'Plegaria Muda' de Doris Salcedo en Bogotá del 22 de febrero al 29 de marzo

Doris Salcedo vuelve a Bogotá

Doris Salcedo vuelve a exponer en Colombia. Lo hará en Bogotá con Plegaria Muda en FLORA ars+natura del 22 de febrero al 29 de marzo. Imperdible.

Inicia: 2014/02/22

Termina: 2014/03/29

Difícilmente habrá una noticia más importante en el mundo del arte en Colombia que esta: Doris Salcedo vuelve a exponer en Colombia. 

FLORA ars+natura, a cargo de Jose Roca, expondrá en sus instalaciones Plegaria Muda (se expondrá parte de la Exposición: 9 de 111 unidades), desde el 22 febrero hasta el 29 de marzo. Además, Salcedo dará una conferencia el 10 de marzo a las 3:00 pm en la Universidad Jorge Tadeo Lozano de Bogotá. 

Plegaria Muda fue una de las obras escogidas como las más importantes de los últimos cien años en la edición 100 de Arcadia. "Plegaria muda 2008-2010 articula experiencias, eventos y testimonios del conflicto colombiano proponiendo un ritual de duelo para sus víctimas como una estrategia de reconocimiento que se opone al olvido de la sociedad, cuya indiferencia perpetúa el extraño intercambio de roles que se ha dado históricamente entre víctima y victimario. Son 166 y seis pares de mesas que, apiladas una sobre otra y unidas a través de una gruesa capa de tierra pisada, conforman una especie de camposanto a partir de estos túmulos realizados con objetos ensamblados. La impactante obra comisionada por la Fundación Calouste Gulbenkian en Lisboa fue curada por Isabel Carlos y recorrió seis países entre el 2011 y el 2012, en sedes como el Museo de Arte Moderno de Malmö en Suecia, el MUAC de México y el Museo Nacional de Arte del Siglo XXI en Roma, entre otros. (...) es una profunda reflexión sobre la pérdida y el duelo en el marco del conflicto, así como sobre la necesidad de detener la espiral de violencia en la que el país ha estado inmerso desde hace más de cincuenta años". (Lina Espinosa sobre Plegaria Muda, en Arcadia no.100)

 

 

Plegaria Muda busca enfrentarnos al duelo represado y no elaborado, a la muerte violenta cuando es reducida a su total insignificancia y que forma parte de una realidad silenciada como estrategia de guerra”, dice Salcedo en el documento (abajo) que acompaña a la exposición. Plegaria Muda es el resultado de una investigación de 6 años. Salcedo pasó varios meses acompañando a las madres de los jóvenes que presuntamente fueron asesinados por el ejército por el afán de mostrar resultados de su gestión.


Compartimos el documento escrito por Salcedo sobre Plegaria muda:

 

El proceso de investigación y reflexión que subyace detrás de esta obra ha sido dispendioso. Comienza en el 2004 con un recorrido por los ghettos de Los Ángeles y el hecho que en un informe oficial se habla de más de diez mil muertes violentas de jóvenes en un periodo de veinte años. Centré mi atención en la violencia generada por las pandillas juveniles y especialmente en esa relación gris que se establece entre el rol de la víctima y el del victimario, roles que se intercambian con una facilidad asombrosa.  Después de reflexionar al respecto me di cuenta que este intercambio perverso y fluido en los roles era posible debido a que ambos habitaban una zona indefinida, que algunos autores han denominado como la de “muerte social o muerte en vida”.
 

 

Cuando se convive en zonas marginales bajo condiciones precarias, se empieza a ver la correlación que existe entre dicha muerte social o muerte en vida y la posterior muerte violenta, anónima e invisible. La muerte social o muerte en vida que percibí en Los Ángeles me hizo comprender que a pesar de los entornos diferentes, esta no era muy disímil a lo que vivían los jóvenes en las áreas marginales de las ciudades colombianas.
 

 

En Plegaria Muda intento articular diferentes experiencias e imágenes que forman parte de la naturaleza violenta del conflicto colombiano. También deseo conjugar una serie de eventos violentos que determinan la imparable espiral de la violencia mimética y fratricida que distingue los conflictos internos y guerras civiles en todo el mundo.

 

Plegaria Muda busca enfrentarnos al duelo represado y no elaborado, a la muerte violenta cuando es reducida a su total insignificancia y que forma parte de una realidad silenciada como estrategia de guerra.

 

También responde a un hecho particular que tuvo lugar en Colombia entre los años 2003 al 2009 en donde 2500 jóvenes provenientes de zonas marginales fueron asesinados por el ejército colombiano sin motivos aparentes. Sin embargo, era claro que había un sistema de incentivos y prebendas por parte del gobierno colombiano al ejército, si  ellos demostraban un mayor  número de guerrilleros muertos en combate. Ante este sistema de prebendas e incentivos, el ejercito comenzó a contratar a jóvenes de zonas remotas y marginales ofreciéndoles trabajo  y transportándolos luego a otros sitios donde los asesinaban y luego presentaban como “guerrilleros N.N.: dados de baja en combate”.
 

 

Durante meses entrevisté a un grupo de madres acerca de la búsqueda de sus hijos desaparecidos, y del terrible proceso de reconocerlos en las fosas donde habian sido enterrados por los asesinos. Posteriormente, estuve con ellas en el doloroso y arduo proceso de elaboración del duelo y vano intento de lograr justicia, ante la barbarie cometida por el Estado.

 

La muerte de cada joven genera una ausencia y cada ausencia demanda una responsabilidad con respecto a los ausentes, ya que su única posibilidad de existir es dentro de nosotros, en el proceso mismo de la elaboración del duelo. Plegaria Muda es un intento de elaboración de dicho duelo, un espacio demarcado por el límite radical que impone la muerte. Un espacio fuera de la vida, un lugar aparte, que recuerda a nuestros muertos.

 

Considero que Colombia es el país de la muerte insepulta, la fosa común y los muertos anónimos. Por ello es importante destacar cada túmulo de manera individual para así articular una estrategia estética que permita reconocer el valor de la cada vida perdida y la singularidad irreductible de cada tumba.

 

Cada pieza, a pesar de no estar marcada con un nombre, se encuentra sellada y tiene un carácter individual, como indicativo de un ritual funerario que tuvo lugar. La repetición implacable y obsesiva del túmulo, enfatiza la dolorosa repetición de estas muertes innecesarias. Y creo que la repetición también enfatiza el carácter traumático de estas muertes que son consideradas irrelevantes por la mayoría de la población.

 

Al individualizar la experiencia traumática, por medio de la repetición, espero que esta obra en alguna medida logre evocar y restituirle a cada muerte su verdadera dimensión y así permitir el reingreso a la esfera de lo humano, de estas vidas desacralizadas. Espero que a pesar de todo, incluso en condiciones difíciles la vida prevalezca… como sucede en Plegaria Muda.

 

Doris Salcedo, Enero 2011


Plegaria Muda (9 de 111 unidades), 2008-2010
Madera, concreto, acero y pasto
Medidas variables

 

 

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