Otello’, una ópera de moda

La obra de Verdi se presenta en el Teatro Colón a partir del 21 de junio con la música de la Orquesta Sinfónica de Colombia y con el vestuario de la alemana Constanze Schuster. Hablamos con ella sobre la relación entre la moda, los personajes y el drama.

2017/06/21

Por Pilar Castaño

Gracias a los lienzos de artistas como Leonardo Da Vinci y Sandro Botticelli, leyendas del vestuario de su época, la moda tiene un lugar privilegiado en las tablas. Existen muchos nombres relacionados con los vestuarios de los ballets y de las óperas como Lila de Nobili, Nicola Benoit y ahora, Olivier Rousteing de Balmain, quien diseñó el vestuario del ballet ‘Renaissance’ de la legendaria Ópera Garnier en París.

El Ministerio de Cultura y la Orquesta Sinfónica de Colombia presentan la ópera Otello de Giuseppe Verdi en el Teatro Colón con la dirección escénica de Willy Decker. Basándose en la obra de William Shakespeare, escrita alrededor de 1603, Verdi montó por primera vez la pieza en 1867 en la Scala de Milán casi 130 años más tarde.

Otello es una ópera trágica, dramática; como lo son Hamlet, Macbeth y El Rey Lear, donde la indumentaria tiene los rigores de la época renacentista presentada en el romanticismo del siglo XIX. Es una de las favoritas de los amantes del arte lírico y por primera vez el público bogotano podrá ver una producción hecha totalmente en Colombia.

Antes de la presentación en Bogotá, Pilar Castaño entrevistó a Constanze Schuster, directora del vestuario. La alemana nacida en Aschersleben en 1965 estudió para ser sombrerera en Berlín y luego aprendió arte textil en la Deutsches Schauspielhaus de Hamburgo. Ha trabajado en varias óperas, ballets y películas, después de haber estudiado artes escénicas en su país. Para el montaje en Colombia, explica que tuvo muy presente que Otello es una tragedia, y por ende jugó con el manejo del color de una forma dramática y cautivante. Cada prenda busca darle relevancia y profundidad a cada personaje de acuerdo a su carácter, por medio del diseño y de la textura de las telas.

Schuster con uno de los disfraces.

Su trabajo lo realizó con el equipo del taller del diseñador bogotano Pedro Nel López, con su mano derecha Flor, quien lleva cosiendo, patronando y cortando a su lado más de 40 óperas. Es el primer viaje de Schuster a Latinoamérica y comenta que “Colombia y sus textiles han sido una revelación. Todas las telas que veremos en las 200 personas en escena, incluido el coro de la Ópera de Colombia, serán colombianas”.

Schuster se enfrentó al reto de trabajar por primera vez en un país desconocido y adaptar las vestimentas del estilo renacentista para cada silueta de los intérpretes de acuerdo a sus figuras, tonos de piel y colores de cabello. Por ejemplo, debido a la estatura de los actores, adaptó los pantalones, evitando los bombachos de la época y en cambio optando por pantalones largos. Los vestidos de Desdémona no podían tener mucho volumen para facilitar sus caídas al suelo sin encontrar problemas con armaduras rígidas.

Desdemona. Cortesía Teatro Colón.

Schuster diseñó una Desdémona muy minimalista, en terciopelo, brocados, sedas, organzas y linos. Cuenta con paniers y corsets, importantísimos para la caída de los trajes en algodón. Otello con su piel oscura es un digno representante de su raza mora. Viste tonos fuertes, jugando siempre con los azules en cuero, gamuza, terciopelo, lana y jacquard. Iago se viste en lino, jacquard, terciopelo y así sucesivamente.

Otello. Cortesía Teatro Colón.

El escenario será de rojo escarlata. Será una plataforma inclinada para agudizar los sentidos del público.

Las boletas tienen un costo entre $40.000 y $230.000. Las entradas se podrán conseguir en preventa, en puntos TuBoleta a nivel nacional y en la taquilla del Teatro Colón.

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