Obras en ArtCALi. Fotos: Cortesía ArtCALi.

"ArtCALi es una necesidad"

La Feria internacional de arte de Cali abre sus puertas hoy, primero de diciembre, y está hasta el 4 de diciembre en la Biblioteca Departamental de la ciudad.

2016/12/01

Por Sergio Rodríguez

Tres pisos, cerca de 100 obras, 70 artistas, ocho galerías y un colectivo, fanzines y libros de artista. Así podría resumirse ArtCALi, que se inauguró el 30 noviembre en el Domo Museo de la Biblioteca Departamental Jorge Garcés Borrero. Abrió sus puertas al público el primero de diciembre. 

En una de las manos de los asistentes a la apertura de la feria había un vaso de ron. En la otra, algún pasabocas. Pasaban de obra en obra, de galería en galería y de piso en piso. Los protagonistas: la pintura, el dibujo y el grabado. En menor cantidad, esculturas e instalaciones.

Es una pequeña feria en ciernes, que desde la primera edición, en 2015, ha estado bajo el liderazgo de Alejandra Cerquera, quien vio “la necesidad de tener una feria en Cali, al ver la calidad y la cantidad de artistas que hay acá. Muchos de ellos son sobresalientes y están radicados en Bogotá o en el exterior, pero acá en el Valle del Cauca no tenían visibilidad por la falta de espacios en la ciudad. Tenemos una gran proyección, somos una ciudad con cuatro facultades de bellas artes y el flujo de artistas es increíble”.

En el tercer piso de la feria está la sección de galerías que trajo desde Guadalajara el trabajo de cuatro artistas de Estudio LIbertad que buscan desde la figuración y discursos novedosos la representación veraz de la naturaleza. Frente a esta galería, el colectivo mexicano Los Transferencistas presenta seis pinturas en mediano formato en las que el trazo y la mancha ocultan el color, réplicas del impacto de Pollock sobre la pintura después de los años cincuenta. La galería Frontera Sur, de Cali, también estuvo presente con la obra de cuatro artistas mujeres, dos de ellas trabajan a blanco y negro, las otras dos explotan en colores. Dos son estudiantes y dos son artistas ya consagradas. Abordan su entorno, su ciudad y el territorio desde el dibujo y la pintura. Junto a Frontera Sur, la galería Arte Moderno tenía obras de Luis Caballero, David Manzur y Alejandro Obregón.


Obras del colectivo ‘Los Transferencistas‘. Foto: Cortesía ArtCALi.

Está Arte Amérika. Su dueño, Roberto, que dice “prefiero artistas que toman riesgos, que experimentan y van más allá del lenguaje. Porque el arte es un metalenguaje”. En su muestra se evidencia esto, algunas de las obras son crípticas y con una impronta naif desmedida. Algunas recuerdan a Basquiat, otras los ejercicios con los que se aprende a leer: “mi mama me mima” dice uno de los dibujos. 

En el segundo piso de ArtCALi se encuentra la sección de Artistas Invitados y el Espacio 1492. Cerquera cuenta que "es una gran oportunidad para que el público lo vea y también para los coleccionistas, sobre todo los que están empezando".


Instalación en el ‘Espacio 1492‘. Foto: Cortesía ArtCALi.

En Artistas Invitados, la curaduría de la feria seleccionó a 8 artistas de la región con potencial de crecimiento. Uno de ellos es Jhon Edward González, quien está en la feria con Trampa para cazar duendes: una cola de caballo que, gracias a un motor eléctrico, emula cómo los caballos espantan las moscas y los duendes. "Hay un mito, o un cuento muy conocido por acá. Dicen que los duendes le arman trenzas a los caballos en las noches cuando están solos o se meten monte adentro. Amanecen con el cabello trenzado", cuenta González. La gente pasa junto a la obra y pegan pequeños brincos cuando se acciona y comienza a moverse.

Ya en el primer piso está la sección Libro de artista, en la que este tipo de obra se exhibe junto a fanzines y una que otra litografía. Está justo a la entrada de la feria, al lado del ascensor. Los visitantes pasaban varios minutos volteando las hojas, viendo dibujos o plantas secas pegadas con hilo a papel pergamino, o grabados minúsculos o pegatinas o buscando una bitácora para comprar.


Público en la sección ‘Libro de artista‘. Foto: cortesía ArtCALi.

A eso de las 9 de noche ya se había terminado el ron y los pasabocas: repartían aguardiente Blanco. En cada uno de los pisos se escuchaban risas, felicitaciones, se veían abrazos y caras sonrientes -tal vez por el ron-.

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