El pintor brasileño Gil Vicente posa frente a su exposición "Inimigos" (enemigos) en donde el artista dispara contra el primer ministro israelí, Ariel Sharon, la reina Elizabeth II, el Papa Benedicto XVI y el ex presidente estadounidense George W. Bush, entre otros.

Bienal de Sao Paulo vuelve con la fuerza del arte político

La 29ª Bienal de Sao Paulo, que abrirá sus puertas al público el próximo sábado, sale del "vacío" artístico de la edición anterior y vuelve a exhibir las artes tradicionales, esta vez con la fuerza y la polémica que despierta la manifestación conjunta del arte y la política.

2010/09/20

Por Waldheim García Montoya

Sao Paulo (EFE).-En la edición anterior, en 2008, la bienal presentó por primera vez una osada propuesta que excluyó la pintura y otras manifestaciones artísticas tradicionales para rendir un homenaje al "vacío" de calidad y crítica encontrado en las bienales que se celebran en todo el mundo, según argumentaron sus organizadores.

Ahora, con obras de 159 artistas contemporáneos de todo el mundo, la bienal irrumpe de nuevo y pone en el arte político toda la fuerza para recuperar la dimensión que la distinguió como uno de los principales encuentros artísticos en Suramérica.

"Todo el arte es político", afirmó hoy en la presentación a periodistas Moacir dos Anjos, uno de los dos curadores de la muestra, para quien el lema de este año: "Siempre hay un vaso de mar para navegar" permitirá a los cerca de un millón de visitantes "sumergirse" en el "infinito" de la política del arte.

Antes de abrir oficialmente sus puertas, la Bienal de Sao Paulo afronta una acalorada polémica con la exposición de la colección "Inimigos" (enemigos), una serie de autorretratos en blanco y negro del creador brasileño Gil Vicente, en los que el artista "asesina" a diferentes personajes nacionales y mundiales.

La oficina en Sao Paulo de la Orden de los Abogados de Brasil (OAB), entidad que reglamenta el ejercicio de la profesión de derecho en el país, pidió la retirada de la obra, pues aunque aclaró que "no censuraba" la expresión artística de Vicente, consideraba que "no era el momento apropiado" para exhibirla.

La bienal será inaugurada mañana y abrirá al público el sábado, una semana antes de las elecciones del 3 de octubre, y las escenas del artista "asesinando" al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, a su antecesor Fernando Henrique Cardoso y a otros políticos levantaron diversas reacciones.

El único de los protagonistas de la obra que se ha manifestado al respecto ha sido el gobernador de Pernambuco, Eduardo Campos, que busca su reelección y aunque admitió que le "choca" verse siendo "asesinado" en uno de los cuadros, pidió que la muestra no fuera retirada de la bienal.

"No soy apolítico, pero es mi forma de expresar mi indignación. El mundo es una mierda porque todos los dirigentes políticos roban. Me incomoda que no haya justicia social y siga habiendo miserables incluso en Estados Unidos y en los países desarrollados, donde también existe segregación", comentó a Efe el artista de 52 años.

Vicente agregó que no esperaba que su obra repercutiera "tanto" antes de la bienal, pues ya fue expuesta en otros lugares, pero insistió en que expresó con ella su "rabia" contra la clase política y añadió: "Es curioso que no haya más protestas similares por otros artistas".

"En los cuadros los estoy matando (a los personajes). Sólo no retraté el después, con sangre, para no salpicarlos y crear un espectáculo grotesco. Pero no los estoy amenazando. Los estoy matando", subrayó el ilustrador.

El ex presidente estadounidense George W. Bush, el papa Benedicto XVI, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, el ex primer ministro israelí Ariel Sharon, la reina Isabel y el ex secretario general de la ONU Kofi Annan son algunas de las "víctimas" del artista.

Todos son "ajusticiados" con disparos en la cabeza, menos Lula, que es "degollado", situación que Vicente atribuye a la "casualidad", pues según él, "inicialmente cada uno debía tener una muerte diferente y él fue uno de los primeros. Pero después pensé que el público se confundiría y entonces decidí 'matar' al resto con una pistola".

El otro comisario de la bienal, Agnaldo Farías, indicó que a pesar de que la OAB pidió ante la Justicia la retirada de la obra, la organización defiende su exhibición.

"Es exagerado y absurdo, es un retroceso y más desalentador partiendo de una entidad que siempre defendió las libertades. Es indigno y vamos a esperar. Es cierto que no esperábamos este tipo de publicidad, pero es una idea tacaña y mezquina", apuntó Farías. EFE

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