Rafael Pardo Rueda es economista y líder político del Partido Liberal. Foto: Daniel Reina.

"Los planes culturales del posconflicto beneficiarán al campesinado"

El ministro para el posconflicto, Rafael Pardo, habló con 'Arcadia' sobre la alianza que emprendió su ministerio con el de Cultura para la implementación del acuerdo de paz con las FARC.

2017/02/08

Por Daniella Tejada García

Rafael Pardo Rueda se conviritó en ministro de Defensa de Colombia en 1991, cuando acontecían los más fuertes sucesos en torno al narcotráfico. Lideró, también, las negociaciones con el Movimiento 19 de abril (M19), El ejército popular de liberación (EPL), el Partido Revolucionario de los trabajadores (PRT) y el Movimiento Quintín Lame. En su libro La historia de las guerras describió la raíz de los conflictos desde tiempos coloniales y su impacto en el país. Es autor de Entre dos poderes, Fin del paramilitarismo: es posible su desmonte y El siglo pasado, nueva seguridad para América Latina. Esta vez, habla con Arcadia sobre los retos conjuntos que enfrentan el Ministerio de Posconflicto y el Ministerio de Cultura, así como de la problemática de la erradicación de los cultivos de coca en las regiones. 

¿Cuáles son los proyectos del Ministerio para el Posconflicto que benefician e impulsan la cultura en las zonas golpeadas por el conflicto armado?

El Ministerio para el Posconflicto se proyecta con la cultura. Consideramos que es una herramienta vital para el proceso de cambio en el país. En 2016 el Ministerio de Cultura creó el proyecto ‘Expedición sensorial’, una iniciativa para revitalizar los saberes y capacidades de las comunidades y sus procesos culturales. Este proyecto busca convertirse en un modelo de política pública para los sectores rurales. Para este año la Expedición continuará implementando procesos formativos, a través de laboratorios de investigación y creación relacionados con danza, música, medicinas y cocinas tradicionales. En estos espacios se forman jóvenes, especialmente aquellos que han sido víctimas del conflicto, en oficios tradicionales como culinaria, construcción de instrumentos, mampostería, filigrana y carpintería. Actualmente pertenecen a este programa escuelas en Bogotá, Cartagena, Buenaventura, Barichara, Tunja, Popayán, Mompox, Tumaco, Quibdó y Cali.

También está el proyecto de radio...

Así es. Junto con la Unión Europea y el Ministerio para el Posconflicto, el Ministerio de Cultura creó el proyecto Radios Comunitarias para la Paz y la Convivencia, con el fin de fortalecer a los radialistas comunitarios. Hasta el momento se han apoyado la producción de 117 contenidos radiales con enfoque de construcción de paz. Asimismo, se realizaron cinco foros de comunicación, cultura e innovación en el posconflicto, escenarios de reflexión, intercambio de experiencias, diálogo y construcción colectiva alrededor de la comunicación y la cultura para la paz. Próximamente se abrirá la convocatoria pública de estímulos a 50 emisoras comunitarias para la producción y emisión de programas radiales con contenidos sobre paz y convivencia. El año pasado el ministerio retomó, además, el programa Manos a la Paz que pretende vincular a los jóvenes universitarios con la realidad cultural del país. El proyecto se ha desarrollado por medio de pasantías académicas de estudiantes universitarios que buscan aportar al desarrollo de las regiones en Colombia.

¿De qué se trata el proyecto Manos a la Paz y qué aportes culturales le hace al país en el posconflicto?

Hace unos años por medio del proyecto Opción Colombia, estudiantes de diferentes universidades tuvieron la posibilidad de hacer prácticas en municipios alejados de las capitales. Inicialmente participaron varias instituciones educativas y el Plan Nacional de Rehabilitación recibía a los estudiantes. El Ministerio para el Posconflicto retomó la iniciativa, junto al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Colombia. El sentido del proyecto tiene como lema “De la ciudad al campo” en el que se le da importancia al intercambio de saberes con la comunidad que alguna vez estuvo en conflicto. A lo largo de las tres convocatorias del programa, se han postulado 14.404 jóvenes y se han seleccionado 600 universitarios de 80 perfiles profesionales que han laborado en 19 departamentos.

En ese sentido, ¿cuál ha sido el papel de los jóvenes en la construcción cultural de un país en proceso de posconflicto?

Les pregunté a los estudiantes sobre el conocimiento previo que tenían del lugar al que se dirigían, pero pocos afirmaron tener información sobre el territorio. Los jóvenes de hoy parecen tener una visión superficial de la realidad nacional. En Manos a la paz, los estudiantes trabajan con proyectos establecidos por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo en Colombia, la Unión Europea y las alcaldías. Proyectos que son parte de la planeación del posconflicto sobre generación de empleo, conservación del medio ambiente o de atención en territorios vulnerables. El año pasado cuando se estaban instaurando los Proyectos de Ordenamiento Territorial en los municipios, muchos estudiantes apoyaron el desarrollo y la elaboración de estos. El pasado 31 de enero la tercera promoción de estudiantes viajó a los territorios, entre ellos estarán cuatro de las Zonas Veredales Transitorias de Normalización.

La hoja de coca se ha integrado a la cultura de las comunidades indígenas y campesinas por milenios. ¿Qué alternativas ofrece el gobierno para los campesinos cuya cultura, economía y alimentación se sostiene por esta planta?

Se quiere establecer un diálogo con los grupos de campesinos que cultivan coca para que asuman las opciones que ofrece el gobierno. Hay un dinero destinado a los proyectos que reemplazarán dichos cultivos. Se planea tener habilitados los recursos para asistencia alimentaria y se les vincula a un empleo por un año. Hay 50.000 cupos disponibles para los que decidan ser parte del proyecto. Pasado el proceso, se busca trabajar con programas alternativos por dos años que sustituirán la producción de los cultivos de coca. Se espera que se establezca un verdadero diálogo en torno al tema y se gesten nuevos proyectos culturales que beneficien al campesinado.

Este contenido hace parte de la edición impresa. Para leerlo, debe iniciar sesión:

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en ARCADIA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com