Sacsayhuamán: el lugar del halcón. Foto: Guillermo Torres

Sacsayhuamán: el lugar del halcón

Definido como el mayor complejo arquitectónico realizado por los Incas, Sacsayhuamán es un sitio arqueológico en el corazón de Cusco que todavía tiene mucho por descubrir.

2014/04/28

Celso Huacollucho, un guía cusqueño de sesenta y siete años, recuerda que cuando era un niño jugaba con sus amigos en las ruinas de la antigua fortaleza ceremonial inca de Sacsayhuamán. Eran exploradores en busca de tesoros. Hoy, muchas de esas ruinas continúan bajo tierra a la espera de ser rescatadas. En un área de 3580 hectáreas hay alrededor de noventa y ocho sitios arqueológicos.

En quechua Sacsayhuamán quiere decir “el lugar donde se sacia el halcón”. Su construcción empezó en el siglo XV y los últimos detalles fueron realizados un siglo después durante el reinado del inca Huayna Cápac. Se dice que el lugar despertó la admiración de Pizarro, cuando llegó a Cusco, y que fue definido como el mayor complejo arquitectónico realizado por los incas.

Huacollucho explica que los incas trajeron arquitectos del Titicaca que usaron rocas de hasta ciento treinta toneladas para la construcción de los torreones. Las rocas –dice– estaban vacías por dentro y cada una tenía una forma particular, lo que permitió que al ensamblarse los muros fueran antisísmicos. Los más altos –de hasta doce metros– no fueron destruidos por los españoles y hoy se conservan en perfecto estado. Los turistas que suben los dos kilómetros que separan Sacsayhuamán de Cusco –capital del imperio Inca– se encuentran con las alpacas que pastan en la zona.

Además de una fortaleza, Sacsayhuamán funcionó como un templo al sol, aunque su diseño de túneles subterráneos, chicanas y anfiteatros se relacionan con el culto al agua. Allí también se observan los desarrollos en astronomía de los incas. Su observatorio les permitió saber, por ejemplo, que la Tierra era redonda. Muchos de estos adelantos, dice Huacollucho, no han tenido el reconocimiento que se merecen y al igual que con los sitios arqueológicos aún enterrados, todavía falta mucho por descubrir.

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