Portada del reconocido cómic de Pekar, "American Splendor".

Artistas lamentan la muerte de Pekar, cronista de la vida ordinaria en EE.UU.

La cultura popular lamentó hoy la muerte de Harvey Pekar, el artista que se hizo famoso por contar en tiras cómicas su vida corriente, alejada de todo glamour, cuyo legado puede continuar a través de sus más directos colaboradores.

2010/07/13

Washington (EFE) -Pekar, de 70 años y afectado por cáncer de próstata, depresión, asma y alta presión arterial, fue hallado muerto en su casa por su esposa Joyce Brabner ayer, lunes.

Las autoridades todavía no han determinado la causa del fallecimiento.

Las personas que lo conocieron recordaron hoy en las páginas de los diarios su carácter "dulce", pero también "huraño e introvertido", que no le impidieron ganarse el afecto de sus colegas en el mundo del cómic.

Para muchos de ellos, Pekar fue un pionero capaz de encontrar su propia voz en los años 70 a través del relato de su vida común y ordinaria en Ohio, en un momento en que el mundo del cómic estaba repleto de superhéroes e historias fantásticas.

Para hacer sus historias, que se publicaron bajo el título de "American Splendor", Pekar se apoyó fundamentalmente en cuatro dibujantes, R. Crumb, Josh Neufeld, Joe Sacco y Frank Stack, y en muchas ocasiones contó con la ayuda literaria de su esposa Joyce Brabner, especialmente en los últimos años.

Hoy, varios medios, como The Washington Post, recogían el llamado a que sus colaboradores, y especialmente su viuda, continuaran trabajando para que la muerte de Pekar no suponga el fin de "American Splendor".

Según uno de sus amigos y colaboradores, Dean Haspiel, "la mitad de Harvey es Joyce Brabner... de manera que hay una manera de perpetuar su historia".

Varios de sus colaboradores alabaron hoy su altura literaria. Para Frank Stack, "muchos lo comparan con Charles Bukowski, por supuesto. Pero yo creo que era más como un (Anton) Chejov estadounidense".

Para el dibujante Scott McCloud, uno de los grandes méritos de Pekar fue enseñar a los artistas del momento que los cómics podían retratar la vida interior y profunda del autor, y no solo narrar historias superficiales y fantásticas.

Nacido en 1939, e hijo de inmigrantes polacos, Harvey vivió toda su vida en Cleveland (Ohio) y gran parte del atractivo de su historieta consistió, precisamente, en que el personaje central era un tipo común, con un empleo rutinario.

Después de probar varios empleos, los estudios universitarios y aún la Marina de Guerra, Harvey encontró su empleo burocrático que, según contó más tarde, le ayudó a estabilizar su vida.

En 1959 empezó a hacer crítica de jazz, y en 1962 ese amor por la música le llevó a conocer a Robert Crumb, un dibujante de historietas "underground", quien le convenció para que contara su propia historia por este medio.

Así nació "American Splendor", en la colaboración de los dibujos de Crumb y los guiones de Pekar con su protagonista: el empleado de oficina desilusionado, el trabajador cuyo heroísmo consiste en, simplemente, sobrevivir un día más con el alma intacta, ya que no siempre podía mantener la dignidad.

Pekar se quejaba de que nunca ganó mucho dinero con las historietas, pero en 1987 sí ganó el Premio Estadounidense del Libro por su primera antología de "American Splendor".

En 1989 la prestigiosa Revista de Libros del diario The New York Times indicó que "los críticos literarios han comparado la obra de Pekar con las de Anton Chejov y Fedor Dostokievsky".

En 2003 la adaptación cinematográfica de sus historietas, también con el título de "American Splendor" ganó el Gran Premio del Jurado para películas dramáticas en el prestigioso Festival Sundance del Cine.

Después de que se retiró de su empleo en un hospital de la Administración de Veteranos, Pekar continuó escribiendo sus comentarios sobre jazz y su "American Splendor". EFE

 

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