Brutalismos (2014), obra de Marlon de Azambuja. Galería Max Estella (Madrid). Foto: Cortesía Arbo.

Los espacios de la feria

ARTBO está compuesta por una arriesgada organización en la que se pone de presente un carácter de feria compleja: de espacios tradicionales, como las galerías, pasando por muestras que apelan a la memoria y ejes transversales que ocurren en todo el espacio. Una plataforma convertida en la fiesta para los interesados en el arte.

2015/09/16

Por Revista Arcadia

La primera sección Principal de ARTBO se inauguró con 29 galerías que en su mayoría eran locales, y tan solo contaba con siete países invitados. Para esta edición habrá 69 galerías provenientes de 19 países, entre los cuales Guatemala y Uruguay estarán por primera vez con Proyectos Ultravioleta, de Ciudad de Guatemala, y Galería de las Misiones, de Montevideo. Países como Argentina, Brasil, Colombia, España, Estados Unidos y Perú son los que más tendrán representación.

Uno de los objetivos principales de esta feria ha sido crecer internacionalmente e impulsar el mercado del arte en Colombia. En ese sentido, ARTBO ha logrado un crecimiento sustancial. Carlos Hurtado, de la galería Nueveochenta, dice que se trata de un referente en el continente: “Aunque las catalogaciones son complicadas, estoy seguro de que esta es una de las ferias en las que más crece su mercado año tras año y de las que mayor dinamismo genera en la región”. Y agrega: “Es importante señalar el crecimiento del público con el paso del tiempo y, así mismo, el desarrollo de un mercado local que hace una década era muy tímido para empezar a adquirir obras y que hoy es más dinámico y creciente”. En esta sección, el público no se encontrará con una sala de exposición, sino con un espacio para que las galerías puedan exhibirles las obras de sus artistas a nuevos coleccionistas, curadores y otros posibles compradores. Catalina Casas, de la galería Casas Riegner, tercia: “Lo bueno de la feria y de esta época es que vuelve y le prende el chip a la gente para pensar en arte. De hecho, lo más importante que tiene es la reactivación del mercado local”.


Sin titulo 17 (2013), obra de Elena del Rivero. Josée Bienvenu Gallery (Nueva York).

ArtBo no solo ha ganado un reconocimiento internacional por su trayectoria, sino también porque con el tiempo se volvió más selectiva. En cuanto al número de galerías, el crecimiento no es tan significativo como su desarrollo en contenidos, tal como lo explica Catalina Casas: “Ha hecho una gran labor en mantener un tamaño interesante. No ha crecido en volumen, pero sí en calidad”. Y es que la feria se dedica a seguir el ritmo actual del arte en el mundo, que se ve reflejado desde la distribución de los stands, el montaje de las obras y en la trayectoria de los artistas invitados. Para esta sección, existe un comité de selección, que cada año decide cuáles serán las galerías participantes, teniendo en cuenta la propuesta para la feria, la trayectoria de cada una y la de sus artistas. En esta décima primera edición, los designados para esa labor fueron los mismos del año pasado, solo que se sumó Beatriz López, de Instituto de Visión (Bogotá). López dice que es una gran oportunidad trabajar en casa: “Somos una galería local con espíritu colombiano, comprometida con nuestra escena. Siempre intentamos mostrar aquí la calidad de nuestros artistas, y en esa medida ArtBo y los eventos que ocurren alrededor son el mejor escenario”.

Algunas de la galerías de talla mundial que participarán este año son Galerie Barbara Thumm, de Berlín; Luciana Brito Galeria y Nara Roesler de São Paulo; Henrique Faría, de Buenos Aires; y Josée Bienvenu, de Nueva York. Hoy en día, esta “es la feria de arte más importante del país y una de las más importantes del continente. Así pues, dejando de lado Art Basel (Miami), la feria que se desarrolla en octubre en Bogotá es una de las dos más importantes de la región”, comenta Mauricio Gómez, de Doce Cero Cero. Además de estas galerías, el comité incluyó algunas emergentes y de vanguardia para ofrecer una muestra con nuevos aires, como Johannes Vogt, de Nueva York; Document Art, de Buenos Aires; Jaqueline Martins, de São Paulo, entre otras. Esta es una oportunidad también para que los que están empezando sean reconocidos en la escena. “Uno de los objetivos es posicionarme como un espacio fresco con propuestas novedosas y con gran proyección internacional. Me interesa dar visibilidad a mis artistas y ayudarlos a crecer”, dice Liz Caballero, de la galería bogotana Sketch. Respecto a estar en su ciudad, añadió: “Trabajar localmente te da flexibilidad, tienes mucha ayuda y apoyo, no debes desplazarte y esto te ahorra energía y recursos”.

La sección Principal de ARTBO es un espacio de comercialización del arte, dedicado a que las galerías participantes puedan crecer y a que los coleccionistas descubran una nueva oferta. “Hablando como coleccionista (que gracias a la divina providencia sigo siéndolo), puedo decir que los interesados en adquirir arte encuentran en ArtBo una muy variada oferta de muy buena calidad que se debe aprovechar en los cuatro días que dura este evento”, dice Mauricio Gómez. Esta feria también es promotora de la escena del arte en Colombia. Carlos Hurtado la describe como “una fiesta que convoca a la gente del arte desde muchas aproximaciones e intereses, y eso es extraordinario porque logra la movilización masiva del público y durante cuatro días lo pone a conversar, debatir y aproximarse al interesante trabajo de nuestros artistas plásticos”.


Foto: Cortesía ARBO

Proyectos: figura y fondo

Este año, en la sección Proyectos, Manuela Moscoso le propuso a Catalina Lozano tener como punto de partida una relación entre figura y fondo, una dicotomía que se convierte en el inicio de la curaduría. Luego, iniciarían una búsqueda entre los artistas representados por las galerías de la sección Principal de ArtBo y algunos que ya ellas, por su propia cuenta, tenían en mente. De esa manera irían nutriendo esa idea inicial hasta encontrar puntos de cruce y relaciones que dispararan sus reflexiones investigativas: “Creo que el planteamiento vino primero, pero al ir trabajando en la selección, lo hemos ido complejizando y enriqueciendo, definiendo y formando. Creo que ese es el trabajo curatorial”, sostiene Lozano.

En esta sección participan 15 artistas contemporáneos cuyos trabajos fueron pertinentes con la idea curatorial. Entre ellos están Caroline Achaintre (de Arcade), Ana María Millán (de Instituto de Visión) y Falke Pisano (de Ellen de Bruijne Projects). En Proyectos, el público se encontrará con obras que pueden ser vistas como una ruptura entre lo general y lo específico, el todo y el fragmento. Catalina Lozano lo piensa como “un paradigma que corresponde al nacimiento de la perspectiva lineal en la pintura occidental del Renacimiento. La intención es desdoblarlo y utilizarlo, no como un tema, sino como una metodología y una forma de entender críticamente la relación dialéctica que puede existir entre el fondo y la figura; de forma literal, pero también entre el individuo y el contexto, entre la parte y el todo, entre lo singular y lo general. Esto termina envolviendo perspectivas estéticas, pero también metodológicas, historiográficas, sociológicas...”.

La colombiana Catalina Lozano fue una de las curadoras de Present Future, Artissima, Turín (2014), y parte del equipo artístico de la 8ª Bienal de Berlín, y la colombo-ecuatoriana Manuela Moscoso, curadora adjunta de la 12ª Bienal de Cuenca 2014, curadora de la Bienal de Queens 2012 y de exposiciones y proyectos artísticos en España, Brasil, Argentina, Bélgica y Líbano. Ninguna de las dos reside actualmente en Colombia, y ser las curadoras de este proyecto es un reencuentro con sus orígenes desde lo profesional. “Para mí es una oportunidad interesante de trabajar en Colombia, algo que he querido hacer desde hace tiempo. Salí del país a los 23 años y mi vida profesional se ha desarrollado por fuera, pero obviamente tengo un vínculo intelectual y emocional con Colombia por lo que me emociona trabajar en este contexto”, asegura Lozano.


A chile, 1979-1980 (2013), obra de Elías Edasme. Document Art Gallery (Buenos Aires)

Este espacio les permitirá a los espectadores comparar o asemejar la lectura que diferentes artistas tienen sobre esta propuesta curatorial. A la vez, es una oportunidad de ver trabajos más ambiciosos de los participantes, que serían imposibles de ver en la sección Principal. Aclara, sin embargo, que el espectador no va a encontrar una ilustración evidente de esta idea con la que quede fácilmente satisfecho. Hay más bien que entender esta propuesta como una forma de lectura de ciertas prácticas contemporáneas, así como una forma de relacionarlas, y añade: “En este sentido, el trabajo curatorial se plantea siempre a varios niveles y en varios sentidos a la vez. Y concordando con Catalina, específicamente para Artbo, el planteamiento conceptual que proponemos será abordado desde diferentes perspectivas, alejándonos así del arte como una ilustración de ideas teóricas”.

Referentes: los indispensables

Este es el segundo año de Referentes, un espacio para rendir homenaje a los artistas que han influenciado a jóvenes y han marcado la historia del arte contemporáneo por sus procesos y obras. Las galerías de la sección Principal eligieron las piezas de esta muestra, que también están a la venta. La intención en el trabajo curatorial de Ana María Lozano es mostrar artistas pioneros en la proposición de temas o formatos, que abordaron por primera vez el uso de la palabra, se hicieron preguntas sobre género o reflexionaron en torno a la memoria.

En ese ejercicio de hacer una nueva estructura de la historia, poco desarrollada en nuestro continente, Lozano eligió obras que se produjeron en su mayoría entre 1920 y 1980 de artistas locales e internacionales. El año pasado, los curadores Carolina Ponce de León y Santiago Rueda eligieron su marco histórico entre 1940 y 1970. Referentes se convierte en el contexto histórico de ArtBo y permite que el público amplíe su mirada sobre los artistas y obras que aparecen en el resto de las secciones de la feria. Este espacio es una lectura de la historia del arte contemporáneo a través de algunos artistas que hacen parte de la sección Principal de la feria, y se convierte en una búsqueda de las manifestaciones, discursos y actitudes comunes entre una serie de obras.


Monotono (2014), obra de Miquel Mont. Formato Cómodo (Madrid).

Ana María Lozano es curadora, investigadora y docente, maestra en Artes Plásticas de la Universidad Nacional de Colombia y en Estudios Culturales de la Pontificia Universidad Javeriana. Entre sus intereses de investigación se cuentan la práctica curatorial y las prácticas artísticas contemporáneas; el museo y la historia del arte; el discurso antrópico y la historia del arte. Entre sus proyectos curatoriales más recientes están la participación como curadora satélite de Contraexpediciones en el Museo de Antioquia (2014); la curaduría de Fronteras franqueadas: diálogos entre arte y arquitectura, realizada en la Galería Asab (2014) y Bosque intervenido, la visión del bosque, en el Jardín Botánico (2014).

Sitio: una feria viva

Continuando con la ampliación de la oferta de las galerías, este año la feria se la juega con una nueva sección, dedicada a obras no convencionales, planeadas para realizarse en algún sitio específico o que trascurran en vivo y en directo durante el evento.

Esta iniciativa pretende empezar a otorgar un espacio en el mercado del arte a propuestas que no son necesariamente piezas para colgar en una pared o para ocupar de manera tradicional un espacio. Por el contrario, el llamado es para que los coleccionistas también se arriesguen a adquirir o subvencionar obras de carácter efímero, que rompan las barreras entre las distintas técnicas y medios artísticos o que simplemente existan en el tiempo gracias a un registro audiovisual, sonoro o fotográfico.

Entre los formatos que entran en esta categoría están la instalación, el performance, las esculturas, videoproyecciones, arte sonoro, intervenciones arquitectónicas, happenings o acciones relacionales, y proyectos multimediales, entre otros. Las galerías también podrían producir obras in-situ.

Glosario

Instalación: El artista instala la obra en un espacio determinado transformándolo, ya sean espacios expositivos, urbanos o, incluso, naturales. Los elementos individuales dispuestos dentro de un espacio dado pueden verse como una obra única y muchas veces han sido diseñados para un espacio particular.

Performance: Espectáculo artístico representado en directo, ante un público, en el que se combinan distintas formas de expresión. El sujeto es el elemento constitutivo de la obra y sus principales características son la provocación, la espontaneidad y la improvisación.

Videoproyección: Forma de expresión artística que utiliza el lenguaje audiovisual ampliado sobre un espacio físico específico. Nace en los años sesenta y continúa vigente. A diferencia del cine arte, el video arte no cumple con las convenciones narrativas del cine.

Arte sonoro: Se ocupa frecuentemente de aspectos como la acústica, la electrónica, el noise, los medios de audio y la tecnología (tanto analógica como digital), el sonido encontrado o ambiente, la exploración del cuerpo humano, la escultura, la película o el video.

Intervenciones arquitectónicas: Consisten en la actuación para modificar un espacio público, sea urbano o natural. Se introducen objetos construidos específicamente para ese espacio, de manera que se establezca una relación entre el espacio y la intervención.

Happening: Consiste en una acción o performance que involucra al espectador, que deja de ser pasivo y se convierte en parte de la obra. Tiene también un componente de improvisación y sorpresa en el que los espectadores se ven enfrentados a una situación en vivo y fuera de lo común.

Acciones relacionales: La noción de “arte relacional” se refiere a obras que se focalizan en la esfera de las relaciones humanas y su contexto social. Las obras de arte relacional prestan especial atención a las interacciones que se pueden generar en el público-espectador-participante.

Proyectos multimediales: El término multimedia se utiliza para referirse a cualquier objeto o sistema que utiliza múltiples medios de expresión físicos o digitales para presentar o comunicar información. Los medios pueden ser variados, desde texto e imágenes, hasta animación, sonido, video, etcétera.

Obra in-situ:
Se habla de una obra pensada para adaptarse y leerse dentro de un espacio específico. Al igual que las instalaciones o intervenciones, pretende cambiar o percibir el espacio de otra manera, adecuarlo a un concepto o idea del artista. Cuando estas se hacen en un espacio natural, toman el nombre de land-art.

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