Myanmar Art Social project

Arte para curar supervivientes y no víctimas

El arte como manera de curar las heridas sufridas por los habitantes de Birmania durante medio siglo de férrea dictadura militar es la terapia que utiliza un proyecto social fundado en Rangún por un actor colombiano y una terapeuta italiana.

2013/09/23


Con talleres que tratan de fomentar la creatividad y la expresión, Myanmar Art Social projeCt (MASC) busca ayudar a los que por distintas razones han pasado o están pasando por dificultades.

"Nuestra labor es crear un espacio donde cualquier persona se sienta segura para expresarse, para explorar sus vivencias, procesar sus sentimientos, pensamientos, experiencias y conectar lo que su pasado y presente le enseñan", dijo a Carlos Ossa, nacido en Buga, Valle del Río Cauca, Colombia.

La organización se apoya en la utilización de diferentes técnicas artísticas como el teatro, la expresión corporal o la pintura, partiendo siempre desde una visión positiva: las personas son caracterizadas como "supervivientes" y nunca como "víctimas".

La estructura en la que se basan los talleres parte de un tema o concepto, rescatado de un estudio previo sobre las necesidades de los participantes, que sirve para introducir las técnicas artísticas y estimular a los pacientes, tras haber generado un ambiente de confianza y unión del grupo.

"Es un trabajo que en general no se verbaliza, sino que se plasma en un escenario o en un papel. Es una experiencia que invita a involucrarse completamente", relata Ossa, con experiencia como actor, director y productor en proyectos en Cali, Bogotá y otras ciudades en Sudamérica.

Tras las sesiones en grupo, se realizan actividades específicas para generar un cierre en la actividad y para dejar claro que los trabajos realizados son parte implícita en el "compromiso de confianza y creación" de los heridos.

"MASC crea un espacio seguro donde los participantes pueden abrirse y usar el arte para expresarse; al final el espacio se acaba dejando sembradas las bases para la esperanza, pero sobre todo reconociendo la capacidad de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas", apunta el cofundador de la organización junto a la arte-terapeuta, Cinzia Rigodanzo.

Este proyecto contacta con los pacientes -desde adolescentes en pobreza extrema a personas mayores- con la ayuda de otras organizaciones locales e internacionales y se traslada a sus comunidades para tratarlos.

Tras haber cumplido un año en Birmania, otro de los objetivos de MASC es formar un grupo de voluntarios y crear una red de organizaciones que utilicen el arte como una herramienta de trabajo social.

"El arte como herramienta no tiene fronteras y en cualquier parte del mundo la gente necesita un espacio para expresarse con libertad y seguridad", asegura Ossa, quien afirma que eligieron Birmania para su proyecto por el momento "interesante" que vive el país, inmerso en un proceso aperturista tras medio siglo de regímenes militares.

El actor también ve una analogía entre Colombia y Birmania por los conflictos de violencia interna que han vivido ambos países y destaca la fuerza que han tenido que sacar diferentes generaciones para seguir adelante.

"En los dos países una persona de mi generación ha nacido en medio de un conflicto, lo que quiere decir que tanto padres como abuelos han vivido en este proceso y que si, como yo, tienen hijos, estos también han nacido en este marco violento", señala Ossa.

El colombiano subraya que, no obstante, "en medio de las más complicadas situaciones, florecen maravillosos momentos", como el que vivió con las palabras con las que un artista plástico local intentó definir el trabajo de la organización: "estás intentando definir la libertad. Eso es muy difícil, pues la libertad es un estado y nosotros no nacimos con ella, no la hemos experimentado. Pero, ahora, es tiempo de descubrirla".

Vea un ejercicio con mayores:

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.