La réplica de la cúpula de la iglesia del Voto Nacional. Foto: Secretaría de Cultura.

Un día de pie: los monumentos efímeros de Olivier Grossetête

Hoy sábado se desmontarán las esculturas de cartón que el artista francés levantó este viernes la Plaza de los Mártires con la ayuda de más de 100 personas. Todo el mundo está invitado a participar en el acto simbólico.

2017/03/31

Por RevistaArcadia.com

“Hasta los monumentos de piedra desaparecen”, dice el francés Olivier Grossetête durante la elaboración de su más reciente intervención, en la Plaza de los Mártires, en el centro de Bogotá. A partir de 1.500 cajas de cartón y 270 rollos de cinta de 100 metros, el artista decidió reproducir la cúpula de la iglesia del Voto Nacional y el Monumento a los Mártires (un obelisco de 17 metros), como parte de la programación del proyecto cultural Experimenta/sur. “Lo efímero, de entrada, es la vida -continúa Grossetête, quien durante 15 años ha elaborado monumentos efímeros alrededor del mundo-. A mí no me interesan tanto las cosas, sino más bien hacer que ellas existan. Y una vez ya existen, me gusta pasar a otras”.

Durante cuatro días, el francés se encerró junto a 240 personas en la Escuela Taller de la Estación de la Sabana para diseñar y elaborar los bloques de cartón de la intervención que está erigiendo en la Plaza de los Mártires, y que solo durará de pie un día: este sábado, entre las diez de la mañana y las dos de la tarde, el francés dirigirá su deconstrucción. “En este ejercicio lo más importante es el proceso -afirma el artista-: además, cuando uno hace una pieza que solo dura un día, evitas que se convierta en un fetiche”.


Soldados ayudan a erigir el monumento efímero. Foto: Secretaría de Cultura.

En la elaboración de la obra no solo participan personas relacionadas al mundo del arte. De un lado de la plaza al otro, guiados por un megáfono en manos de uno de los asistentes de Grossetête, se desplazan desde estudiantes universitarios hasta exhabitantes del Bronx, pasando por soldados del batallón que ocupa el antiguo edificio de la facultad de Medicina de la Universidad Nacional. También hay adolescentes del Centro Forjar Suba, donde van a cumplir sentencias que giran en torno a la justicia reparativa. Como Luisa Fernanda, quien opina que la construcción del monumento “es chévere porque nos permite ver la unión de la ciudad, nos ayuda a darnos cuenta de que sí importa el entorno en el que vivimos”. Dan, un compañero suyo, aprecia más la naturaleza efímera de la intervención: “me parece que esto genera un cambio porque no es permanente, pero a la vez se queda en nuestras memorias”.

Según explica José Ignacio Rincón, productor de Experimenta/sur, la ubicación del proyecto se eligió por recomendación de Alberto Escovar, director de Patrimonio del Ministerio de Cultura. “Hablé con teléfono con él y nos sugirió esta plaza por la campaña Los Mártires Florecen, que el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural ha adelantado en este barrio desde el año pasado -dice Rincón, que además confiesa haber sentido cierto temor de hacer la muesta aquí-: Inicialmente me daba susto la zona, pensé que nos iba a tocar acordonar la plaza y ponerles manillas a los participantes, pero Grossetête se negó. Me dijo: ‘Nunca he prohibido el acceso al público’. Y tenía razón. Todo ha funcionado muy bien”.

Varias figuras de la cultura asistieron el viernes a la instalación del monumento, como la filósofa y publicista Juliana Restrepo, directora de Idartes; el curador Jaime Cerón, subdirector de Idartes; y María Claudia López, secretaria de Cultura, Recreación y Deporte del distrito. También se encontraba presente Mauricio Uribe, director del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural, quien resaltó la importancia de Los Mártires Florecen: “Dentro de todas las actividades del IDPC está es quizá una de las más interesantes, pues se trata de recuperar el valor simbólico de una zona fundamental en la historia de Bogotá. Una zona, además, que está muy estigmatizada: queda a 50 metros del antiguo Bronx. Cuando esa olla se acabó, nos propusimos volver a visibilizar el patrimonio del sector, que no solo se había perdido en el imaginario de los bogotanos, sino que estaba en muy malas condiciones”.


El artista Grossetête, con camisa negra, dirige la intervención. Foto: Secretaría de Cultura. 

Los Mártires Florecen inició el año pasado con la siembra de 12.000 flores en la Plaza de los Mártires, un espacio público que poco antes había sido “el baño del Bronx”, según dice Uribe. Desde entonces, el IDPC recuperó el Monumento a los Mártires y ahora se ocupa de la fachada del Voto Nacional, una iglesia que se construyó después de la Guerra de los Mil Días como un acto simbólico de paz.

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