Memorias del Primer Coloquio durante mayo de 1981. Foto: archivo del MAMM.

El MAMM organiza su segundo Coloquio de Arte No Objetual

Después de 36 años, el Museo de Arte Moderno de Medellín realizará la segunda versión de uno de sus proyectos icónicos, en esta ocasión bajo la dirección de la mexicana Sofía Hernández y la coordinación del guatemalteco Emiliano Valdés.

2017/02/10

Por Daniella Tejada García

En la Medellín de 1981, el Museo de Arte Moderno de la ciudad realizó el Primer Coloquio Latinoamericano de Arte No Objetual. El evento estuvo coordinado por el crítico peruano Juan Acha, quien estableció el concepto de arte no objetual en latinoamérica. Paralelo al evento se desarrolló la Cuarta Bienal de Arte y algunos de los artistas que no participaron allí se agruparon y formaron parte del coloquio representando una especie de contrabienal. Alberto Sierra fue uno de los principales coordinadores y curadores del evento. Cuenta que el primer coloquio se basó en la interacción entre los espacios y la no-materialidad de la obra: “El no objetualismo está dentro del marco artístico de no producir objetos, sino ideas. Por ello el evento representa un hito en la historia del arte en latinoamérica”

En 2007, varios miembros del Museo de Arte Moderno de Medellín hicieron una recopilación de material de archivo sobre el primer coloquio. Sacaron una publicación de los resultados y decidieron planear un segundo coloquio para evaluar y cuestionar el concepto del no objetualismo. La nueva versión del coloquio se realizará el 10 y 11 de marzo de este año. Estará dirigido por la mexicana Sofía Hernández y coordinado por el guatemalteco Emiliano Valdés, curador jefe del MAMM. Cerca de 20 artistas nacionales e internacionales darán conferencias y performances durante dos días. En este II Coloquio se cambiará el enfoque de lo urbano por lo rural, indagando sobre cómo algunos artistas latinoamericanos involucran prácticas rurales en sus expresiones artísticas.

El primer día consistirá en un encuentro teórico académico en el teatro del MAMM. Se presentarán las obras de siete artistas plásticos a través de plataformas digitales, evidenciando los nuevos medios de creación artística contemporáneos. El segundo día será rural, en el Jardín Circunvalar de Medellín, en el que se adelantarán acciones en algunas huertas productivas y en ambientes naturales del sector. Valdés, coordinador de la curaduría del evento, destacó la presencia reflexiva en el entorno artístico durante el segundo coloquio. El evento pretende mostrar las prácticas artísticas desarrolladas en la ruralidad. “La idea es cuestionar estas expresiones desde la ciudad y los avances del concepto del no objetualismo latinoamericano”, como dice el curador. 

Las conferencias estarán a cargo de los artistas Magali Arriola (México), Ricardo Basbaum (Brasil), Ana Laura López de la Torre (Uruguay), Miguel López (Costa Rica/Perú), Lucas Ospina (Colombia), Félix Suazo (Venezuela) y Efrén Giraldo (Colombia). Intervendrán artistas colombianos como María Buenaventura, Susana Mejía  y Harold Ortiz. Además se contará con la asistencia de Carolina Caycedo de Estados Unidos, Fernando García de España, y Naufus de Guatemala.

El artista Lucas Ospina, docente de la Universidad de los Andes, dará una ponencia sobre dos casos y sobre las prácticas culturales en torno a la realidad colombiana. Los casos exponen las historias plasmadas en dos de sus artículos publicados. El primer caso trata la serie de escritos titulados Los diplomáticos del sur. En el escrito, Ospina empieza citando a Leonard Cohen: “Hay una grieta, una grieta en todo. Así es cómo se cuela la luz”. Habla sobre Desplazado, la exhibición de arte contemporáneo de varios artistas, entre ellos Alberto Baraya, Milena Bonilla, François Bucher, Andrés Burbano y Johanna Calle. La exhibición de 2008 explora el significado de la palabra ‘lugar’ y ‘pertenencia’ en el contexto del desplazamiento local y global.  La exhibición incluía también un video de Wilson Díaz titulado Los Rebeldes del Sur (2002). En esta obra el artista ensayó vallenatos con miembros de las FARC, en San Vicente del Caguán, durante la administración Pastrana. Puso a guerrilleros como “Intérpretes” en una especie de coreografía con armas: uno de ellos simula tocar una guitarra al aire con su rifle automático. Aparentemente una de las canciones tiene referencias que hablan del gobierno y los paramilitares. Tiempo después los visitantes no pudieron escuchar la pieza. Al parecer cuando llegó la obra,la embajada colombiana en Londres la retiró sin dar mayores explicaciones. A partir de ello se genera un debate en torno a la exposición de los procesos sociales en el arte rural y ahora hará parte de la discusión en el coloquio.

El segundo caso que expone Ospina es el performance de Tania Bruguera. Fue una de las polémicas en torno al arte político incómodo que trató de convocar a una tribuna pública en la Plaza de la Revolución de la Habana para que los ciudadanos expresaran libremente sus ideas, a propósito del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos. Bruguera solicitó el permiso varias veces para hacer el performance pero no recibió respuesta. En el intento por realizarlo fue detenida varias veces y después de su última detención exigió la liberación de los demás activistas arrestados por aceptar su invitación para realizar la intervención.

Las inscripciones al coloquio están abiertas en la página web del MAMM  y tendrán cupo limitado.

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