Rafael Moneo

El arquitecto Rafael Moneo ganó el Príncipe de Asturias de las Artes

Moneo, brillante y polémico, es considerado uno de los grandes diseñadores de espacios de nuestra era. Usa la luz como un material de construcción y le interesa lograr que sus edificios tengan vida propia.

2012/05/09

Por EFE.

Moneo (Navarra, 1937) traduce lo esencial y lo sencillo de la vida en su arquitectura al crear espacios que huyen de los adornos superfluos, de las escalas sobredimensionadas gratuitas y de los materiales efectistas. "He sido candidato otros años, y ya no tenía la esperanza de que me concedieran esta distinción. Cuando me han llamado, he pensado que sería porque el jurado quería resolver alguna duda sobre algún candidato. Esa ha sido mi primera reacción", explicó Moneo.

El arquitecto ganó el premio al que optaban 39 candidaturas procedentes de 25 países. Entre los candidatos figuraban la bailarina cubana Alicia Alonso; los pintores Jasper Jones y Paula Rego; el arquitecto Frank O.Gehry; el diseñador industrial Philippe Starck; el músico Claudio Abbado; la cantante mexicana Chavela Vargas; el pianista, compositor y arreglista Bebo Valdés; el Circo del Sol y el Teatro Bolshoi.

Los ocho premios Príncipe de Asturias, que alcanzan este año su XXXII edición, están dotados con 50.000 euros y la reproducción de una escultura diseñada por Joan Miró, y serán entregados en octubre por don Felipe de Borbón en el teatro Campoamor de Oviedo (norte).

Vida y obra

Moneo Siempre escucha atentamente, aunque, al final, impone su criterio, en el que solo tiene cabida la armonía que él es capaz de capturar en su personal mezcla del minimalismo, las mejores influencias de la escuela Bauhaus y la cultura occidental.

Sabedor de su buen hacer arquitectónico en España y en el exterior, Moneo ha sido siempre un líder intelectual, pero sin alardes públicos.

Su carrera reúne una lista de creaciones que impresiona por número y calidad tanto a profesionales como profanos en la arquitectura contemporánea.

Con especial devoción, el arquitecto se ha volcado en crear construcciones de centros de arte como el Museo Thyssen, en Madrid, la ampliación del Museo del Prado, el Museo de Arte Romano de Mérida y la Fundación Pilar y Joan Miró (Palma de Mallorca), entre otros.

Museo de Arte Romano de Mérida

Pero el Premio Pritzker 1996 -galardón considerado el "nobel" de la Arquitectura- se arriesgó también a estar en el punto de mira con la edificación de la impresionante Catedral de Los Ángeles (EE.UU.) y en obras civiles de gran tránsito como el aeropuerto de San Pablo (Sevilla) y la Estación de Atocha, en Madrid.

A través de sus obras, en las que siempre se respeta la identidad de la ciudad, Moneo ha creado una escuela formada por arquitectos, artistas, historiadores e intelectuales que bebe de su influencia profesional y personal de Moneo.

En España, es un arquitecto estrella aunque solo se deje ver de vez en cuando en la prensa y sea una persona que espera discretamente la cola para entrar a una función de teatro.

Al igual que en sus obras la luz y el espacio forman un todo, Moneo, que se licenció en Madrid hace cinco décadas, ha sido capaz de unir su vocación de arquitecto con la de docente.

El arquitecto ha transmitido sus conocimientos desde la década de los 70 en España y en el extranjero, desde la escuela de arquitectura de Barcelona pasando por Nueva York, Lausanne, Princeton, Cambridge y Harvard, entre otras.

En las aulas, Moneo ha incentivado a sus alumnos a que sean "hacedores de edificios" para que, una vez terminados, "tengan vida propia".

Una exitosa carrera profesional que siempre a compartido con su familia: su mujer Belén Feduchi y sus tres hijas, Belén, Teresa y Clara Matilde.

Catedral de Los Angeles

 

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