'Vitrina' de Adriana García Galán. Crédito: León Darío Peláez

Miscelánea: todo en una vitrina

Apuntes sobre lugares, exposiciones, libros, ideas, canciones, calles y cosas varias como inyecciones, pliegos de cartulina, helados, colores y todo aquello que se encontraba en una miscelánea de los años 80.

2017/08/01

Por Juan David Correa*

San Felipe, Pío XII y Juan XXIII ocupan las manzanas de la calles 72 a la 80, y de la Avenida Caracas a la Avenida Carrera 24, o el Siete de Agosto, en Bogotá. Aunque en los dos últimos años San Felipe se ha hecho conocido por albergar una decena de galerías de arte, doña Julia Galán, arquitecta y restauradora, asegura que lo que muchos llaman así, es el Pío XII. Para ella, la calle 76 era una frontera infranqueable entre dos territorios, dos clases sociales que hoy permanecen de alguna manera: la clase media alta en San Felipe, la de artesanos y obreros en Pío XII y Juan XXIII. Las galerías están con los artesanos.  

Julia nació en Tunja pero a los dos años de edad llegó a vivir al barrio cuando su padre, un ingeniero civil, construyó una de las primeras casas de dos pisos que hubo en el sector, en 1953. Mientras caminamos por las calles de San Felipe, el mismo del que ella se fue tras el deterioro de la avenida Caracas y del Siete de Agosto, además de la migración de familias como la suya --de clase media alta-- hacia el norte de Bogotá, me señala una de las dos casas en las cuales vivieron sus padres hasta 1979, año en el cual se mudaron a Niza, ubicada en la carrera 20 con calle 75. La casa, habitada hoy por una familia proveniente de Boyacá, solo es la sombra de la que su padre construyó. El deterioro de un barrio se mide en antejardines tapiados, rejas, andenes invadidos y plantas cortadas de raíz.

Este recorrido comenzó en Flora ars + natura, la fundación, taller, residencia y proyecto que inauguraron Adriana Hurtado y José Roca hace cuatro años y que le ha dado relevancia al barrio en donde también se han instalado otras galerías como Instituto de Visión o Sketch. E inició allí porque doña Julia es la madre de la artista Adriana García Galán quien, desde el pasado jueves 27 de julio, y hasta la tercera semana de agosto, ocupa la vitrina de Flora, un espacio creado como un exhibidor hacia la calle en el cual se realizan proyectos artísticos.

Doña Julia y su hija delante de la casa. Crédito: León Darío Peláez.

El performance de García tiene varios niveles: por un lado, el día de la apertura se sentó con su madre a hablar sobre la memoria del barrio en el que ella creció, mientras la gente, afuera y sobre el andén, leía el diálogo gracias a la experticia de García como mecanógrafa. Sobre una pantalla aparecían los recuerdos de un diálogo mudo. El segundo nivel tiene que ver con la memoria de una ciudad que vemos desaparecer y de la cual no nos quedan más que fragmentos inciertos, como relatos incompletos de un gran cuadro que jamás lograremos ver del todo. Dicha memoria la tiene Julia, o algunos de sus hermanos y hasta conocidos de entonces que le ayudaron a García a levantar oralmente, de nuevo, un territorio que aunque conserva algunos rastros del pasado, cada día se convierte más en un lugar radicalmente distinto. Es en este sentido que el performance de Adriana García, artista de la Universidad de los Andes, quien ha vivido por temporadas en Francia, y que ha realizado proyectos interdisciplinares que mezclan dibujos, música, plástica y acciones performáticas, cobra un sentido especial. Junto a la pantalla sobre la cual aparecen los textos hay regadas varias fotografías de un barrio que parece perdido en el tiempo; de un tiempo que parece perdido en la ciudad.

El performanceCrédito: León Darío Peláez.

La segunda casa en la que vivió doña Julia Galán ya no existe. Hoy es un edificio en la Calle 74a con 23. Una bodega de materiales a unos pasos de la Carrera 24 que después de la 72 se convierte en el corazón del Siete de Agosto. Al frente de esa casa, en diagonal, creció Guillermo León Sáenz. Sáenz estudió Antropología en la Universidad Nacional. Su familia se mudó a Santa Bárbara quizás entrando los años ochenta. Guillermo León, bautizado así por su padre -- un laureanista convencido-- en honor al presidente conservador, se convirtió en Alfonso Cano, máximo jefe de las Farc, asesinado el 11 de noviembre de 2011. Era un vecino más. Como doña Julia y sus hermanos. El proyecto de Adriana García no responde preguntas. Más bien, ante la ausencia de jardines, siembra dudas sobre el territorio, la familia, el pasado y la memoria. Todo en una vitrina.

Flora Ars + Natura, Calle 77 # 20C-48, Teléfono (1) 6751425.

*Director de Arcadia.

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