| 2016/05/25

Sergio Cabrera revela el verdadero final de ‘La estrategia del caracol’

por Laura Martínez Duque

2016/05/25

Por Laura Martínez Duque

Una película sobre la injusticia de la justicia. Un grupo de personajes, todos representantes de la idiosincrasia colombiana, habitan una casona del centro de Bogotá propiedad de un comerciante millonario. El grupo resiste el desalojo gracias a las argucias jurídicas del ‘Perro Romero’, abogado interpretado por Frank Ramírez, mientras que Jacinto (Fausto Cabrera), un hábil tramoyista de teatro, inventa una estrategia para llevarse el interior de la casa dejando únicamente la fachada.

La inspiración, un cuento chino y un Déjà lu

El personaje de Jacinto, un comunista a ultranza, está inspirado en Fausto Cabrera, padre de Sergio. En 1962, cuando Sergio tenía 12 años, la familia se fue a vivir a China. Fausto rechazó la idea de que la familia viviera en un hotel 5 estrellas lleno de extranjeros, pues lo consideraba un peligroso foco de contaminación burguesa. A los tres meses de haber llegado, cuando Sergio y su hermana ya manejaban el idioma, los internó en un colegio chino donde pasaban todos los días de la semana excepto los domingos.

"Esto era el año 1962 y China acaba de pasar una hambruna terrible por culpa de lo que se llamó ‘El gran salto adelante’ y por otras tragedias naturales. Era un país muy pobre y en medio de toda esa crisis, estalló la revolución cultural y salió lo que se llamó El pequeño libro rojo con citas y obras de Mao Tse Tung. Una de ellas, El viejo tonto que removió las montañas, inspiró la historia detrás de La estrategia del caracol”:

Sergio y su familia en China / Lea el cuento que inspiró la película

“Sucedió que mi primera película, Técnicas de duelo, me gustó muchísimo en su momento y todavía pienso que es mi mejor película, pero tuvo un éxito muy limitado en Colombia, unos 14.000 espectadores. Me descorazonó tanto que una película en la que me había gastado tres años, dinero de Focine y todos mis ahorros hubiera tenido tan poco éxito que llegué a considerar la idea de no hacer más cine. Pero el guion de La estrategia del caracol ya había ganado el premio de Focine y se dieron las condiciones para filmar otra vez, así que dije, hago una más y si no funciona definitivamente me dedico a hacer comerciales para la televisión".

“Un día, leyendo El Tiempo, vi un titular que aparecía en la última página del diario que decía ‘se evapora inquilinato’ acompañada de una foto que era como la imagen de lo que queda cuando se llevan una casa. Cuando leí la noticia tuve la sensación de un Déjà lu , como un Déjà vu en versión de lectura, como si esa historia yo la hubiera leído en algún lado…".

"Hacía muchos años que yo había abandonado todos esos pensamientos maoístas pero, de pronto, esa noticia me hizo click y pensé que era la historia del viejo sabio mezclada con una noticia, y fue lo que dio origen al guion de La estrategia del caracol. Primero nació como un cortometraje, que más o menos planteaba la esctructura, pero no alcanzaba a desarrollar plenamente lo que yo quería".

"Finalmente, yo estaba en Nueva York y conocí a Ramón Jimeno quien vino a entrevistarme y me gustó mucho la forma en que me abordó, al final de la entrevista, me preguntó por mis proyectos y yo le dije que andaba buscando un periodista para desarrollar un guion, y el me dijo ‘acá estoy’. Ese mismo día, diseñamos los personaje, la estructura y estuvimos dos años escribiéndolo…".

Primer día de rodaje, fin de Focine

Sergio Cabrera ganó el concurso de guion de Focine que suponía el subsidio para la producción de la película en tres desembolsos. Con el primer pago, pudo iniciar la etapa de preproducción de la película

Sergio Cabrera y Frank Ramírez en el rodaje

“Faltando más o menos 15 días para iniciar el rodaje, Fanny Mickey (delegada de los artistas y cineastas de Focine) y Jorge Nieto, me llamaron para decirme que aunque no estaban autorizados me iban a hacer una confidencia: Focine se iba a cerrar, que ni siquiera habían fondos para pagar la nómina…Me dijeron que el segundo desembolso no iba a salir y mucho menos el tercero. Fanny me advirtió que corría el peligro de quedar colgado de la brocha y me aconsejó desistir del proyecto. Yo pensé, ‘prefiero tener un tercio de película a no tener nada‘ y a sabiendas de lo que iba a suceder, seguí adelante. Efectivamente, el primer día de rodaje leímos en los periódicos que Focine se liquidaba".

"Entonces pusimos dinero entre todos y rodamos hasta la quinta semana y quedo faltando el 20% y ahí yo, que en esa época hacia muchos comerciales, le pedí a todos los actores que no se cambiaran de look, y trabajé durante 6 meses haciendo comerciales y ahí hicimos la última etapa de rodaje, las últimas dos semanas, 6 meses después y ahí se terminó el rodaje con muchas dificultades".

"En esa época se filmaba en celuloide, en 35 mm, que se mandaba a revelar y lo normal era que al día siguiente o a los dos días entregaran el material positivo para verlo proyectado en sala. Yo vine a ver las primeras imágenes proyectadas casi un año después. Como no teníamos presupuesto, llegamos a un acuerdo con el laboratorio que se comprometía a revelar y nos entregaba un informe del jefe de laboratorio asegurando que las tomas estaban bien, pero era como escribir una novela a máquina de escribir, pero sin papel…

"Terminé el rodaje exhausto y sin fondos, me ofrecieron hacer Escalona con Carlos Vives y acepté y gracias a esa serie pude obtener la plata para sacar el positivo de la película y por fin ver el material proyectado. Me fui a Mompox y a Valledupar a filmar Escalona durante nueve meses, y en ese tiempo no se tocó el material y no tenía mucha fe en la película por ese rodaje tan poco ortodoxo. Después de Escalona me propusieron otras cosas y La estrategia del Caracol fue quedando cada vez más abandonada. Logré armarla, pero eso chupaba toda la plata que me ganaba  y me fui cansando.  Fui perdiendo la perspectiva de la película, sentía que se había vuelto vieja y tampoco me parecía tan interesante como al princpio. Me aburri de la película...

"Me propusieron hacer Ilona llega con la lluvia, entonces cogí todo el material de la estrategia del caracol y lo guardé en un bodega que alquilé y me fui a México a trabajar en el guion de la película con Álvaro Mutis".

Gracias a Gabo la película vio la luz,  al verla, el Nobel dijo ‘es la primera película que oigo hablada en colombiano‘

Gracias a Mutis, Cabrera y Gabo coincidieron en una cena en México. Ambos ya se conocían y el escritor había quedado encantado con la ópera prima de Cabrera, Técnicas de duelo.

“En el medio de la cena en México, Gabo me preguntó ‘¿Qué pasó con esa película que ibas a hacer sobre la gente que se lleva la casa a sus espaldas?‘ Y yo le contesté ‘escribí el guion y rodé la película pero perdí el entusiasmo porque he tenido muchos problemas y la abandoné…‘ Y Gabo se puso loco, ¡¿Cómo asi?! Una película no se abandona, es como un hijo‘ y exigió verla".

El corte final

“La película duraba 132 minutos y era la versión que se exhibió en el festival de cine de Venecia, que fue muy exitosa y bien criticada, pero todos los distribuidores querían que la recortara y finalmente me convencieron con un argumento muy simple y es que, con 132 minutos solo se podían hacer cuatro pases al día, mientras que recortándola al tiempo que quedó -de 116- se podía llegar a cinco. Una película permanece en cartelera según las cifras de taquilla y ese número crece si hay más proyecciones. Y por esa razón le corté escenas, dos de las escenas más bonitas, porque sucede con frecuencia que las escenas muy bonitas no son indispensables o narrativas...

Yo tengo la versión completa grabada de la pantalla en la sala de edición y hace como cinco años cuando hice ese dvd me dio mucha tristeza ver las escenas que se habían perdido, además la película quedó más corta pero perdió un poquito…”

HAGA CLIC SOBRE LA IMAGEN PARA VER OTRA ESCENA DESCARTADA DEL PRIMER CORTE

Dedicada a Silvia Duzán

“Lo de Silvia es muy triste… Esto casi nadie lo sabe, pero Silvia trabajó en la película desde el guion y fue durante mucho tiempo la asistente de Humberto Dorado, ellos escribían juntos. Cuando ya estaba encima el rodaje, faltaban como quince días para arrancar, un dia llegué a trabajar con ellos y Silvia dice ‘yo hoy no puedo, me tengo que ir. Vuelvo por ahí, a las tres de la tarde... y yo le dije Silvia pero por favor, tenemos afán y prisa ¿qué puede ser más importante? y me responde ‘es que me caso con Salomón a las doce... fue, se casó y regresó a escribir”

Silvia conseguía todo, -trabajó como coordinadora de producción- por ejemplo necesitábamos el Colón para la locación de Jacinto que era tramoyista y yo pedí el permiso y me dijeron que no. Silvia dijo ‘¡cómo que no!’ y no sé con quién habló, pero insistió e insistió hasta que lo consiguió…

Si la película se hubiera terminado como se terminan normalmente las películas, tal vez hubiera alcanzado a verla finalizada, pero solo vio pedacitos, eso fue lo más triste. Y además era de los primeros asesinatos de los paramilitares, por eso cuando se estrenó la película mucha gente me preguntaba, ‘tú le dedicas esa película a Silvia que fue asesinada por paramilitares ¿Quiénes son?’ Era el año 1993 y todavía no se sabía nada…

Yo puse  el cartel contra las advertencias de todo el mundo. Me decían ‘no lo pongas, te estás buscando problemas, otros me decían que eso mataba el clímax de la película y yo decía la vida es así...‘"

Sergio Cabrera