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La OFB interpreta Enrique Arturo Diemecke y Gustav Mahler

La Orquesta Filarmónica de Bogotá interpretará este viernes y sábado obras del maestro Enrique Arturo Diemecke, quién además dirigirá el concierto, y la Sinfonía No. 6 en la menor "Trágica" del compositor Gustav Mahler, en conmemoración del centenario de su muerte. Para esta ocasión la Filarmónica de Bogotá contará con la participación especial del reconocido marimbero mexicano Saúl Medina. Cuando: viernes 8 de julio a las 7:30 p.m. en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán y el sábado 9 de julio a las 4:00 p.m. en el Auditorio León de Greiff de la Universidad Nacional.

Inicia: 2011/07/08

Termina: 2011/07/09

Este fin de semana la Orquesta Filarmónica de Bogotá deleitará al público bogotano con varias sopresas. Para comenzar, interpretará el Concierto otoñal, para marimba y orquesta en tres movimientos (2011) de su director titular, el maestro Enrique Arturo Diemecke, esta presentación contará con la participación especial del marimbero mexicano Saúl Medina. Además, continuará con la conmemoración del centenario de la muerte del compositor Gustav Mahler, interpretando la Sinfonía No. 6 en la menor "Trágica". La cita es el viernes 8 de julio a las 7:30 p.m. en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán y el sábado 9 de julio a las 4:00 p.m. en el Auditorio León de Greiff de la Universidad Nacional, sede habitual de la OFB.

En la primera parte del programa, el público escuchará el Concierto otoñal, para marimba y orquesta en tres movimientos (2011) del maestro Enrique Arturo Diemecke. Este reconocido director de orquesta se ha destacado en los últimos años por ser el receptor de una serie de prestigiosos reconocimientos tales como, cuatro medallas de oro del premio Orfeo de Oro, otorgado por la Academia Francesa de Grabaciones Líricas, una de ellas por la grabación de la ópera Le Jongleur de Notre Dame de Jules Massenet. Por su grabación de la música del mexicano Silvestre Revueltas le fue conferido un Golden Record Award y ha sido nominado a los premios Grammy en la categoría de mejor álbum clásico por su rendición de los conciertos para piano y violín de Carlos Chávez, también reconocido compositor mexicano.

En el campo de la composición, Diemecke ha iniciado una interesante carrera con obras que reúnen diversas tradiciones culturales. El Concierto otoñal para marimba y orquesta está basado en el Concierto a Celedonio. Sobre su adaptación, el mismo compositor comenta: “Tuve que hacer un cambio radical en la forma que los instrumentos de cuerda tenían que tocar. Pero también añadí instrumentos de vientos madera, un corno y una trompeta para en momentos acentuar el cambio de color instrumental. La marimba de concierto es muy percusiva, a diferencia de la folklórica, pero también tiene más rango de cambios de color y de sonoridad”.

Para finalizar, la OFB continuará con la conmemoración de los cien años del fallecimiento de Gustav Mahler, interpretando la Sinfonía No. 6 en la menor "Trágica". La Sexta sinfonía de Mahler es una obra implacable y excepcional en su sentir trágico; de sus once composiciones sinfónicas, seis culminan de manera triunfante, o exaltada, en tanto que en La Canción de la Tierra, la Novena sinfonía y los trozos existentes de la Décima, finalizan en medio de un ambiente plácido y reconciliatorio. La Sexta sinfonía termina con el mismo gesto severo de su inicio, cumpliendo así con los pronósticos ominosos del primer Allegro. No hay resurrección, triunfo de la naturaleza o héroes capaces de sobreponerse a la oscuridad de la muerte y la producida por el hombre mismo. No hay escape del sufrimiento que el compositor describe a lo largo de su obra. En la opinión de músicos notables, entre ellos Alban Berg y Anton Webern (quienes asistieron al estreno de la Sexta Sinfonia) esta obra fue uno de sus mejores logros, no sólo por el equilibrio logrado entre la forma y el contenido dramático, sino por la manera ingeniosa en que se logra el retorno contínuo a lo trágico y a la tónica menor.

P R O G R A M A

Enrique Arturo Diemecke Concierto otoñal, para marimba y orquesta en

(1955) tres movimientos (2011)

Solista: Saúl Medina

Gustav Mahler Sinfonía No. 6 en la menor "Trágica"

(1860-1911) Escrita entre 1904 y 1905

Estrenada en 1906

I. Allegro energico ma non troppo

[Impetuoso y pleno]

II. Scherzo - Con brio. [Al estilo de los Abuelos] - Grazioso

III. Andante moderato

IV. Final: Allegro moderato - Allegro

energico

BOLETERÍA

Auditorio León de Greiff - Universidad Nacional de Colombia Calle 45 con carrera 30, entrada peatonal. Ciudad Universitaria

Tel. (571) 316 5000 ext. 17612

Venta de boletas en la taquilla del auditorio

Lunes a viernes: 11:00 a.m. a 2:00 p.m. y de 3:00 p.m. a 6:00 p.m.

Sábado a partir de las 11:00 a.m.

Precio: desde $5.000 hasta $20.000 pesos

Reserve en línea sus boletas en: www.tuboleta.com Teléfono: (571) 593 63 00

Teatro Jorge Eliécer Gaitán

Cra 7 # 22 - 47

Taquilla: 2826361

Venta de boletas en la taquilla del auditorio

Lunes a viernes: 10:00 a.m. a 2:00 p.m. y de 3:00 p.m. a 6:00 p.m.

Palco y platea delantera: $20.000

Platea posterior: $15.000

Balcón delantero y posterior: $10.000

Estudiantes y tercera edad, descuento del 30% en todas las localidades.

Reserve en línea sus boletas en: www.tuboleta.com Teléfono: (571) 593 63 00

SOBRE EL DIRECTOR TITULAR: ENRIQUE ARTURO DIEMECKE

Enrique Diemecke nació en México y proviene de una familia de músicos clásicos. Comenzó a tocar el violín a los 6 años y realizó sus estudios con el violinista Henryk Szeryng. Además del violín, toca el piano, el corno francés y percusiones desde los 9 años de edad. Realizó sus estudios superiores en la Universidad Católica de Washington D.C, y los continuó con una beca otorgada por Madame Doris Monteux en la Escuela Pierre Monteux de Estudios Avanzados para Directores, bajo la instrucción de Charles Bruck.

Desde 2007 es Director artístico y Director musical principal de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires del Teatro Colón de Argentina. También es Director musical de las orquestas Sinfónica de Long Beach, California desde el 2001 y Sinfónica de Flint, Michigan, desde 1990. Fue Director artístico durante 17 años de la Orquesta Sinfónica Nacional de México, agrupación que le imprimió un fuerte sello de liderazgo y vanguardia.

Paralelamente a las temporadas regulares como titular, Diemecke es director huésped habitual con las orquestas Los Angeles Philharmonic, Royal Philarmonic, Orchestre National de France, Orquesta de La Haya, Orchestre Philarmonique de Radio France, Sinfónica Nacional de Washington, la BBC de Londres, Phoenix, Filarmónica de Moscú, Nacional de Montpellier, Filarmónica de la UNAM, Filarmónica de la Ciudad de México y Orquesta de Cámara de Bellas Artes de México, Nacional de Lyon, Nacional de Bélgica, Orquesta del Teatro Nacional Wielki de Polonia, Nacional de Argentina, Nacional de Venezuela, Orquesta de Baltimore, Simón Bolívar de Venezuela, Winnipeg, Pacific Orchestra, Sinfónica de San Diego, Búfalo, San Petersburgo, Malasia, Liége, Des Moines, Tucson, UTA, Minnessota, Sinfónica de Bilbao, Islas Canarias, Singapour, Beijing, Shangai, Artur Rubinstein de Lodz de Polonia, Nacional de Guatemala y en varias ocasiones ha sido director invitado de la Orquesta Filarmónica de Bogotá.

Enrique Diemecke es un compositor y orquestador de primera línea. En su obra destacan Die-Sir-E, trabajo comisionado originalmente por el Festival de la Radio Francesa, en colaboración con el compositor René Koering en 1998. Ha sido encargado para escribir varios trabajos incluyendo un poema sinfónico para la Orquesta Sinfónica de Flint y ha trabajado conjuntamente para la Orquesta Sinfónica Nacional de México, el Festival Cervantino, la Filarmónica de Tulsa y las Orquestas Sinfónicas de Flint y de Long Beach.

Diemecke ha dirigido a los más grandes solistas de nuestro tiempo, entre los que vale la pena mencionar a Mstislav Rostropovich, Plácido Domingo, Jessye Norman, Deborah Voigt, Susan Graham., Itzak Perlman, Joshua Bell, Sarah Chang, Yo Yo Ma, Ravi Shankar, Ivo Pogorelich, Midori, Shlomo Mintz, Henryk Szeryng, Frederica Von Stade, Marilyn Horne, Kathleen Battle, Ramón Vargas, Rolando Villazón, María Joao Pires, Pierre Amoral, Francisco Araiza, Katia y Marielle Labeque, Hermann Baumann, Dmitri Hovorostovsky, Nicanor Zabaleta, Agustín Dumay, Barry Tuckwell, Emmanuel Ax, Lazar Berman, Phillippe Entremont, Cyprien Katsaris, Ying Huang, Julia Migenes, Fazil Say, Pascal Rogé, Rolf Smedvig, Horacio Gutiérrez, Pepe Romero, Misha Dichter, Jorge Luis Prats, Boris Berezovski y Bella Davidovich.

SOBRE EL SOLISTA INVITADO: SAUL MEDINA, marimba

Estudió en México, Estados Unidos, Italia, Polonia, República Checa y Brasil. Se ha presentado como solista con Flint Symphony Orchestra, Long Beach Symphony Ochestra, Sinfónica Petrobras, Filarmónica de Bogotá, Orquesta de Cámara del Conservatorio Nacional de Música, México entre otras.

Ha recibido lecciones de notables músicos como: Bogdan Bácanu, Katarzyna Myka, Eduardo Leandro, Steven Schick, Ralph Humphrey,Momoko Kamiya, Tony Inzalaco, Joe Porcaro, Enrique Diemecke y Kurt Masur entre otros. Asistió a “Internacional Katarzyna Myka Marimba Academy” en Wroclaw, Polonia.

Obtiene una beca de estudios para el Festival de Inverno de Campos do Jordão, en São Paulo, Brasil en donde realizó diversas grabaciones. Se presentó como solista en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes. Se ha presentado con la Orquesta Sinfónica Nacional, Orquesta Académica de Campos do Jordão, Orquesta Bohuslav Martinu, entre otras.

El Palacio de Bellas Artes, laSala São Paulo, Sala Nezahualcoyotl, Sala Leopoldina, D_m Culture y Castillo de Kiaz en Polonia son algunos de los recintos en donde ha ofrecido conciertos.

Ha tenido a su cargo estrenos de obras de música contemporánea, conciertos para marimba así como la grabación de las mismas. Actualmente dirige el proyecto del Ensamble de Música Minimalista Ensamble Rythus.

NOTAS SOBRE EL PROGRAMA

Enrique Arturo Diemecke (n. 1955 en Ciudad de México, México)

El reconocido director de orquesta, Enrique Arturo Diemecke, se ha destacado en los últimos años, por ser el receptor de una serie de prestigiosos reconocimientos tales como, cuatro medallas de oro del premio Orfeo de Oro, otorgado por la Academia Francesa de Grabaciones Líricas, una de ellas por la grabación de la ópera Le Jongleur de Notre Dame de Jules Massenet. Por su grabación de la música del mexicano Silvestre Revueltas le fue conferido un Golden Record Award y ha sido nominado a los premios Grammy en la categoría de mejor álbum clásico por su rendición de los conciertos para piano y violín de Carlos Chávez, también reconocido compositor mexicano.

En el campo de la composición, Diemecke ha iniciado una interesante carrera con obras que reúnen diversas tradiciones culturales. La Chacona a Chávez, parte del gusto del mismo Chávez por las obras de inspiración barroca, tales como su Sarabanda y la toccata. Esta obra se ha presentado tanto en Estado Unidos, como en Europa. En el 2002 escribió la obra sinfónica Camino y visión, inspirado en la figura de Don Quijote; para su obra de cámara Libertad bajo palabra, se inspiró en la fecha patria mexicana del Cinco de Mayo; en honor a Pepe y Celedonio Romero, concibió el Concierto a Celedonio, pieza para guitarras solistas y orquesta; con motivo del concierto para la final de la Copa Mundo celebrada en Francia en 1998, escribió la obra Die-Sir-E,(Muere, señor E, o mejor, Dies irae…) por comisión de la Radio Francia. El Concierto otoñal fue estrenado el 13 de mayo de 2011 con la Orquesta Filarmónica Estatal de Moscú, bajo la dirección de su compositor y su première latinoamericana tuvo lugar el 27 de mayo siguiente en el teatro Colón de Buenos Aires.

El Concierto otoñal para marimba y orquesta está basado en el Concierto a Celedonio. Sobre su adaptación, el mismo compositor comenta: “Tuve que hacer un cambio radical en la forma que los instrumentos de cuerda tenían que tocar. Pero también añadí instrumentos de vientos madera, un corno y una trompeta para en momentos acentuar el cambio de color instrumental. La marimba de concierto es muy percusiva, a diferencia de la folklórica, pero también tiene más rango de cambios de color y de sonoridad”. Sobre la organización musical en tres movimientos añade: “El primero tiene un corte minimalista que se inicia después de una pequeña introducción de acordes en diálogo de la marimba con la orquesta. El segundo: una evocación otoñal, tiene un ritmo de habanera llevado por la marimba en una sola nota con la melodía tocada por el piccolo a manera de las flautas pre-hispánicas que hoy se usan en el lugar de Papantla, Veracruz. El tercer movimiento: Regresamos al estilo minimalista pero esta vez en siete octavos, evocando a Sensemayá de Revueltas”.

Diemecke refleja en sus composiciones su amplia experiencia musical y dominio instrumental. Se formó tempranamente como violinista y también estudio corno francés, piano y percusión. A partir de 1983, año en que ganó un concurso en el ramo de la dirección, se dedicó a la dirección orquestal. Actualmente, como es sabido, se desempeña como director titular de la Orquesta Filarmónica de Bogotá. Pero tiene una extensa historia de trabajo frente a la Orquesta de Long Beach en Califormia, la Orquesta Sinfónica Nacional de México. Actúa como invitado con la Orquesta Sinfónica de Montpelier y la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires. Su amplio dominio del medio operático, le ha permitido incursionar como director de ópera en México, Buenos Aires. Ostenta una rica producción discográfica con los sellos Sony y Dorian, entre otros.

Gustav Mahler (n. en 1860 en Kalischt [hoy Kalište, Jihlava], Bohemia en 1860; m. en 1911 en Viena, Austria)

La Sexta sinfonía de Gustav Mahler es una obra implacable y excepcional en su sentir trágico; de sus once composiciones sinfónicas, seis culminan de manera triunfante, o exaltada, en tanto que en La Canción de la Tierra, la Novena sinfonía y los trozos existentes de la Décima, finalizan en medio de un ambiente plácido y reconciliatorio. La Sexta sinfonía termina con el mismo gesto severo de su inicio, cumpliendo así con los pronósticos ominosos del primer Allegro. No hay resurrección, triunfo de la naturaleza o héroes capaces de sobreponerse a la oscuridad de la muerte y la producida por el hombre mismo. No hay escape del sufrimiento que el compositor describe a lo largo de su obra. En la opinión de músicos notables, entre ellos Alban Berg y Anton Webern (quienes asistieron al estreno de la Sexta Sinfonia) esta obra fue uno de sus mejores logros, no sólo por el equilibrio logrado entre la forma y el contenido dramático, sino por la manera ingeniosa en que se logra el retorno contínuo a lo trágico y a la tónica menor.

En las memorias de Alma Mahler quedó consignado el siguiente pasaje acerca de los comentarios de Mahler al terminar de escribir la Sexta:

"Después de haber esbozado el primer movimiento, bajó del bosque a decirme que había querido expresarme con un tema: 'no se si he tenido éxito, pero lo tendrás que soportar'. Se trata del tema de gran vuelo del primer movimiento. En el tercer movimiento [actualmente el segundo] representó los juegos arítmicos de las dos niñas zigzagueando por la arena. Las voces infantiles se tornan más y más trágicas y se desvanecen con un quejido. En el último movimiento se describe así mismo y su caída, o como dijo más adelante, la caída de su héroe: 'sobre el héroe caen tres golpes del destino, el último lo derriba como se derriba un árbol'. Esas fueron sus palabras. Ninguna de sus obras se había acercado tanto a su corazón. Lloramos juntos ese día. La música y sus presagios nos afectaron profundamente".

Supersticioso y obsesionado por el tema de la muerte, Mahler consideró que en esta sinfonía había pronosticado tres hechos trágicos de 1907: la solicitud de su renuncia en la Ópera de Viena, la muerte de su hija Ana (a los cuatro años de edad) y el diagnóstico de una grave enfermedad cardíaca que sería la causa de su muerte pocos años después. Mahler no sólo se enfrentó al destino que le mostraba su cara trágica y pesimista, sino que luchó constantemente contra su propio perfeccionismo en la composición y el poco tiempo que tuvo para dedicarse a su ejercicio. Como en todas sus otras sinfonías, la Sexta fue motivo de múltiples revisiones, reorquestaciones y reordenamiento de los movimientos. En tres ocasiones cambió el orden del Scherzo y el Adagio.

Si bien, el espíritu trágico que predomina es uno solo, hay una gran variedad de temas melódicos y rítmicos en cada uno de los movimientos, relacionados entre sí por lo rítmico y el espíritu. Como ya se anotara, la unidad formal se logra mediante un empleo insistente de la tonalidad de la menor, que el compositor elige para representar el Destino y la Muerte. Existe un motivo armónico que representa lo trágico: fuertes acordes en la mayor que pasan a menor. La energía de la marcha inicial es retomada en el final - la imagen de la marcha militar es uno de los elementos más elaborados en esta sinfonía; sin embargo, también el pensamiento polifónico y contrapuntístico del compositor, alcanza niveles muy sofisticados, con el entretejido permanente de temas contrastantes y simultáneos. La sinfonía se inicia con la repetición incisiva de una nota “la” que establece el espíritu pesado del ritmo de marcha. Con un ritmo muy mordaz se presentan las primeras ideas melódicas: una, con saltos de octavas muy aparentes, seguida de otra descendente. Mahler continúa insinuando temas que habrán de ampliarse en el transcurso del movimiento, hasta llegar a un clímax emotivo en donde las trompetas entonan el motivo de lo trágico: un acorde de la mayor que se desvanece en un acorde de la menor, éste es retomado por los oboes y se escucha por encima de la marcha inexorable. Con la calma de un coral para las maderas se prepara la presentación de el tema de "Alma", a lo largo de sus dos ejecuciones, se escuchan reminiscencias rítmicas de los temas anteriores.

Termina la exposición de esta forma sonata y Mahler indica claramente su repetición. En la sección de desarrollo, el compositor se concentra en torno a los temas y ritmos de marcha; la agresividad se intensifica con el uso de la sonoridad dura y seca del xilófono (única sinfonía en la que hace uso de dicho instrumento). Hay un instante para el descanso en donde se escucha el tema coral y el eco tranquilizante de los cencerros. La exposición es recapitulada y el movimiento termina con el tema de "Alma".

Después del acecho rítmico del primer movimiento, Mahler decide continuar el ataque: el Scherzo se inicia con nuevas repeticiones de la nota LA, pero la marcha ahora es una especie de estampida furiosa. En la segunda sección aparecen "los juegos arítmicos de las niñas" y en la tercera un episodio a la manera de Hoffmann con maderas, trompetas con sordinas, y cuerdas col legno y la instrumentación evoca el ambiente burlesco del último movimiento de la Sinfonía fantástica de Berlioz. El Andante moderato constituye un interludio bienvenido. Sus gestos idílicos y campestres (insinuados por el uso de los cencerros) tienen algo de melancólico y evocador y Mahler se aleja del sino trágico, abandonando la tonalidad central y trabajando en torno a dos temas. El primero de ellos presentado serenamente por los violines al inicio del movimiento, el segundo, entonado más adelante por el corno inglés.

En sus comentarios el analista Deryck Cooke propone que el movimiento final se describa como una "triple introducción con un allegro": de la primera y oscura “introducción” emerge un primer tema ascendente presentado por los violines que se ejecuta luego sobre patrones rítmicos reminiscentes del primer movimiento, el acorde motivo de lo trágico y frases lúgubres de la tuba. Los cencerros nos recuerdan el ambiente campestre anteriormente establecido, seguidos de la introducción de otro tema, presentado en esta ocasión por los cornos; el fraseo ascendente nos pensar en preguntas insistentes. La tercera “introducción” está conformada por un coral para las maderas. Se inicia el Allegro energico con su espíritu de marcha y la idea de los golpes del Destino representada en el unísono de seis cornos. Este movimiento gigantesco procede en oleadas de gran intensidad, interrumpidas en tres ocasiones por el retorno a la primera “introducción” y su ambiente oscuro. Los golpes del Destino se repiten en una segunda ocasión a cargo de trombones y trompetas. La Coda se inicia con un pasaje fugado, pleno de disonancias que desemboca en el motivo de lo trágico: un fortissimo que se desvanece en el silencio contundente.

Ellie Anne Duque, musicóloga

Más sobre la conmemoración del centenario de Gustav Mahler

El 18 de mayo pasado se cumplieron 100 años de la muerte de Gustav Mahler, acaecida en Viena en 1911. Al igual que sucediera con la conmemoración de los 100 años de su nacimiento en 1960, ésta efemérides ofrece una oportunidad única para detenernos a escuchar su música y una excelente excusa, que no requiere de mayores explicaciones, para programar varias de sus obras. Cada una de ellas tiene importancia propia pero, la oportunidad de escuchar seis de sus sinfonías a lo largo de la temporada de 2011 de la OFB, brinda la posibilidad de compararlas y de apreciar la sonoridad contundente de su imaginación musical.

Mahler fue, ante todo, un compositor de tendencias sinfónicas. Sus medios favoritos fueron la orquesta y la voz humana. Por eso, cada una de sus sinfonías es un deleite sonoro lleno de profundo significado musical, fuerza afectiva e importancia histórica. Mahler fue uno de los primeros músicos en hacer de la dirección orquestal una vocación profesional de gran relevancia. Pero, fiel a los cánones del siglo XIX, y a diferencia de muchos directores del siglo XX y el XXI, se mantuvo activo en el ámbito creativo de la composición. El puesto más estable y prestigioso que ocupó en Viena, fue el de director de la ópera en la Hofoper (Ópera de la Corte) entre 1897 y 1907. Pese a su pasión por la ópera, no compuso ninguna y canalizó su interés por el canto a través de la canción con orquesta y el canto insertado dentro de la partitura sinfónica. Esta amalgama de canción, poesía y música ofreció a Mahler la posibilidad de llegar al público con mensajes filosóficos y afectivos muy claros y de gran contundencia.

Su obra no fue acogida con entusiasmo por todos sus contemporáneos. El estilo de Mahler era novedoso si bien estaba bien fincado en la tradición sinfónica romántica del siglo XIX de Alemania y Austria. Junto con Richard Strauss, compositor alemán, representaba lo más original de la música central europea a inicios del siglo XX. A diferencia de Strauss, Mahler no compuso poemas sinfónicos, pero logró partituras igualmente descriptivas y evocadoras.

Las orquestas tienen en la interpretación de la obra sinfónica de Mahler, inmensos retos y en estas efemérides, cuando se enfrentan a seis partituras en un año, crecen en sonido y en madurez musical. Por eso, para la OFB estas conmemoraciones no podían pasar desapercibidas, porque no sólo es una oportunidad para presentar al público un abanico de obras variado y fascinante, sino que es una ocasión única para crecer musicalmente.

Próximos conciertos en conmemoración del centenario de la muerte de Mahler:

Viernes 8 de julio

DIRECTOR TITULAR: ENRIQUE DIEMECKE

SOLISTA: SAÚL MEDINA, MARIMBA

DIEMECKE: Concierto para marimba y orquesta

MAHLER: Sinfonía No 6

Lugar: JORGE ELIÉCER GAITÁN

Hora: 7:30 p.m.

Sábado 9 de julio

DIRECTOR TITULAR: ENRIQUE DIEMECKE

SOLISTA: SAÚL MEDINA, MARIMBA

DIEMECKE: Concierto para marimba y orquesta

MAHLER: Sinfonía No 6

Lugar: AUDITORIO LEÓN DE GREIFF

Hora: 7:30 p.m.

Viernes 16 de septiembre

DIRECTOR TITULAR: ENRIQUE DIEMECKE

MAHLER: Sinfonía No 7

Lugar: AUDITORIO LEÓN DE GREIFF

Hora: 7:30 p.m.

Sábado 17 de septiembre

DIRECTOR TITULAR: ENRIQUE DIEMECKE

MAHLER: Sinfonía No 7

Lugar: AUDITORIO LEÓN DE GREIFF

Hora: 4:00 p.m.

Viernes 7 de octubre

DIRECTOR TITULAR: ENRIQUE DIEMECKE

PETYA DMITROVA - SOPRANO

VERDI: Obertura Forza del Destino

MAHLER: Adagio Sinfonía 10

MAHLER: Sinfonía No.4

Lugar: AUDITORIO LEÓN DE GREIFF

Hora: 7:30 p.m.

Sábado 8 de octubre

DIRECTOR TITULAR: ENRIQUE DIEMECKE

PETYA DMITROVA - SOPRANO

VERDI: Obertura Forza del Destino

MAHLER: Adagio Sinfonía 10

MAHLER: Sinfonía No.4

Lugar: AUDITORIO LEÓN DE GREIFF

Hora: 4:00 p.m.

GRAN MONTAJE DE LA OCTAVA SINFONÍA DE MAHLER

Sábado 15 y domingo 16 de octubre

TEATRO JORGE ELIÉCER GAITÁN

DIRECTOR TITULAR: ENRIQUE DIEMECKE

SOLISTAS:

PETYA DIMITROVA - SOPRANO I

LAURA DE SOUSA – SOPRANO II

BEATRIZ MORA – SOPRANO III

KISMARA PESSATTI – MEZZO I

KARLA LOPEZ – MEZZO II

THOMAS STUDEBAKER - TENOR

ANTONIO TORRES – BARITONO

VALERIANO LANCHAS - BAJO

CORO DE LA ÓPERA

CORO SANTA CECILIA

CORO INFANTIL CRESCENDO

Este fin de semana la Orquesta Filarmónica de Bogotá deleitará al público bogotano con varias sopresas. Para comenzar, interpretará el Concierto otoñal, para marimba y orquesta en tres movimientos (2011) de su director titular, el maestro Enrique Arturo Diemecke, esta presentación contará con la participación especial del marimbero mexicano Saúl Medina. Además, continuará con la conmemoración del centenario de la muerte del compositor Gustav Mahler, interpretando la Sinfonía No. 6 en la menor "Trágica". La cita es el viernes 8 de julio a las 7:30 p.m. en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán y el sábado 9 de julio a las 4:00 p.m. en el Auditorio León de Greiff de la Universidad Nacional, sede habitual de la OFB.

En la primera parte del programa, el público escuchará el Concierto otoñal, para marimba y orquesta en tres movimientos (2011) del maestro Enrique Arturo Diemecke. Este reconocido director de orquesta se ha destacado en los últimos años por ser el receptor de una serie de prestigiosos reconocimientos tales como, cuatro medallas de oro del premio Orfeo de Oro, otorgado por la Academia Francesa de Grabaciones Líricas, una de ellas por la grabación de la ópera Le Jongleur de Notre Dame de Jules Massenet. Por su grabación de la música del mexicano Silvestre Revueltas le fue conferido un Golden Record Award y ha sido nominado a los premios Grammy en la categoría de mejor álbum clásico por su rendición de los conciertos para piano y violín de Carlos Chávez, también reconocido compositor mexicano.

En el campo de la composición, Diemecke ha iniciado una interesante carrera con obras que reúnen diversas tradiciones culturales. El Concierto otoñal para marimba y orquesta está basado en el Concierto a Celedonio. Sobre su adaptación, el mismo compositor comenta: “Tuve que hacer un cambio radical en la forma que los instrumentos de cuerda tenían que tocar. Pero también añadí instrumentos de vientos madera, un corno y una trompeta para en momentos acentuar el cambio de color instrumental. La marimba de concierto es muy percusiva, a diferencia de la folklórica, pero también tiene más rango de cambios de color y de sonoridad”.

Para finalizar, la OFB continuará con la conmemoración de los cien años del fallecimiento de Gustav Mahler, interpretando la Sinfonía No. 6 en la menor "Trágica". La Sexta sinfonía de Mahler es una obra implacable y excepcional en su sentir trágico; de sus once composiciones sinfónicas, seis culminan de manera triunfante, o exaltada, en tanto que en La Canción de la Tierra, la Novena sinfonía y los trozos existentes de la Décima, finalizan en medio de un ambiente plácido y reconciliatorio. La Sexta sinfonía termina con el mismo gesto severo de su inicio, cumpliendo así con los pronósticos ominosos del primer Allegro. No hay resurrección, triunfo de la naturaleza o héroes capaces de sobreponerse a la oscuridad de la muerte y la producida por el hombre mismo. No hay escape del sufrimiento que el compositor describe a lo largo de su obra. En la opinión de músicos notables, entre ellos Alban Berg y Anton Webern (quienes asistieron al estreno de la Sexta Sinfonia) esta obra fue uno de sus mejores logros, no sólo por el equilibrio logrado entre la forma y el contenido dramático, sino por la manera ingeniosa en que se logra el retorno contínuo a lo trágico y a la tónica menor.

P R O G R A M A

Enrique Arturo Diemecke Concierto otoñal, para marimba y orquesta en

(1955) tres movimientos (2011)

Solista: Saúl Medina

Gustav Mahler Sinfonía No. 6 en la menor "Trágica"

(1860-1911) Escrita entre 1904 y 1905

Estrenada en 1906

I. Allegro energico ma non troppo

[Impetuoso y pleno]

II. Scherzo - Con brio. [Al estilo de los Abuelos] - Grazioso

III. Andante moderato

IV. Final: Allegro moderato - Allegro

energico

BOLETERÍA

Auditorio León de Greiff - Universidad Nacional de Colombia Calle 45 con carrera 30, entrada peatonal. Ciudad Universitaria

Tel. (571) 316 5000 ext. 17612

Venta de boletas en la taquilla del auditorio

Lunes a viernes: 11:00 a.m. a 2:00 p.m. y de 3:00 p.m. a 6:00 p.m.

Sábado a partir de las 11:00 a.m.

Precio: desde $5.000 hasta $20.000 pesos

Reserve en línea sus boletas en: www.tuboleta.com Teléfono: (571) 593 63 00

Teatro Jorge Eliécer Gaitán

Cra 7 # 22 - 47

Taquilla: 2826361

Venta de boletas en la taquilla del auditorio

Lunes a viernes: 10:00 a.m. a 2:00 p.m. y de 3:00 p.m. a 6:00 p.m.

Palco y platea delantera: $20.000

Platea posterior: $15.000

Balcón delantero y posterior: $10.000

Estudiantes y tercera edad, descuento del 30% en todas las localidades.

Reserve en línea sus boletas en: www.tuboleta.com Teléfono: (571) 593 63 00

SOBRE EL DIRECTOR TITULAR: ENRIQUE ARTURO DIEMECKE

Enrique Diemecke nació en México y proviene de una familia de músicos clásicos. Comenzó a tocar el violín a los 6 años y realizó sus estudios con el violinista Henryk Szeryng. Además del violín, toca el piano, el corno francés y percusiones desde los 9 años de edad. Realizó sus estudios superiores en la Universidad Católica de Washington D.C, y los continuó con una beca otorgada por Madame Doris Monteux en la Escuela Pierre Monteux de Estudios Avanzados para Directores, bajo la instrucción de Charles Bruck.

Desde 2007 es Director artístico y Director musical principal de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires del Teatro Colón de Argentina. También es Director musical de las orquestas Sinfónica de Long Beach, California desde el 2001 y Sinfónica de Flint, Michigan, desde 1990. Fue Director artístico durante 17 años de la Orquesta Sinfónica Nacional de México, agrupación que le imprimió un fuerte sello de liderazgo y vanguardia.

Paralelamente a las temporadas regulares como titular, Diemecke es director huésped habitual con las orquestas Los Angeles Philharmonic, Royal Philarmonic, Orchestre National de France, Orquesta de La Haya, Orchestre Philarmonique de Radio France, Sinfónica Nacional de Washington, la BBC de Londres, Phoenix, Filarmónica de Moscú, Nacional de Montpellier, Filarmónica de la UNAM, Filarmónica de la Ciudad de México y Orquesta de Cámara de Bellas Artes de México, Nacional de Lyon, Nacional de Bélgica, Orquesta del Teatro Nacional Wielki de Polonia, Nacional de Argentina, Nacional de Venezuela, Orquesta de Baltimore, Simón Bolívar de Venezuela, Winnipeg, Pacific Orchestra, Sinfónica de San Diego, Búfalo, San Petersburgo, Malasia, Liége, Des Moines, Tucson, UTA, Minnessota, Sinfónica de Bilbao, Islas Canarias, Singapour, Beijing, Shangai, Artur Rubinstein de Lodz de Polonia, Nacional de Guatemala y en varias ocasiones ha sido director invitado de la Orquesta Filarmónica de Bogotá.

Enrique Diemecke es un compositor y orquestador de primera línea. En su obra destacan Die-Sir-E, trabajo comisionado originalmente por el Festival de la Radio Francesa, en colaboración con el compositor René Koering en 1998. Ha sido encargado para escribir varios trabajos incluyendo un poema sinfónico para la Orquesta Sinfónica de Flint y ha trabajado conjuntamente para la Orquesta Sinfónica Nacional de México, el Festival Cervantino, la Filarmónica de Tulsa y las Orquestas Sinfónicas de Flint y de Long Beach.

Diemecke ha dirigido a los más grandes solistas de nuestro tiempo, entre los que vale la pena mencionar a Mstislav Rostropovich, Plácido Domingo, Jessye Norman, Deborah Voigt, Susan Graham., Itzak Perlman, Joshua Bell, Sarah Chang, Yo Yo Ma, Ravi Shankar, Ivo Pogorelich, Midori, Shlomo Mintz, Henryk Szeryng, Frederica Von Stade, Marilyn Horne, Kathleen Battle, Ramón Vargas, Rolando Villazón, María Joao Pires, Pierre Amoral, Francisco Araiza, Katia y Marielle Labeque, Hermann Baumann, Dmitri Hovorostovsky, Nicanor Zabaleta, Agustín Dumay, Barry Tuckwell, Emmanuel Ax, Lazar Berman, Phillippe Entremont, Cyprien Katsaris, Ying Huang, Julia Migenes, Fazil Say, Pascal Rogé, Rolf Smedvig, Horacio Gutiérrez, Pepe Romero, Misha Dichter, Jorge Luis Prats, Boris Berezovski y Bella Davidovich.

SOBRE EL SOLISTA INVITADO: SAUL MEDINA, marimba

Estudió en México, Estados Unidos, Italia, Polonia, República Checa y Brasil. Se ha presentado como solista con Flint Symphony Orchestra, Long Beach Symphony Ochestra, Sinfónica Petrobras, Filarmónica de Bogotá, Orquesta de Cámara del Conservatorio Nacional de Música, México entre otras.

Ha recibido lecciones de notables músicos como: Bogdan Bácanu, Katarzyna Myka, Eduardo Leandro, Steven Schick, Ralph Humphrey,Momoko Kamiya, Tony Inzalaco, Joe Porcaro, Enrique Diemecke y Kurt Masur entre otros. Asistió a “Internacional Katarzyna Myka Marimba Academy” en Wroclaw, Polonia.

Obtiene una beca de estudios para el Festival de Inverno de Campos do Jordão, en São Paulo, Brasil en donde realizó diversas grabaciones. Se presentó como solista en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes. Se ha presentado con la Orquesta Sinfónica Nacional, Orquesta Académica de Campos do Jordão, Orquesta Bohuslav Martinu, entre otras.

El Palacio de Bellas Artes, laSala São Paulo, Sala Nezahualcoyotl, Sala Leopoldina, D_m Culture y Castillo de Kiaz en Polonia son algunos de los recintos en donde ha ofrecido conciertos.

Ha tenido a su cargo estrenos de obras de música contemporánea, conciertos para marimba así como la grabación de las mismas. Actualmente dirige el proyecto del Ensamble de Música Minimalista Ensamble Rythus.

NOTAS SOBRE EL PROGRAMA

Enrique Arturo Diemecke (n. 1955 en Ciudad de México, México)

El reconocido director de orquesta, Enrique Arturo Diemecke, se ha destacado en los últimos años, por ser el receptor de una serie de prestigiosos reconocimientos tales como, cuatro medallas de oro del premio Orfeo de Oro, otorgado por la Academia Francesa de Grabaciones Líricas, una de ellas por la grabación de la ópera Le Jongleur de Notre Dame de Jules Massenet. Por su grabación de la música del mexicano Silvestre Revueltas le fue conferido un Golden Record Award y ha sido nominado a los premios Grammy en la categoría de mejor álbum clásico por su rendición de los conciertos para piano y violín de Carlos Chávez, también reconocido compositor mexicano.

En el campo de la composición, Diemecke ha iniciado una interesante carrera con obras que reúnen diversas tradiciones culturales. La Chacona a Chávez, parte del gusto del mismo Chávez por las obras de inspiración barroca, tales como su Sarabanda y la toccata. Esta obra se ha presentado tanto en Estado Unidos, como en Europa. En el 2002 escribió la obra sinfónica Camino y visión, inspirado en la figura de Don Quijote; para su obra de cámara Libertad bajo palabra, se inspiró en la fecha patria mexicana del Cinco de Mayo; en honor a Pepe y Celedonio Romero, concibió el Concierto a Celedonio, pieza para guitarras solistas y orquesta; con motivo del concierto para la final de la Copa Mundo celebrada en Francia en 1998, escribió la obra Die-Sir-E,(Muere, señor E, o mejor, Dies irae…) por comisión de la Radio Francia. El Concierto otoñal fue estrenado el 13 de mayo de 2011 con la Orquesta Filarmónica Estatal de Moscú, bajo la dirección de su compositor y su première latinoamericana tuvo lugar el 27 de mayo siguiente en el teatro Colón de Buenos Aires.

El Concierto otoñal para marimba y orquesta está basado en el Concierto a Celedonio. Sobre su adaptación, el mismo compositor comenta: “Tuve que hacer un cambio radical en la forma que los instrumentos de cuerda tenían que tocar. Pero también añadí instrumentos de vientos madera, un corno y una trompeta para en momentos acentuar el cambio de color instrumental. La marimba de concierto es muy percusiva, a diferencia de la folklórica, pero también tiene más rango de cambios de color y de sonoridad”. Sobre la organización musical en tres movimientos añade: “El primero tiene un corte minimalista que se inicia después de una pequeña introducción de acordes en diálogo de la marimba con la orquesta. El segundo: una evocación otoñal, tiene un ritmo de habanera llevado por la marimba en una sola nota con la melodía tocada por el piccolo a manera de las flautas pre-hispánicas que hoy se usan en el lugar de Papantla, Veracruz. El tercer movimiento: Regresamos al estilo minimalista pero esta vez en siete octavos, evocando a Sensemayá de Revueltas”.

Diemecke refleja en sus composiciones su amplia experiencia musical y dominio instrumental. Se formó tempranamente como violinista y también estudio corno francés, piano y percusión. A partir de 1983, año en que ganó un concurso en el ramo de la dirección, se dedicó a la dirección orquestal. Actualmente, como es sabido, se desempeña como director titular de la Orquesta Filarmónica de Bogotá. Pero tiene una extensa historia de trabajo frente a la Orquesta de Long Beach en Califormia, la Orquesta Sinfónica Nacional de México. Actúa como invitado con la Orquesta Sinfónica de Montpelier y la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires. Su amplio dominio del medio operático, le ha permitido incursionar como director de ópera en México, Buenos Aires. Ostenta una rica producción discográfica con los sellos Sony y Dorian, entre otros.

Gustav Mahler (n. en 1860 en Kalischt [hoy Kalište, Jihlava], Bohemia en 1860; m. en 1911 en Viena, Austria)

La Sexta sinfonía de Gustav Mahler es una obra implacable y excepcional en su sentir trágico; de sus once composiciones sinfónicas, seis culminan de manera triunfante, o exaltada, en tanto que en La Canción de la Tierra, la Novena sinfonía y los trozos existentes de la Décima, finalizan en medio de un ambiente plácido y reconciliatorio. La Sexta sinfonía termina con el mismo gesto severo de su inicio, cumpliendo así con los pronósticos ominosos del primer Allegro. No hay resurrección, triunfo de la naturaleza o héroes capaces de sobreponerse a la oscuridad de la muerte y la producida por el hombre mismo. No hay escape del sufrimiento que el compositor describe a lo largo de su obra. En la opinión de músicos notables, entre ellos Alban Berg y Anton Webern (quienes asistieron al estreno de la Sexta Sinfonia) esta obra fue uno de sus mejores logros, no sólo por el equilibrio logrado entre la forma y el contenido dramático, sino por la manera ingeniosa en que se logra el retorno contínuo a lo trágico y a la tónica menor.

En las memorias de Alma Mahler quedó consignado el siguiente pasaje acerca de los comentarios de Mahler al terminar de escribir la Sexta:

"Después de haber esbozado el primer movimiento, bajó del bosque a decirme que había querido expresarme con un tema: 'no se si he tenido éxito, pero lo tendrás que soportar'. Se trata del tema de gran vuelo del primer movimiento. En el tercer movimiento [actualmente el segundo] representó los juegos arítmicos de las dos niñas zigzagueando por la arena. Las voces infantiles se tornan más y más trágicas y se desvanecen con un quejido. En el último movimiento se describe así mismo y su caída, o como dijo más adelante, la caída de su héroe: 'sobre el héroe caen tres golpes del destino, el último lo derriba como se derriba un árbol'. Esas fueron sus palabras. Ninguna de sus obras se había acercado tanto a su corazón. Lloramos juntos ese día. La música y sus presagios nos afectaron profundamente".

Supersticioso y obsesionado por el tema de la muerte, Mahler consideró que en esta sinfonía había pronosticado tres hechos trágicos de 1907: la solicitud de su renuncia en la Ópera de Viena, la muerte de su hija Ana (a los cuatro años de edad) y el diagnóstico de una grave enfermedad cardíaca que sería la causa de su muerte pocos años después. Mahler no sólo se enfrentó al destino que le mostraba su cara trágica y pesimista, sino que luchó constantemente contra su propio perfeccionismo en la composición y el poco tiempo que tuvo para dedicarse a su ejercicio. Como en todas sus otras sinfonías, la Sexta fue motivo de múltiples revisiones, reorquestaciones y reordenamiento de los movimientos. En tres ocasiones cambió el orden del Scherzo y el Adagio.

Si bien, el espíritu trágico que predomina es uno solo, hay una gran variedad de temas melódicos y rítmicos en cada uno de los movimientos, relacionados entre sí por lo rítmico y el espíritu. Como ya se anotara, la unidad formal se logra mediante un empleo insistente de la tonalidad de la menor, que el compositor elige para representar el Destino y la Muerte. Existe un motivo armónico que representa lo trágico: fuertes acordes en la mayor que pasan a menor. La energía de la marcha inicial es retomada en el final - la imagen de la marcha militar es uno de los elementos más elaborados en esta sinfonía; sin embargo, también el pensamiento polifónico y contrapuntístico del compositor, alcanza niveles muy sofisticados, con el entretejido permanente de temas contrastantes y simultáneos. La sinfonía se inicia con la repetición incisiva de una nota “la” que establece el espíritu pesado del ritmo de marcha. Con un ritmo muy mordaz se presentan las primeras ideas melódicas: una, con saltos de octavas muy aparentes, seguida de otra descendente. Mahler continúa insinuando temas que habrán de ampliarse en el transcurso del movimiento, hasta llegar a un clímax emotivo en donde las trompetas entonan el motivo de lo trágico: un acorde de la mayor que se desvanece en un acorde de la menor, éste es retomado por los oboes y se escucha por encima de la marcha inexorable. Con la calma de un coral para las maderas se prepara la presentación de el tema de "Alma", a lo largo de sus dos ejecuciones, se escuchan reminiscencias rítmicas de los temas anteriores.

Termina la exposición de esta forma sonata y Mahler indica claramente su repetición. En la sección de desarrollo, el compositor se concentra en torno a los temas y ritmos de marcha; la agresividad se intensifica con el uso de la sonoridad dura y seca del xilófono (única sinfonía en la que hace uso de dicho instrumento). Hay un instante para el descanso en donde se escucha el tema coral y el eco tranquilizante de los cencerros. La exposición es recapitulada y el movimiento termina con el tema de "Alma".

Después del acecho rítmico del primer movimiento, Mahler decide continuar el ataque: el Scherzo se inicia con nuevas repeticiones de la nota LA, pero la marcha ahora es una especie de estampida furiosa. En la segunda sección aparecen "los juegos arítmicos de las niñas" y en la tercera un episodio a la manera de Hoffmann con maderas, trompetas con sordinas, y cuerdas col legno y la instrumentación evoca el ambiente burlesco del último movimiento de la Sinfonía fantástica de Berlioz. El Andante moderato constituye un interludio bienvenido. Sus gestos idílicos y campestres (insinuados por el uso de los cencerros) tienen algo de melancólico y evocador y Mahler se aleja del sino trágico, abandonando la tonalidad central y trabajando en torno a dos temas. El primero de ellos presentado serenamente por los violines al inicio del movimiento, el segundo, entonado más adelante por el corno inglés.

En sus comentarios el analista Deryck Cooke propone que el movimiento final se describa como una "triple introducción con un allegro": de la primera y oscura “introducción” emerge un primer tema ascendente presentado por los violines que se ejecuta luego sobre patrones rítmicos reminiscentes del primer movimiento, el acorde motivo de lo trágico y frases lúgubres de la tuba. Los cencerros nos recuerdan el ambiente campestre anteriormente establecido, seguidos de la introducción de otro tema, presentado en esta ocasión por los cornos; el fraseo ascendente nos pensar en preguntas insistentes. La tercera “introducción” está conformada por un coral para las maderas. Se inicia el Allegro energico con su espíritu de marcha y la idea de los golpes del Destino representada en el unísono de seis cornos. Este movimiento gigantesco procede en oleadas de gran intensidad, interrumpidas en tres ocasiones por el retorno a la primera “introducción” y su ambiente oscuro. Los golpes del Destino se repiten en una segunda ocasión a cargo de trombones y trompetas. La Coda se inicia con un pasaje fugado, pleno de disonancias que desemboca en el motivo de lo trágico: un fortissimo que se desvanece en el silencio contundente.

Ellie Anne Duque, musicóloga

Más sobre la conmemoración del centenario de Gustav Mahler

El 18 de mayo pasado se cumplieron 100 años de la muerte de Gustav Mahler, acaecida en Viena en 1911. Al igual que sucediera con la conmemoración de los 100 años de su nacimiento en 1960, ésta efemérides ofrece una oportunidad única para detenernos a escuchar su música y una excelente excusa, que no requiere de mayores explicaciones, para programar varias de sus obras. Cada una de ellas tiene importancia propia pero, la oportunidad de escuchar seis de sus sinfonías a lo largo de la temporada de 2011 de la OFB, brinda la posibilidad de compararlas y de apreciar la sonoridad contundente de su imaginación musical.

Mahler fue, ante todo, un compositor de tendencias sinfónicas. Sus medios favoritos fueron la orquesta y la voz humana. Por eso, cada una de sus sinfonías es un deleite sonoro lleno de profundo significado musical, fuerza afectiva e importancia histórica. Mahler fue uno de los primeros músicos en hacer de la dirección orquestal una vocación profesional de gran relevancia. Pero, fiel a los cánones del siglo XIX, y a diferencia de muchos directores del siglo XX y el XXI, se mantuvo activo en el ámbito creativo de la composición. El puesto más estable y prestigioso que ocupó en Viena, fue el de director de la ópera en la Hofoper (Ópera de la Corte) entre 1897 y 1907. Pese a su pasión por la ópera, no compuso ninguna y canalizó su interés por el canto a través de la canción con orquesta y el canto insertado dentro de la partitura sinfónica. Esta amalgama de canción, poesía y música ofreció a Mahler la posibilidad de llegar al público con mensajes filosóficos y afectivos muy claros y de gran contundencia.

Su obra no fue acogida con entusiasmo por todos sus contemporáneos. El estilo de Mahler era novedoso si bien estaba bien fincado en la tradición sinfónica romántica del siglo XIX de Alemania y Austria. Junto con Richard Strauss, compositor alemán, representaba lo más original de la música central europea a inicios del siglo XX. A diferencia de Strauss, Mahler no compuso poemas sinfónicos, pero logró partituras igualmente descriptivas y evocadoras.

Las orquestas tienen en la interpretación de la obra sinfónica de Mahler, inmensos retos y en estas efemérides, cuando se enfrentan a seis partituras en un año, crecen en sonido y en madurez musical. Por eso, para la OFB estas conmemoraciones no podían pasar desapercibidas, porque no sólo es una oportunidad para presentar al público un abanico de obras variado y fascinante, sino que es una ocasión única para crecer musicalmente.

Próximos conciertos en conmemoración del centenario de la muerte de Mahler:

Viernes 8 de julio

DIRECTOR TITULAR: ENRIQUE DIEMECKE

SOLISTA: SAÚL MEDINA, MARIMBA

DIEMECKE: Concierto para marimba y orquesta

MAHLER: Sinfonía No 6

Lugar: JORGE ELIÉCER GAITÁN

Hora: 7:30 p.m.

Sábado 9 de julio

DIRECTOR TITULAR: ENRIQUE DIEMECKE

SOLISTA: SAÚL MEDINA, MARIMBA

DIEMECKE: Concierto para marimba y orquesta

MAHLER: Sinfonía No 6

Lugar: AUDITORIO LEÓN DE GREIFF

Hora: 7:30 p.m.

Viernes 16 de septiembre

DIRECTOR TITULAR: ENRIQUE DIEMECKE

MAHLER: Sinfonía No 7

Lugar: AUDITORIO LEÓN DE GREIFF

Hora: 7:30 p.m.

Sábado 17 de septiembre

DIRECTOR TITULAR: ENRIQUE DIEMECKE

MAHLER: Sinfonía No 7

Lugar: AUDITORIO LEÓN DE GREIFF

Hora: 4:00 p.m.

Viernes 7 de octubre

DIRECTOR TITULAR: ENRIQUE DIEMECKE

PETYA DMITROVA - SOPRANO

VERDI: Obertura Forza del Destino

MAHLER: Adagio Sinfonía 10

MAHLER: Sinfonía No.4

Lugar: AUDITORIO LEÓN DE GREIFF

Hora: 7:30 p.m.

Sábado 8 de octubre

DIRECTOR TITULAR: ENRIQUE DIEMECKE

PETYA DMITROVA - SOPRANO

VERDI: Obertura Forza del Destino

MAHLER: Adagio Sinfonía 10

MAHLER: Sinfonía No.4

Lugar: AUDITORIO LEÓN DE GREIFF

Hora: 4:00 p.m.

GRAN MONTAJE DE LA OCTAVA SINFONÍA DE MAHLER

Sábado 15 y domingo 16 de octubre

TEATRO JORGE ELIÉCER GAITÁN

DIRECTOR TITULAR: ENRIQUE DIEMECKE

SOLISTAS:

PETYA DIMITROVA - SOPRANO I

LAURA DE SOUSA – SOPRANO II

BEATRIZ MORA – SOPRANO III

KISMARA PESSATTI – MEZZO I

KARLA LOPEZ – MEZZO II

THOMAS STUDEBAKER - TENOR

ANTONIO TORRES – BARITONO

VALERIANO LANCHAS - BAJO

CORO DE LA ÓPERA

CORO SANTA CECILIA

CORO INFANTIL CRESCENDO

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