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LE GAMIN AU VELO: La rabia tiene cuerpo de niño.

2011/10/23

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¿Cuánta ira puede caber en el cuerpo de un niño? ¿Cuánta frustración e impotencia puede crecer en la mente de alguien que hasta ahora comienza a vivir? ¿Cómo explicarle a una persona de cualquier edad que su padre no quiere saber nada de ella? El sólo imaginar las respuestas a estas preguntas eriza e inquieta. 

 

Jack London escribió en 1906 “Colmillo Blanco”. Allí encontramos la historia de un lobo que a medida que crece y conoce el mundo civilizado, más salvaje se convierte. Más siente el llamado de lo que London llama el “Wild”. Y es sólo al conocer la crueldad del hombre que Colmillo Blanco descubre que el odio y la rabia son el resultado de recibir golpes y humillaciones, burlas y abandonos.  

 

Me es inevitable comparar a Cyril, el protagonista de “Le Gamin au Vélo” con Colmillo Blanco. Ambos saben lo que se siente el abandono y la tristeza. Ambos encuentran en la violencia y la furia el único método de defensa contra las injusticias del mundo en el que viven.

 

Lo único que desea Cyril es que su padre lo ame. Que se haga cargo de él. Que no sea aquella silueta vacía en que se ha convertido. Una mujer de la cual no conocemos nada sobre su origen o su vida, aparte de que es peluquera y tiene un novio llamado Gilles, sentirá compasión por Cyril e intentará darle posada en su casa. Pero el proceso no será sencillo. La mujer está dispuesta a darle amor a un niño que desconoce qué es ser amado, que confunde la protección con el encierro y la bondad con la maldad.

 

Cuando la vida golpea en lo más profundo del alma, la coraza que se ha construido con los años se evapora ante la duda y la incertidumbre. La vulnerabilidad queda servida para aquellos que, como aves rapaces, devoran la bondad de quienes no distinguen el engaño y la trampa.

 

Cyril ha sufrido, de eso no cabe duda. Al parecer todos quieren ayudarlo, pero sospecha de quienes le tienden la mano. Es normal. Es un cachorro creciendo dentro de un mundo donde el más débil muere y sólo aquel que muestra sus dientes y ataca puede salvar su pellejo. Lleva el “Wild” estampado en su ser. Su entorno está lleno de rechazo y odio. Pues todo lo que él conoce es a un padre que se niega a verlo, a una banda de muchachitos que le roban su bicicleta para atormentarlo (aunque con el pasar de los minutos comprendemos las verdaderas intenciones de estos personajes) y a un refugio lleno de niños igual de tristes a él.

 

“Le Gamin au Vélo” conmueve. Al final, cuando la barbarie y la venganza se imponen a la paz y el perdón, se comprende que incluso cuando se encuentra la felicidad hay que desconfiar. Llegará el momento en el que se pagará el daño que hemos infringido a los otros. Y cuando el dolor pase, no quedará más que seguir viviendo. Seguir pedaleando sin mirar atrás.

Vea "Le Gamin au Velo" en línea:

http://www.cuevana.tv/buscar/?q=le+gamin+au+velo&cat=titulo?

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