Efraín Bernal. Al fondo Woman With Scorpion (Open Eyes), 2005.

La Fábrica de imágenes

Una de las galerías más interesantes que vienen este año a ArtBo es La Fábrica. La dirige en Madrid el colombiano Efrain Bernal. Su lista de artistas deja a cualquiera boquiabierto.

2010/10/13

Por Humberto Junca

Hace cincuenta años el centro del arte en Nueva York era The Factory, el enorme estudio, taller y rumbeadero de Andy Warhol. Como el artista creía en la filosofía de puertas abiertas, todo aquel que quisiera pasar a saludar podía hacerlo. La Factory revolucionó las relaciones humanas reencauchando la vieja bohemia sumándole sexo, drogas y rock and roll y mucho trabajo: Warhol era un adicto a la labor. Por eso el nombre de la Factory no era casual. Allí se trabajaba con la imagen día y noche y, radicalmente, de manera industrial. ¿El resultado? La naturaleza del arte cambió dándole la mano a una naciente y cada vez más poderosa cultura de imágenes masivas, automáticas, hiperreales; en una palabra: fotográficas.

 

A mediados de los años noventa nace en España una empresa cultural que le hace un guiño a la de Warhol, tanto así que traduce su nombre al castellano: La Fábrica. Pero tras de ella no está ningún excéntrico publicista e ilustrador transformado en artista, sino Alberto Anaut, un periodista económico que se fue convirtiendo en un gran empresario cultural.

 

“En el año 94 era el subdirector del diario madrileño El País —cuenta Anaut— y me encantaba hacer El País Semanal, una revista de información general donde dábamos mucha importancia a la cultura. Ahí me dí cuenta de que en España había una gran oportunidad para las iniciativas culturales privadas. Era obvio que las iniciativas públicas como las del Ayuntamiento o las del Ministerio de Cultura no bastaban”.

 

“Así, después de meses de pensármelo, renuncié al periódico para montar Matador, una revista independiente que desde entonces circula una vez al año, cada número dedicado a una letra del alfabeto (vamos en la “m”). Poco después (en 1995) nació La Fábrica: una iniciativa privada con comportamiento público, para poner en marcha grandes proyectos culturales”.

 

El primer gran proyecto de La Fábrica fue Photo España, un festival dedicado a la fotografía que en su versión de 2010 mostró, entre sus 69 exposiciones, una individual del artista caleño Oscar Muñoz. Pero el festival se acercará más a Colombia, pues Trasatlántica llevará a cabo un “visionado de portafolios” donde se darán cita fotógrafos locales previamente inscritos, con curadores y editores de fotografía internacionales, el 19 y el 20 de noviembre, en el Centro de Formación de la Cooperación Española en Cartagena.

 

Sobre el presente de su empresa, dice Anaut: “En la actualidad somos un equipo de sesenta profesionales distribuidos en áreas: la editorial, el área de exposiciones, el área de proyectos para otras empresas, nuestro canal de internet y nuestra galería dirigida por el colombiano Efraín Bernal. Cuando hace casi seis años se unió a La Fábrica, iniciamos en la galería una nueva etapa de trabajo, pues ha ido construyendo unas magníficas relaciones con grandes coleccionistas y artistas. El entusiasmo de Efraín es uno de nuestros grandes activos”.

 

Como Anaut, Efraín Bernal se vincula al periodismo, para luego caer seducido por la cultura y el arte. Hizo sus estudios universitarios en Medellín en la segunda mitad de la década de los 80, un periodo difícil y de cambios.

 

¿Qué recuerda de sus estudios en Medellín y del comienzo de su carrera?

 

Lo que más recuerdo de mi época universitaria es el asesinato de Héctor Abad Gómez, porque sucedió en la esquina de la casa de mis padres. Y porque, además, cuando estudié periodismo en la Universidad de Antioquia, tuve la suerte de entrevistarlo. Más adelante tomé la decisión de dejar Medellín para vivir en Bogotá, donde trabajé en la coordinación editorial de la revista Arte en Colombia. Celia de Birbragher, su directora, fue mi primera maestra: además de su conocimiento, me di cuenta de lo carismática que era. Hasta ese momento toda mi relación con el arte había sido como autodidacta. Ya dentro de la revista lo primero que hice fue tratar de formarme un criterio y no solo guiarme por mi gusto personal. También aprendí mucho con Ivonne Pinni y Germán Pubiano, que eran del Consejo Editorial. Luego de cuatro años en la revista, decidí que era necesario formarme más sólidamente y por eso hice un doctorado en Historia del Arte en la Universidad Autónoma de México”.

 

¿Cómo llega a España?

 

En el año 2001 decidimos venir a Madrid porque en ese momento la que fue mi mujer pensaba que yo tendría un mayor futuro profesional fuera de Colombia. Su apoyo fue definitivo en los comienzos de mi carrera profesional en España. Al principio fue muy difícil integrarse en el circuito artístico. Pero luego de varios meses tuve la suerte de trabajar en la feria de Arco en el 2002. Y en el verano del 2002 tuve el privilegio de ser contratado en la galería Soledad Lorenzo. Soledad tiene una relación completamente existencial con el arte y en ese sentido me siento identificado. Durante los tres años que trabajé con ella tuve el privilegio de conocer todo el engranaje artístico español. Soledad tiene el don de la premonición. Esa sí que es una facultad excepcional. Nunca dejaba que uno fuese a equivocarse. Hoy en día intento emularla también en ese sentido.

 

¿Cómo llega a ser el director de la galería La Fábrica?

 

Pienso que mi aprendizaje con Soledad Lorenzo fue definitivo para poder dirigir hoy en día este proyecto. Aunque llevo ya cinco años como director de La Fábrica Galería, aún me sigue pareciendo que es como un sueño. Creo que es un privilegio trabajar en lo que me gusta, mucho más sabiendo que hay aquí tantos inmigrantes que tienen que aceptar cualquier trabajo. También creo que a la gente en España le hace ilusión que un colombiano pueda dirigir una galería tan internacional como la nuestra.

 

¿Cuáles han sido sus logros como director en la galería La Fábrica?

 

Desde que dirijo la galería solo hemos presentado artistas contemporáneos que usan fotografía y video. Creo que mi mayor logro ha sido consolidar un grupo de artistas internacionales de primer nivel. Y el haber podido hacer exposiciones en colaboración con algunas de las mejores galerías de arte del mundo. Por ejemplo, Marian Goodman o Gladstone Gallery de Nueva York. Haber expuesto a artistas como Rineke Dijsktra o Shirin Neshat ha sido un sueño. Así como las anteriores exposiciones con Paul Graham o Gregory Crewdson. Finalmente, aunque no somos una galería de artistas emergentes, el haber apoyado la carrera del joven artista español Juan López ha sido un gran logro. Juan es uno de los mejores artistas españoles de su generación.

 

¿Es fácil vender una foto?

 

El mercado de la fotografía está cada vez más consolidado. La fotografía ha sido el soporte más revalorado y con más demanda en la década pasada. Me gustaría que esta nueva década fuese la del posicionamiento del video-arte, pero no estoy seguro de que el mercado lo asuma tan rápido. Además, no siempre las mejores obras de arte son las más fáciles de comercializar. El mejor arte siempre se adelanta un poco a su tiempo y aunque esa brecha hoy en día es menor, sigue existiendo, y así mismo hay artistas que tienen un éxito comercial en vida impresionante, pero que no van a resistir el paso del tiempo.

 

¿La idea de volver a Colombia fue suya?

 

El año pasado decidimos participar en La Otra, por el gran interés que Jairo Valenzuela puso en nuestra participación. La idea inicial por costos fue la de mostrar sólo un video, pero luego decidimos que llevaríamos obras de todos nuestros artistas. Y la acogida fue tan entusiasta que corroboramos que había valido la pena: sabemos que para muchos fue la primera ocasión de ver obras de Marina Abramovic, Paul Graham o Francesca Woodman.

 

¿Cómo ve el arte en Colombia hoy?

 

Hay mucho interés en Europa por los nuevos artistas de Latinoamérica. Y este año en España el otorgamiento del Premio Velázquez a Doris Salcedo no ha hecho más que corroborar ese interés. El mercado español sigue buscando nombres conocidos. De Colombia, además de Salcedo, me sigue interesando mucho la obra de Oscar Muñoz, José Alejandro Restrepo y José Antonio Suárez.

 

¿Que trae La Fábrica este año a ArtBo?

 

Este año vamos a llevar a ArtBo obras de seis artistas. Lo curioso es que todos tienen que ver con Nueva York. Los cuatro que están vivos (Abramovic, Crewdson, Graham y Neshat) trabajan allí. Y Diane Arbus y Francesca Woodman murieron en Nueva York. Tanto Arbus como Woodman se enmarcan en nuestro interés por artistas que ya forman parte de la historia de la fotografía del siglo XX. Personalmente me siento muy orgulloso de que podamos enseñar en Colombia un conjunto de obras al nivel de las mejores ferias contemporáneas de arte del mundo.

 

¿Se siente la recesión en el mercado del arte?

 

Al comienzo de la crisis el impacto psicológico fue tremendo. Los coleccionistas ni siquiera venían a las galerías. Aún así no olvidemos que nuestro mercado está compuesto por unos clientes con un gran poder adquisitivo... y, sobre todo, que el verdadero coleccionista es aquel que compra por encima de sus posibilidades. La crisis ha afectado en especial a las galerías que trabajan con artistas emergentes; aun en época de crisis los grandes nombres del arte siguen siendo una inversión bastante segura.

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