Daniel Buren, Unité d’habitation, Cité Radieuse, MAMO Audi talents awards, Marseille, 2014 © Sébastien Véronèse

Daniel Buren en el MAMBO

El artista francés realizó una pieza pensada específicamente para el Museo de Arte Moderno de Bogotá.

2017/08/09

Por Daniela Vernaza Civetta

Desde el próximo miércoles 9 de agosto por el Parque del Bicentenario se pasearán las sombras de colores de la primera obra in situ de Daniel Buren en Colombia.

El francés, uno de los más destacados artistas contemporáneos, es reconocido por sus obras de sitio específico que cuestionan y juegan con la arquitectura y los espacios. Bajo esta idea ha reimaginado espacios con sus obras que, con sus colores, sombras y formas, se constituyen no solo como una ligereza de espíritu, sino como agentes que reconfiguran los espacios valiéndose de herramientas casi inmateriales: las sombras que viajan por el suelo, las nuevas miradas de las personas que pasan, la reapropiación y reinterpretación del espacio público, y aquel diálogo y viaje constante entre el interior y el exterior, cuyo límite se materializa en las puertas del Museo de Arte Moderno de Bogotá (MAMBO) y que, finalmente, cuestiona las fronteras de la institucionalidad del arte. La pieza está pensada específicamente para el museo.

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Quienes estén habituados a pasar por el Parque del Bicentenario se verán sorprendidos por la intervención colorida del francés, que inevitablemente los hará volver a ver el espacio por donde transitan. Las sombras de colores y la instalación de esta obra de Daniel Buren en el espacio público colombiano retoma algunas de sus obras pasadas como Les Deux plateaux, también conocida como “Las columnas de Buren”, en París, y su intervención en el edificio de la fundación Louis Vuitton, diseñado por Frank Gehry.

Mientras que fuera de sus muros, los arcos, las formas y colores instalados por Buren plantean la pregunta por el espacio e invitan a los transeúntes a que los re imaginen y cuestionen, dentro de sus muros está una selección curada de obras de la 32 Bienal de Sao Paulo, Incerteza viva que, de manera explícita, invita a los espectadores a habitar la incertidumbre.

Las obras de artistas como Francis Alÿs, Ana Mazzei y Carolina Caycedo aprovechan los espacios para desestabilizarlos y provocar preguntas sobre su posición tanto física como política dentro de una sociedad que funciona como organismo. Otras obras, como Tears of Africa (Lágrimas de África), de Sebidi, representan la historia colonial que ha marcado el devenir de tantos países y a la vez cuestiona este desarrollo hacia futuro.

La obra de Buren ocupará el espacio del parque hasta el siete de enero del próximo año mientras que Incerteza viva, estará expuesta hasta el primero de octubre de este año. 

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