Samper Pizano nació en Bogotá en 1945.

“La poesía de Silva, De Greiff y Rivera siempre tendrá cosas que decirnos”

Este 11 de Febrero, el Teatro Colón retoma la tradición de recitales poéticos que hacía a mediados del siglo pasado. La selección de textos estuvo a cargo del escritor y periodista Daniel Samper Pizano. Hablamos con él.

2017/02/10

Por Daniela Hernández

‘Poesía para ser dicha’, el recital que se llevará a cabo este sábado 11 de febrero a partir de las 3:30 pm, es una iniciativa conjunta entre la Biblioteca Nacional de Colombia, el Ministerio de Cultura y el Teatro Colón, donde tendrá lugar el evento. En palabras de Daniel Samper Pizano, quien eligió los poemas que serán declamados, “las estupendas voces que leen o recitan los poemas - Carmenza Gómez, Humberto Dorado y Luis Fernando Múnera; el músico Óscar Acevedo y el director Nicolás Montero- logran convertir hojas de papel impreso en una velada viva memorable”

Así, mediante 46 obras, se hará un recorrido por la poesía colombiana, desde El renacuajo paseador de Rafael Pombo hasta Canción de la vida profunda de Porfirio Barba Jacob, pasando por otras piezas que encabezan repertorios locales, como Siquiera se murieron los abuelos de Jorge Robledo Ortiz. Hablamos sobre la curaduría con Samper Pizano.

¿Quiénes serán los principales homenajeados en Poesía para ser dicha?

Nos hemos propuesto hacer un homenaje a la poesía declamable, a los declamadores e incluso a algunas musas de poemas colombianos conocidos. Hemos hurgado en busca de aquellos sonidos de rimas y poemas que están grabados en la memoria emocional de la infancia y la juventud para revivirlos: desde La perrilla hasta Teres en cuya frente el cielo empieza.

¿Hacia qué públicos va dirigido este recital?

Buscamos que los ciudadanos que no son poetas ni lectores habituales de poesía recuperen o establezcan vínculos con un arte, unas emociones y un lenguaje estético inimitables.

¿La selección de poemas tiene una línea temática particular?

Los requisitos que propuse para la elección de los poemas es que fueran sonoros, es decir, que oírlos provocara una emoción. No faltan, por eso, poemas tristes, poemas amorosos e incluso poemas muy divertidos. Y, en cuanto a los poetas, debían ser colombianos ya fallecidos.  Lo primero, porque opté por una antología nacional, dado que intento atizar la memoria poética de quienes tuvieron contacto con esta poesía (lo que no excluye futuros recitales con poemas de otras latitudes) y lo segundo, esa especie de club de poetas muertos, para evitar influencias, palancas, postulaciones absurdas y presiones de poetas en actividad. Estos disponen de adecuados escenarios en festivales poéticos donde pueden leer sus propios versos, a veces ante cientos de personas,como lo ha demostrado la Casa de Poesía Silva, entre muchas otras entidades.

¿Los contenidos de esta antología están relacionados con la actualidad nacional?

Una de las características de la poesía perdurable es que siempre está relacionada con el ser humano por encima de tiempos y circunstancias. Hay algunos poemas de nuestro recital que, aunque fueron escritos hace años, parecen haberlo sido ayer.  Pero no tenemos un propósito explícito vinculado a la actualidad nacional, aunque creemos que un nocturno de Silva, un poema de León de Greiff o un soneto de Rivera siempre tienen cosas para decirnos: a nuestros bisabuelos, a nosotros y también a nuestros nietos.

¿Qué tipo de poesía y qué autores estarán el ‘Poesía para ser dicha’?

Las estupendas voces que leen o recitan los poemas --Carmenza Gómez, Humberto Dorado y Luis Fernando Múnera--, el músico Óscar Acevedo y el director Nicolás Montero logran convertir hojas de papel impreso en una velada viva memorable. En el recital faltan excelentes poemas y poetas que exigen una lectura unipersonal en voz baja, y en cambio aparecen poemas cuyo ritmo y sonoridad los hace casi bailables, pero que no figurarían en una antología de los mejores poemas colombianos. Son dos criterios distintos. Pero en ‘Poesía para ser dicha’ desfilan, sin duda, algunos de los mejores poemas que se han escrito en este país y que aceptan o piden lectura en voz alta. El éxito que han tenido los recitales demuestra que la poesía no ha pasado de moda y solo espera que la gente se conecte con ella.

¿Cuáles son sus poetas y poemas favoritos? ¿Sus gustos literarios están influenciados por su pariente Rafael Pombo?
Algunos de mis poemas favoritos no aparecen en esta antología porque su tensión es mucho más íntima y secreta que la que exige la poesía para ser dicha en público. Sí recojo un par de obras de mi poeta favorito, Eduardo Carranza, pero no las que más me conmueven. En cuanto a Pombo -del cual somos sobrinos todos los colombianos que alguna vez fuimos niños-, no solo figura su Rinrin Renacuajo, sino que tenemos la extraordinaria grabación que nos dejó la inolvidable Gloria Valencia de Castaño de La pobre viejecita.


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