Mario Vargas Llosa y Julian Assange.

Vargas Llosa contra Assange y los intelectuales

(Actualización) - Aunque artistas e intelectuales de todo el mundo han apoyado públicamente a Julian Assange, fundador de Wikileaks, el escritor peruano ha criticado que se proteja a ese prófugo de un presunto delito sexual, a quien acusa de oportunista, pirata y ladrón.

2012/08/27

Por Revistaarcadia.com con información de EFE.

En su columna ‘Piedra de toque’, publicada en el diario El País de España, Vargas Llosa afirma que Rafael Correa y Julian Assange son "tal para cual", pues ambos han abusado de la libertad de expresión. El texto del Nobel surge en respuesta al apoyo que le dio el Presidente de Ecuador a Assange, quien se refugia en la embajada ecuatoriana en Londres, a pesar de que el Gobierno del Reino Unido ha insistido en que debe cumplir el pedido de extradición hecho por la justicia de Suecia en su contra por presuntos delitos de abuso sexual.

Del presidente de Ecuador, Vargas Llosa asegura que “ha perpetrado los peores atropellos contra la prensa en América Latina, cerrando emisoras, periódicos, arrastrando a tribunales serviles a periodistas y diarios que se atrevieron a denunciar los tráficos y la corrupción de su régimen”. De Assange dice que no es un mártir de la libertad de expresión perseguido por Estados Unidos, como se le ha hecho creer a la opinión pública, sino un “vivillo oportunista que, gracias a su buen olfato, sentido de la oportunidad y habilidades informáticas, montó una operación escandalosa que le dio fama internacional y la falsa sensación de que era todopoderoso, invulnerable y podía permitirse todos los excesos”.

El escritor peruano dice que “la justicia sueca no lo reclama por sus hazañas —mejor dicho, infidencias— informáticas, sino por las acusaciones de violación y acoso sexual formuladas contra él por dos ciudadanas de ese país”. Además, opina que el supuesto riesgo de que Assange sea entregado por el gobierno de Suecia a Estados Unidos es por ahora una presunción desprovista de fundamento.  

Al analizar la popularidad ganada por Assange tras la difusión de miles de documentos secretos de Estados Unidos, el novelista indicó que sus partidarios deberían recordar que la otra cara de la libertad es la legalidad y que, sin esta, aquella desaparece a la corta o a la larga. "La libertad no es ni puede ser la anarquía y el derecho a la información no puede significar que en un país desaparezcan lo privado y la confidencialidad y todas las actividades de una administración deban ser inmediatamente públicas y transparentes", agregó.

El debate

Vargas Llosa se encuentra en una posición solitaria, pues artistas e intelectuales de todo el mundo se han unido en la lucha por la protección de Assange. Aproximadamente 4.000 personas firmaron una carta en la que se le pidió a Rafael Correa que le diera asilo a Assange en su embajada en Londres para evitar el riesgo de que fuera extraditado.  Entre los nombres de la lista estaban Noam Chomsky, Oliver Stone y Michael Moore.

La carta explica: “El Gobierno de Estados Unidos ha mostrado con claridad su hostilidad hacia Wikileaks, y oficiales de alto nivel se han referido al señor Assange como un ‘terrorista de alta tecnología’. De ser encontrado culpable de espionaje, Assange podría ser condenado a la pena de muerte”.

Quienes firmaron la carta consideran que el crimen de Assange consistió en hacer periodismo. Él reveló importantes crímenes cometidos por el Gobierno de los Estados Unidos en contra de los derechos humanos y la democracia, así que para los firmantes la posición hostil de los norteamericanos es un ataque a la libertad de prensa y al derecho del público a conocer la verdad.

En Colombia, las voces de apoyo de los intelectuales también se hicieron sentir. En su columna de El Espectador, Héctor Abad Faciolince escribió que todo el asunto es un montaje y en esta medida contradice a Vargas Llosa: “Que Ecuador esté protegiendo a un violador de mujeres es mentira. Que Gran Bretaña y Suecia estén pidiendo que se les entregue un violador, es mentira. Y no solo es mentira, es ridículo y hasta el más ingenuo se da cuenta de que a Assange lo quieren tener en sus manos la justicia británica, sueca y norteamericana por las filtraciones de Wikileaks y no porque le guste hacer el amor sin preservativo”.

Para Abad, los objetivos de Wikileaks eran y siguen siendo loables, pues denunciaron la corrupción por parte de gobiernos autoritarios y los horrores cometidos por Occidente en sus supuestas guerras humanitarias. Por esta razón –aunque considere que Rafael Correa está actuando por cálculo e interés pues su Gobierno no ha sido un ejemplo de libertad de expresión–, cree que el asilo es válido pues el australiano merece protección.

Daniel Samper Pizano, en El Tiempo, se refirió con gratitud a Assange, a quien se le debe haber conocido múltiples atrocidades de guerra y siniestras operaciones realizadas con la complicidad de dictaduras amigas de Washington. Para Samper, es necesario proteger a ese hombre que se la jugó por la transparencia y ahora es víctima de una cacería internacional.

El columnista añade: “La persecución de Assange plantea conflictos que van más allá del mero asilo. El más obvio, a mi ver, es el relente de imperio viejo que expele la conducta británica. Este país que hoy amenaza con violar la extraterritorialidad diplomática por defender la extradición de Assange a Suecia es el mismo que se negó a extraditar a Pinochet cuando lo requirieron las autoridades españolas. Y eso que el episodio del dictador chileno no era de amores sin condón (crimen del que se acusa a Assange), sino de asesinatos y asalto al tesoro público”. Por todo esto, Samper considera que Colombia debe seguir apoyando a Correa en el caso del asilo de Assange.

Antonio Caballero, en la revista Semana, también escribió sobre el tema: “…no hay duda de que el hombre de los WikiLeaks ha sido el autor del más grave golpe asestado a las comunicaciones internas de la burocracia de los Estados Unidos, tanto civil como militar, y en consecuencia a su seguridad nacional. Un peligroso espía. Assange no es un obseso sexual que viola mujeres indefensas, sino un hacker informático que viola códigos secretos, y los publica”. Y termina diciendo: “Muy solo está Julian Assange. Todos los que defendemos la libertad de información tenemos que rodearlo”.

Una a una las voces de apoyo de intelectuales de todo el mundo se han sumado para proteger a Assange, por esta razón, la opinión de Vargas Llosa causa polémica y pone el debate sobre la mesa.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.