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El orden de la lectura sí afecta el resultado

2012/05/30

1. Arranco el día con Regeneración, de Pat Barker, (ganadora del Booker Prize) que es una novela histórica sobre el sanatorio para soldados ingleses de la Primera Guerra Mundial que sufrían de un síndrome conocido como “shell-shock”. El protagonista es Rivers, el psiquiatra, y Siegfried Sassoon, el soldado poeta que protesta en contra de la guerra y es mandado al sanatorio.

 

2. En medio de un extraño silencio en un día en el que nadie golpea, llama, manda emails, o estorba, logro sumergirme en una página web de PBS con una historia gráfica de la Primera Guerra Mundial Editar una buena web es un arte que merece estudio. Luego salto de la exposición digital a un archivo digital de propaganda de la guerra, a un video en youtube del Réquiem de la guerra del compositor inglés Benjamin Britten, bajo la dirección de Lorin Maazel. Encuentro también en Google Books el reporte hecho por un cuerpo médico del gobierno inglés después de la guerra en el que se investiga el shell-shock. Elaine Showalter, feminista y nombre común en los corredores de la alta academia literaria anglosajona, vuelve a sonar: el síndrome post traumático era histeria masculina.

 

3. Nos sentamos a oír Beethoven (por puro azar con un amigo)  y luego, en una charla muy nerd y muy fantástica, decidimos en un golpe de iluminación reproducir en Cuevana.tv La naranja mecánica de Stanley Kubrick.

 

4. Que es quizás la adaptación más genial de uh libro, y ese libro es La naranja mecánica de Anthony Burguess, amante y estudioso de Shakespeare, que logra hacer que Alex hable como el Mercutio de Romeo y Julieta, pero un Mercutio sin amor en medio de la decadencia urbana londinense.

 

5. Y entonces vuelve a la cabeza la Primera Guerra Mundial, donde se enterró una generación entera de jóvenes en las trincheras. Y es que de eso tratan los poemas de Siegfried Sassoon y su companero de sanatorio, Wilfred Owen. 

 

6. A veces pasa así: que una cosa lleva a otra y otra, y un sábado en Bogotá, con sol o lluvia, puede ser glorioso.

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