Alberto Ligaluppi

“No se puede ser gestor y artista al mismo tiempo’’, Alberto Ligaluppi.

Ligaluppi, director del Complejo Teatral de Buenos Aires desde finales de 2010, está en Colombia a participar en el encuentro internacional ‘’Escénica’’.

2013/08/28

Escénica el primer encuentro internacional de realización y producción de espectáculos artísticos y culturales que se realiza en Bogotá del 27 al 29 de agosto en el Auditorio de la Cámara de Comercio de Bogotá, sede Chapinero.

En el marco del encuentro se realizará el Seminario Internacional que contará con invitados nacionales e internacionales, entre los cuales está Alberto Ligaluppi. El Seminario está dividido en 6 paneles temáticos que abarcan el panorama del espectáculo en América Latina,  modelos novedosos y alternativos de gestión de proyectos culturales, festivales verdes, experiencias de caso de proyectos exitosos y métodos efectivos de consecución de patrocinios.

Alberto Lugaluppi fue Director de Cultura del Goethe-Institut Córdoba durante casi 10 años. En 2006 obtuvo el premio Jerónimo Luis de Cabrera a la Cultura, reconocimiento  que entrega la Ciudad  de Córdoba a la trayectoria cultural. Actualmente es el Director General del Complejo Teatral de Buenos Aires. Arcadia lo entrevistó.

¿De dónde nace su interés por las actividades artísticas como el teatro?

Yo estudié paralelamente arquitectura y artes visuales, después de eso viví muchos años en Estados Unidos donde me metí mucho más en las artes visuales y fui dejando la arquitectura y fue donde empecé a un club de jazz. Yo empecé gestionando música y en el año 92 ya de vuelta en la Argentina me di cuenta que no se puede ser gestor y ser artista al mismo tiempo. Entonces dejé toda la parte de dirección de teatro como la de pintura y decidí ser gestor específicamente del teatro.     

¿En qué consiste el oficio de “administrar la cultura”?

Creo que es como una nueva distancia, es como el poder articular entre la propuesta artística y buscar el camino más fácil de sacarla adelante y lograr que una propuesta interesante llegue a un buen mercado. Es importante que el artista se libere, que no sea él quien tenga que sufrir para llegar a un estreno. En eso los alemanes tienen cosas muy interesantes, por ejemplo un artista joven no puede hacer más de una obra por año por que hay que dejarlo descansar. Y yo creo que eso es lo que nos falta en América Latina: desarrollar políticas culturales estables  que marquen de aquí para adelante cómo se va a manejar la administración de la cultura.

¿Cuáles criterios utiliza para elegir las obras que van a estar presentes en teatro?

Tienen que ser obras sustentables, que se mantengan y que estén mínimo tres meses en cartelera. Obras que por un lado no se pueda hacer en el ámbito comercial, que sean cuestionadoras y que se mantengan tres meses en el cartel.

¿Qué clase de obras considera que deben presentarse en una sala pública?

Yo creo que deben presentar obras clásicas con una mirada nueva, yo no creo que haya que estropear los textos. No. Pero creo que es fundamental que existan obras clásicas porque es un riesgo y yo creo que el teatro público debe tener riesgos, pero al mismo tiempo tiene que arriesgar convocando a dramaturgos jóvenes, actores jóvenes pues son el trampolín para nuevas ideas para nuevas cosas.

¿A qué dramaturgos admira?

Hay una dramaturga argentina muy polémica, muy de izquierda, que se llama Griselda Gambaro que es para mi la mejor. Es una mujer que tiene más de 80 años y ahora estamos estrenando una versión de Casa de muñecas escrita por ella, donde le agrega una mirada desde el género.     

¿Qué retos implica hacer teatro para jóvenes?

El teatro nuestro tenía un problema y es que había mucha gente grande, mayor de 40, y lo que queremos es tratar de bajar esa edad. ¿Y eso cómo lo hemos hecho? cambiando las ideas de que algo no se puede hacer. El año pasado hicimos Macbeth y fue una apuesta si se quiere "metálica" con música tecno y  los chicos estaban enloquecidos, muchos aplaudían de pie, le sacaban foto a las sillas...y mucha gente grande no estaba tan feliz. Siempre está la lucha permanente en el teatro público: buscar lo que equilibre las dos fuerzas entre la gente que es medio conservadora y las nuevas tendencias.

¿Qué aconseja para intentar asegurar que haya un público?

Nosotros tenemos muchísimo público, pero veo que acá parece que es un problema serio porque en el Seminario trataban mucho el tema de la falta de público. Creo que tiene que haber textos originales, buenos actores y vínculos con otros medios. Los públicos se concretan a partir de mezclar actores y textos de diferentes ideologías. Donde no hay público hay que empezar una campaña porque o sino el teatro va a estar agonizante. Yo creo que la mezcla de diferentes corrientes, estados y acciones teatrales.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.