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catalinaholguin La silenciosa cualidad de los secretos

2011/05/03

Hace varios años que el escritor colombiano Julio Paredes no salía al aire con libros. En vez, con sus Libros al viento—la colección de lectura que el Distrito publica para fomentar la lectura en espacios públicos y colegios y que Paredes edita hace ya muchos años—Paredes ha demostrado el impecable gusto y criterio de lector. Yo misma, víctima de las excelentes recomendaciones literarias de Paredes, caí presa de la escritora canadiense Alice Munro. Munro, que escribe unos cuentos cortos absolutamente fascinantes en los que mujeres huyen de matrimonios grises o se adaptan con resignación a esos paisajes de frontera canadienses, es el fantasma que recorre todos los cuentos de Artículos propios (Alfaguara, 2011), su nuevo libro de cuentos.

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El libro arranca con “La pañoleta”, un cuento que Paredes leyó por primera vez en la Feria de Guadalajara en 2007, y que cuenta la historia de la extraña desaparición de una mujer. Lo único que queda de ella es su aroma, atrapado en una pañoleta, que su hija trata de invocar como a un fantasma. Este primer cuento marca el tono y el ritmo de los siguientes cuentos en los que Paredes, con cuidado de relojero y con una prosa controlada y hermosa, bordea el misterioso corazón de hombres y mujeres, pero siempre desde el punto de vista de una mujer. Por ejemplo, “La pulsera” es un maravilloso cuento de una sutil epifanía que tiene Carla mientras nada en una laguna sobre ella misma y su matrimonio: “La arrinconó de nuevo el fantasma que había empezado a tomar forma de unos meses para acá, encajonándose en su pecho: la lenta pero creciente convicción de que el matrimonio con Ramiro había entrado en la antesala donde se acomodaban los corazones que dejaban el amor atrás”. No es odio lo que siente Carla, ni rencor, ni simple hastío, dice el narrador con su cuidadosa construcción de palabras, es…

 

Esa apertura, justamente, esa imposibilidad de decir exactamente por qué los personajes toman ciertas decisiones (en “El encendedor”, por ejemplo, ¿por qué Sergio no abandona a su esposa inválida?) es lo que le da fuerza a los cuentos. La misma fuerza que alaba Ramón Cote Baraibar en la contraportada del libro y que la editorial, en una descripción miserable y facilista del libro, pretende resolver en una frase: “…la pañoleta que es el recuerdo materno, el reloj que es el amor perdido, la pulsera que es la incredulidad…”.

 

Sin querer entrar a definir los objetos que animan los cuentos y que le dan el nombre al libro (la linterna, la fotografía, la máquina de escribir, etc.), creo que eso objetos no son personajes, ni símbolos, ni tampoco excusas, como dijo un reseñista en Arcadia hace poco. Me parece que los objetos son formas de apego o más bien vehículos que las personas utilizan para expresar o para ocultar sus sentimientos. Cosas que son visibles y que tienen una solidez patente, una existencia objetiva, pero que a la vez esconden todo y tienen la silenciosa cualidad de los secretos.  

 

  

 

+Julio Paredes presentará su libro de cuentos junto al escritor peruano Alberto Fuguet el viernes 13 de mayo de 5 a 6pm en la sala Porfirio Barba Jacob. También, junto a Carolina Sanín, Sergio Ocampo y María Jimena Dussán, hablarán sobre la nostalgia y el duelo en la literatura, el sábado 14 de mayo, a las 4:00 pm en la sala Porfirio Barba Jacob.

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