Fotos de Hermi Friedmann. Crédito: Hermi Friedmann.

Una mirada austriaca a la Colombia del siglo XX

El documental ‘Foto Hermi: sellos de luz’, de Gerrit Stollbrock, exalta la desconocida figura de la fotógrafa austriaca Hermi Friedmann, quien a través de su lente luchó contra el machismo y la desigualdad. Se presenta este 25 de noviembre, a las 6 p.m, en el Museo Nacional.

2016/11/25

Por Santiago Serna Duque

En el documental Foto Hermi: sellos de luz, dirigido por Gerrit Stollbrock, una de sus protagonistas lee palabras que el crítico Halim Badawi escribió en esta revista: "En las 333 páginas del libro Historia de la fotografía en Colombia, publicado por el Museo de Arte Moderno de Bogotá en 1983, y que reprodujo la nada despreciable cifra de 614 fotografías históricas, solo hay cuatro tomadas por mujeres: una extraordinaria fotografía de guerra por Amalia Ramírez de Ordóñez y tres por Hermi Friedmann, esta última señalada por un crítico de 1985 como “artesanal”, el epíteto preferido por el lenguaje sexista para menospreciar el trabajo femenino”. La mujer que lee el fragmento se llama Susana Friedmann, y ha guardado durante 30 años el archivo fotográfico de Hemi Friedmann, la única fotógrafa austriaca que ha expuesto su obra en el Museo de Arte Moderno de Bogotá.

A principios del siglo XX, Hermi Friedmann (1905-1989) llegó a una Colombia provinciana y profundamente machista, donde solo la minoría de mujeres podían desarrollar trabajos académicos o artísticos. No obstante, hizo parte de una generación de fotógrafas que transgredieron la profesión y contribuyeron a forjar la liberación laboral y social femenina en el país. "Sin duda ser mujer era una barrera para ejercer la fotografía en esos tiempos -comenta el documentalista Gerrit Stollbrock-, pero Hermi llegó quebrando todos esos cánones misóginos: era soltera, nunca se supo qué tipo de relaciones afectivas mantenía, andaba tomando fotos en un tiempo cuando solo ejercían esa labor los hombres, ella simplemente se salía de los parámetros y eso no era bien visto”.


Niños frente a una cerca de madera. Foto: Hermi Friedmann.

Hermi logró, por medio de su trabajo, superar obstáculos éticos, sociales y religiosos. Con cámara en mano recorrió buena parte del país, y sus retratos de la ruralidad fueron el espejo de un mundo inexistente para los capitalinos centralistas. Años más tarde, sería la única mujer en participar de la icónica muestra ‘Historia de la fotografía en Colombia 1840-1950’, además de exponer su obra en el Instituto Colombo Alemán (1966-1967) y en la galería fotográfica Colseguros en 1980. Según Toni Friedmann, sobrino de Hermi, "en el Teatro Colón casi el 90% de las fotografías que estaban colgadas en los pasillos fueron tomadas por ella”. De esas imágenes solo queda el recuerdo, porque tras la renovación del teatro que comenzó en 2008, las fotos desaparecieron y lo que resta de su obra ha permanecido oculta desde su muerte en dos baúles en un altillo en Bogotá.

Las fotos de Hermi parecen tener un duelo con el destino. El 9 de abril de 1948, en El Bogotazo, los manifestantes quemaron su estudio, el cual estaba a pocos metros de donde asesinaron a Jorge Eliécer Gaitán. Lo único que se salvó fueron algunos álbumes que tenía guardados en su casa: entre ellos, 17 que contenían fotografías de su vida en una Europa intacta previa a la Segunda Guerra Mundial.


Retrato de Hermi Friedmann.

Esa misma guerra, que germinó con la llegada de Hitler al poder en 1933, fue el detonante para que varios artistas europeos y unos 526 austriacos vinieran a Colombia. Contrario a la lógica, también fue la oportunidad para que Hermi desarrollará una de sus mejores facetas como retratista: capturó la imagen de virtuosos como Marcel Marceau, Yehudi Menuhin, Ígor Stravinski, Paul Hindemith...

Susana Friedmann, su sobrina, quien guarda con cariño los baúles de Hermi en el aquel altillo de su casa, quiere desempolvarlos y recuperar un inmenso reportaje gráfico de la historia colombiana. En compañía del realizador audiovisual Gerrit Stollbrock, estrena el 25 de noviembre, en el Museo Nacional, el documental Foto Hermi: sellos de luz: un trabajo que destaca, por medio de voces familiares, el trabajo de Hermi. Stollbrock asegura que “un documental era la mejor forma para que esas fotografías volvieran a exponerse en algún lugar y recuperarlas. Este es un ejercicio que puede jalonar otros procesos, como la exposición que se va hacer el próximo 11 de diciembre en el claustro de San Agustín en Bogotá”.

La fotografía de Hermi es la mirada fresca de una extranjera que redescubrió, como pocos fotógrafos nacionales, la esencia de la Colombia rural y urbana del siglo XX, y bien vale la pena conocer su trabajo.

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El documental se va a proyectar en el Museo Nacional el viernes 25 de noviembre a las 6:00 p.m., el jueves 15 de diciembre a las 5:30 p.m. y el martes 17 de enero a las 5:30 p.m.

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