Dicen que los gatos son políticamente incorrectos, pues no son condescendientes con nadie, por eso se ajustan muy bien a la personalidad de los escritores. Los humanos dedicados a las letras y los felinos suelen ser solitarios, individualistas e independientes, así que crean con facilidad alianzas que les permiten convivir sin tropiezos. Estas imágenes dan cuenta de ello.