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Ilyá Kaler con la Orquesta Filarmónica de Bogotá

El violinista ruso Ilyá Kaler estará junto con la Orquesta Filarmónica de Bogotá interpretando obras del compositor ruso Michael Glinka. Donde: Auditorio León de Greiff. Universidad Nacional. Cuando: 6 y 7 de mayo.

Inicia: 2011/05/06

Termina: 2011/05/07

· La Orquesta Filarmónica de Bogotá interpretará este viernes y sábado las obras: Russlan y Ludmilla, obertura del compositor ruso Michael Glinka, Concierto en re menor para violín y orquesta Op. 47 y Sinfonía No. 1 en mi menor, Op. 39 del compositor finlandés Jean Sibelius. Para este concierto la Orquesta Filarmónica contará con la presencia de su director titular, Enrique Arturo Diemecke y con la participación especial del virtuoso violinista ruso Ilyá Kaler.

· Los conciertos se realizarán el viernes 6 de mayo a las 7:30 p.m. en el Auditorio Fabio Lozano y el sábado 7 de mayo a las 4:00 p.m. en el Auditorio León de Greiff de la Universidad Nacional. Venta de boletas en las taquillas de los teatros y en tuboleta.com.

· Mayor información en www.filarmonicabogota.gov.co, www.facebook.com/orquestafilarmonica http://filarmonicabogota.tumblr.com, Twitter:@filarmonibogota

Bogotá, mayo 2 de 2011

La Orquesta Filarmónica de Bogotá se presentará el viernes y sábado bajo la dirección de su director titular, el mexicano Enrique Arturo Diemecke, y con la participación especial del violinista solista ruso Ilyá Kaler, una de las más destacadas personalidades del violín hoy en día y ganador de Primer Premio y Medalla de Oro en los concursos Tchaikovsky (1986), Sibelius (1985) y Paganini (1981).

Para esta ocasión la OFB interpretará las obras: Russlan y Ludmilla, obertura del compositor Michael Glinka, Concierto en re menor para violín y orquesta Op. 47 y Sinfonía No. 1 en mi menor, Op. 39 del compositor Jean Sibelius. La cita es el viernes 6 de mayo a las 7:30 p.m. en el Auditorio Fabio Lozano y el sábado 7 de mayo a las 4:00 p.m. en el Auditorio León de Greiff de la Universidad Nacional, sede habitual de la Orquesta Filarmónica de Bogotá.

En la primera parte del programa, el público escuchará Russlan y Ludmilla, obertura del compositor ruso Michael Glinka, recordado como el precursor del nacionalismo ruso decimonónico y uno de los principales compositores románticos en la Rusia imperial de la primera mitad del siglo XIX. La ópera Russlan y Ludmilla es un buen ejemplo de ese estilo: en primer término la obra se basa en un texto del gran poeta ruso Pushkin y en segundo lugar, emplea sonoridades ajenas a las tradicionalmente usadas en la música académica de Europa Central. La obertura de Russlan y Ludmilla permite apreciar algunos de estos puntos en especial las melodías de carácter folclórico y la instrumentación brillante.

A continuación, la OFB interpretará Concierto en re menor para violín y orquesta Op. 47 del compositor finlandés Jean Sibelius, reconocido por haber creado un lenguaje musical que expresara la cultura de su patria. El Concierto para violín fue estrenado en 1905 por Carl Halir, bajo la dirección de Richard Strauss quien ejerció una gran influencia sobre los compositores escandinavos del siglo XX. La obra es considerada como ejemplo magistral del romanticismo tardío. Ciertamente, se nos presenta en forma de una extensa evocación romántica, no sólo por el carácter de las melodías, sino por la manera como se entrelazan las diversas ideas: frases incompletas, que apenas se insinúan y que rara vez resuelven sus propios interrogantes. Los timbres profundos de colorido enigmático y el ánimo melancólico, junto con algunos aires de danza, representan el mundo finlandés que Sibelius proyectó en gran parte de su obra. La orquestación es compleja y activa; el diálogo con el solista es constante y animado, pero no el sentido del concertato barroco, sino en el sentido decimonónico: un permanente intercambio de pasiones y estados de ánimo.

Para finalizar, la Orquesta Filarmónica presentará la Sinfonía No. 1 en mi menor, Op. 39, también del compositor Jean Sibelius. La Primera sinfonía data de 1898 y poco después presentó al público su obra más conocida, Finlandia. Se puede decir que la primera sinfonía pertenece a una de sus épocas más imaginativas y fértiles. Se estrenó en 1899 junto a la obra coral Canción de los Atenienses. Si bien la sinfonía no es programática (es decir, no se inspira en un texto literario) está llena de gestos poéticos. Se inicia con un solo del clarinete con acompañamiento del timbal y cuando entran los violines, ya se han sugerido muchos de los temas del Allegro cuya división es en tres partes evoca la forma sonata. El sentimiento romántico predomina en el segundo movimiento, en el cual se escucha un trozo contrapuntístico a cargo de los fagotes y de raíces nacionalistas. El Scherzo tiene un diseño convencional: una gran energía que contiene un Trío central de carácter tranquilo. La unidad de los cuatro movimientos gira en torno no sólo a las grandes melodías, sino que es explícita en la recapitulación de la melodía inicial para encabezar el último movimiento, teñido de lirismo, añoranza y sentimientos de resignación.

BOLETERÍA

Auditorio León de Greiff - Universidad Nacional de Colombia

Calle 45 con carrera 30, entrada peatonal. Ciudad Universitaria

Tel. (571) 316 5000 ext. 17612

Venta de boletas en la taquilla del auditorio

Lunes a viernes: 11:00 a.m. a 2:00 p.m. y de 3:00 p.m. a 6:00 p.m.

Sábado a partir de las 11:00 a.m.

Precio: desde $5.000 hasta $20.000 pesos

Reserve en línea sus boletas en: www.tuboleta.com Teléfono: (571) 593 63 00

Auditorio Fabio Lozano - Universidad Jorge Tadeo Lozano

Cra. 4 No. 22 - 40 • Tel. (571) 242 7030 ext. 1404

Venta de boletas en la taquilla del auditorio

Lunes a viernes: 2:00 p.m. a 8:00 p.m.

Precio: $ 5.000: tercera edad y estudiantes. $ 10.000: particulares.

Reserve en línea sus boletas en: www.tuboleta.com Teléfono: (571) 593 63 00

P R O G R A M A

Michael Glinka Russlan y Ludmilla, obertura

(1804-1857) (1842)

Jean Sibelius Concierto en re menor para violín y orquesta

(1865-1957) Op. 47 (1905)

Allegro moderato

Adagio di molto

Allegro non tanto

Solista: Ilya Kaler

I N T E R M E D I O

Jean Sibelius Sinfonía No. 1 en mi menor, Op. 39 (1898)

(1865-1957)

Andante ma non troppo. Allegro energico

Andante (ma non troppo lento)

Scherzo (Allegro)

Finale (quasi una fantasia)

SOBRE EL DIRECTOR TITULAR DE LA OFB: ENRIQUE ARTURO DIEMECKE

En mayo de 2010, Enrique Diemecke fue galardonado con el “Grand Prix" de la Academie du Disque Lyrique de Francia, por el CD de la opera Le Jongleur de Notre Dame, de Jules Massenet, con el tenor Roberto Alagna, y la Orquesta Nacional de Montpellier, para el sello Deutsche Grammophon. Desde 2007 es Director artístico y Director musical principal de la Orquesta Filarmonica de Buenos Aires del Teatro Colon, Argentina. Ese mismo año recibió del Instituto Nacional de Bellas Artes de México la Medalla de oro por su trayectoria artística y su aportación musical de excelencia en todo el mundo.

También es Director Musical de la Orquesta Sinfónica de Long Beach, California, desde el 2001, y conserva el titulo de Director Artístico de la Orquesta Sinfónica de Flint, Michigan, desde 1990. Fue Director artístico durante 17 anos de la Orquesta Sinfónica Nacional de México (OSN), agrupación a la que imprimió un fuerte sello de liderazgo y vanguardia. Asimismo, en junio de 2007 dirigió con gran éxito a la compañía del Teatro de la Zarzuela de Madrid con la Orquesta de Conciertos de la Comunidad de Madrid. También, concertó la opera Werther, de Massenet para el Teatro Colon, de Argentina, y en noviembre regreso a Londres a dirigir la BBC Symphony Orchestra.

En el 2002 fue nominado al Grammy Latino en la categoría “Mejor Álbum Clásico”, por el CD Los conciertos para violín y piano de Carlos Chavez. Ese mismo año, el Maestro Diemecke fue galardonado por la la Academie du Disque Lyrique de Francia con el premio “Bruno Walter” Orfeo de Oro como el mejor Director de Opera. Asimismo recibió los premios “Jean Fontaine” Orfeo de Oro y el “Fanny Eldie” Orfeo de Oro por la misma Academia en el 2002.

Destaca su grabación con la Royal Philhamonic Orchestra de Londres, con música latinoamericana. Además ha grabado musica de Villalobos, Chavez, Moncayo y Revueltas que la compañía SONY. Otras grabaciones del Maestro Diemecke incluyen música de VillaLobos y de Revueltas con la Orquesta Sinfónica de Simón Bolívar de Venezuela. Diemecke ha colaborado con excelentes solistas de nuestro tiempo, entre los que destacan Mstislav Rostropovich, Placido Domingo, Jessye Norman, Deborah Voigt, Itzak Perlman, Joshua Bell, Yo Yo Ma, Ravi Shankar, Ivo Pogorelich, Henryk Szeryng, Frederica von Stade, Marilyn Horne, Kathleen Battle, Francisco Araiza, Hermann Baumann, Nicanor Zabaleta, Julia Migenes, Fazil Say, Pascal Roge, Pepe Romero, Misha Dichter, y Boris Berezovski, entre otros.

Recibió la Medalla Mozart en su primera edición, por los gobiernos de Austria y México. Como director huésped trabaja habitualmente con las orquestas Los Angeles Philharmonic, San Francisco Symphony, National Symphony de Washington, Royal Philharmonic, Orchestre National de France, Orchestre Philharmonique de Radio France, la BBC de Londres, Columbus Symphony, Comunidad de Conciertos de Madrid y Orquesta de Bilbao; Filarmonica de la UNAM, Filarmonica de la Ciudad de México y de Cámara de Bellas Artes, México, además de la Simón Bolívar de Venezuela.

SOBRE EL SOLISTA INVITADO: ILYÁ KALER, violín

Ilya Kaler nació en Moscú donde estudió con Zinaida Gielels, Leonid Kogan, Victor Tretyakov y Abram Shtern. Dentro de los muchos premios se incluyen Primeros Premios y Medallas de Oro en los concursos Tchaikovsky (1986), Sibelius (1985) y Paganini (1981). Se ha presentado como solista con orquestas tales como Filarmónicas de Leningrado, Moscú y Dresden, Montreal Symphony, Danish and Berlin Radio Orchestras, Detroit Symphony, Baltimore Symphony, Seattle Symphony, New Japan Philharmonic, las Orquestas de Cámara de Moscú y Zurich, entre otras. Sus recitales como solista lo han llevado por la antigua Unión Soviética, los Estados Unidos, Asia Oriental, Europa, Latinoamérica, Sur África e Israel.

Sus grabaciones de los Caprichos de Paganini las ha calificado la Guía de Grabaciones Americanas como “una clase por sí mismas” combinando “la perfección, pasión y frases esculpidas de Michael Rabin con la energía, emoción y espontaneidad de Jascha Heifetz”.

Otras grabaciones incluyen las Sonatas de Schumann y Brahms, los Conciertos de Paganini, Shostakovich, Tchaikovsky, Brahms, Schumann, Dvorak, Glazunov, así como la Suite de Tanyev, las Sonatas y Partitas de Bach para mencionar algunas.

Como uno de los profesores más reconocidos mundialmente, Ilya Kaler ha sido profesor de Violín en la Facultad de Música de la Universidad de Indiana en Bloomington, en la Facultad de Música Eastman en Rochester, NY, y actualmente es Profesor de Violín en la Facultad de Música de la Universidad DePaul en Chicago, IL.

NOTAS SOBRE EL PROGRAMA

Mikhail Ivanovich Glinka (n. en 1804 en Novospasskoye, Rusia – m. en 1857 en Berlín, Alemania)

La obra musical de Glinka, aparentemente demasiado atrevida para la Rusia de su época, jugó un papel decisivo en el desarrollo de los compositores que le sucedieron. Por una parte, Glinka hizo uso de elementos de la música italiana, popularizados a través de la ópera; asimiló otros elementos durante sus estadías prolongadas en Italia y España e incursionó en el mundo de las músicas tradicionales de su país natal. Esto último marcó su estilo con un colorido, hasta entonces desconocido que sería el punto de partida del estilo musical nacional ruso de fines del siglo XIX.

Por estas razones, Glinka es recordado como el precursor del nacionalismo ruso decimonónico, pero también es uno de los principales compositores románticos en la Rusia imperial de la primera mitad del siglo XIX. Su formación giró en torno al piano y la canción. Tomó clases con el inglés John Field (compositor de nocturnos para piano) en el Conservatorio de San Petersburgo y luego viajó por Italia y Alemania. En Italia recibió el impacto del estilo sentimental y brillante de la ópera de Donizetti y en Alemania, perfeccionó detalles de la composición instrumental. La obra de Glinka que mayor impacto y éxito tuvo, fue la ópera La vida por el Zar en la cual las arias, en el estilo italiano, se alternan con escenas de conjunto de auténtico color ruso. El mismo compositor reconocía la diferencia entre el estilo sentimental italiano y el trágico ruso. Aseguraba que la música rusa pasaba de lo “frenético a lo lagrimoso” de manera demasiado rápida. La influencia de Glinka en la generación de compositores que le siguió fue considerable, ya que a través de su alumno Mily Balakirev se generó un gran interés por una escuela de corte eminentemente nacionalista de la cual emergieron nombres tan reconocidos como los de Rimsky-Korsakov, Musorgsky y Chaikovsky.

La ópera Russlan y Ludmilla es un buen ejemplo de ése estilo: en primer término la obra se basa en un texto del gran poeta ruso Pushkin y en segundo lugar, emplea sonoridades ajenas a las tradicionalmente usadas en la música académica de Europa Central. En cuanto a esto último cabe destacar la creación de un estilo declamatorio solemne basado en antiguas escalas modales, empleadas en el canto de la Iglesia Ortodoxa; el uso de melodías de corte y ambiente folclórico, la identificación de hechos sobrenaturales con armonías atrevidas, la recreación de atmósferas orientales con melodías genuinas (como en el caso del coro de los persas), o melodías inventadas que se caracterizan por sus arabescos, escenas fastuosas con ballet y coros, acompañadas con una orquestación de singular colorido que aún asociamos con el estilo de los compositores rusos del siglo XIX. La obertura de Russlan y Ludmilla permite apreciar algunos de estos puntos en especial las melodías de carácter folclórico y la instrumentación brillante.

Jean Sibelius (n. en 1865 en Hämeenlinna, Finlandia – m. en 1957 en Järvenpää, Finlandia)

Entre los logros más destacados de Sibelius, figura el de haber creado un lenguaje musical que expresara la cultura de su patria, Finlandia. Pero Sibelius no sólo se convirtió en símbolo para su país, sino que su obra trascendió internacionalmente por su riqueza interna y estética conmovedora. Fue uno de los últimos compositores de convicciones románticas, fiel a las formas tradicionales de los siglos XVIII y XIX. Sus obras más conocidas son sinfonías, poemas sinfónicos, cuartetos, sonatas, canciones, piezas descriptivas etc. concebidas en un estilo tonal e íntimamente descriptivo. El punto de partida en la obra de Sibelius es la música de Brahms y Chaikovsky con su característico respeto por las formas clásicas la búsqueda de hermosas melodías y una amplia gama armónica.

La diversidad de estilos musicales que se evidenciaron en Europa entre 1890 y 1910, y cuya variedad se comprueba fácilmente echando una ojeada a la lista de obras producidas por Verdi, Brahms, Debussy, Stravinsky y Schoenberg durante esos 20 años, dificulta un análisis a través de amplias corrientes estilísticas y prácticamente obliga al estudio individual por compositor o por obra. Los compositores más difíciles de clasificar son aquellos agrupados bajo el signo de neo-clasicismo y post-romanticismo como Delius, Holst, Elgar, Nielsen y Sibelius, por ejemplo. Inclusive hay algo de peyorativo cuando en ocasiones se describe la obra de estos artistas como un mero producto inconsciente de la fuerza nacionalista, una descripción que rara vez es una justa apreciación de su música.

Algunos de ellos, alejados de las corrientes supuestamente más relevantes del modernismo, entraron en crisis con su propia musicalidad. Sibelius, en sus últimos treinta años de vida dejó de componer piezas de envergadura y se dedicó a elaborar obras de importancia mínima. Sus composiciones más memorables aparecen entre 1901 y 1914, años de las sinfonías 2, 3, y 4, el concierto para violín, obras incidentales, el cuarteto Voces Intimæ, dos composiciones para orquesta de cuerdas y una gran variedad de piezas para piano y poemas sinfónicos.

El nombre de Sibelius está íntimamente asociado a los procesos nacionalistas finlandeses. Nació en un ambiente cultural sueco y no aprendió a hablar finlandés sino hasta su formación en el colegio. Su interés por la cultura finlandesa creció con su cercanía a la familia del general Järnefelt, cuya hija Aino se convertiría su esposa. Aunque ingresó a la universidad de Helsinki para estudiar leyes, Sibelius aspiraba a ser violinista. Bajo la guía de Martin Wegelius, comenzó a formarse como compositor y culminó sus estudios musicales bajo la influencia de Robert Fuchs en Viena. Uno de los primeros reconocimientos públicos recibidos por Sibelius tuvo que ver con una composición sinfónica de 1892, un poema sinfónico titulado Kullervo, basado en la épica finlandesa, Kalevala. De allí en adelante, el compositor se inspiraría sistemáticamente en la literatura y la tradición finlandesas.

El Concierto para violín fue estrenado en 1905 por Carl Halir, bajo la dirección de Richard Strauss quien ejerció una gran influencia sobre los compositores escandinavos del siglo XX. La obra es considerada como ejemplo magistral del romanticismo tardío. Ciertamente, se nos presenta en forma de una extensa evocación romántica, no sólo por el carácter de las melodías, sino por la manera como se entrelazan las diversas ideas: frases incompletas, que apenas se insinúan y que rara vez resuelven sus propios interrogantes. Los timbres profundos de colorido enigmático y el ánimo melancólico, junto con algunos aires de danza, representan el mundo finlandés que Sibelius proyectó en gran parte de su obra. La orquestación es compleja y activa; el diálogo con el solista es constante y animado, pero no el sentido del concertato barroco, sino en el sentido decimonónico: un permanente intercambio de pasiones y estados de ánimo.

La Primera sinfonía data de 1898 y poco después presentó al público su obra más conocida, Finlandia. Se puede decir que la primera sinfonía pertenece a una de sus épocas más imaginativas y fértiles. Se estrenó en 1899 junto a la obra coral Canción de los Atenienses. Si bien la sinfonía no es programática (es decir, no se inspira en un texto literario) está llena de gestos poéticos. Se inicia con un solo del clarinete con acompañamiento del timbal y cuando entran los violines, ya se han sugerido muchos de los temas del Allegro cuya división es en tres partes evoca la forma sonata. El sentimiento romántico predomina en el segundo movimiento, en el cual se escucha un trozo contrapuntístico a cargo de los fagotes y de raíces nacionalistas. El Scherzo tiene un diseño convencional: una gran energía que contiene un Trío central de carácter tranquilo. La unidad de los cuatro movimientos gira en torno no sólo a las grandes melodías, sino que es explícita en la recapitulación de la melodía inicial para encabezar el último movimiento, teñido de lirismo, añoranza y sentimientos de resignación.

Nota por Ellie Anne Duque, musicóloga

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