"Piss Christ" de Andrés Serrano. Fotografía facilitada por la Fundación Yvonn Lambert del Museo de Arte Contemporáneo en Avignon (Francia)

Vuelve a abrir exposición francesa vandalizada por grupos religiosos

Después de ser el centro de polémicas en los años 80 por sus obras contestatarias, el artista neoyorquino Andrés Serrano vuelve al ojo del huracán después de que un grupo de religioso francés destruyera dos de sus obras en el Museo de Arte Contemporáneo de Aviñón. Hoy el Museo vuelve a abrir sus puertas mostrando las obras destruidas.

2011/04/19

Una de las obras destruidas es la polémica “Piss Chrsit” que una consiste en la fotografía de un crucifijo sumergido en un bote de orina. Esta había sido objeto de críticas en las últimas semanas por movimientos religiosos que llevaron todo al extremo cuando la destruyeron a martillazos, tras la celebración de una manifestación católica en donde un millar de personas se reunieron para denunciar el carácter "blasfemo" de la obra.

La controversia ha estado ligada a esta obra de 1987, cuando Serrano tuvo que enfrentarse a grupos de derecha norteamericanos que, alentados por el partido Republicano de la era de Reagan, se manifestaron en contra de sus fotografías. En 1989 “Piss Christ” estuvo en el centro de un debate en el Congreso Norteamericano sobre el financiamiento público a las artes. Senadores republicanos se refirieron a Serrano no como un artista, sino como un imbécil. Posterior a estos ataques, la obra sufrió actos de vandalismo en 1997 en Australia.

El curador encargado de la muestra en Francia denunció que recibió amenazas de los extremistas que organizaron la marcha. El grupo Civitas, que busca la re cristianización de Francia, lanzó una petición por Internet para boicotear la obra. Además, el arzobispo de Vaucluse declaró que la obra era “basura que debía ser retirada de las galerías de arte”.

Al respecto, Serrano comentó al diario “Libération”: "Soy cristiano. Es más, soy un artista cristiano". Hoy a sus 60 años se dice sorprendido de que un grupo de fanáticos católicos destruyeran a martillazos su polémica imagen, tomada hace más de 35 años y expuesta ahora en el museo privado de arte contemporáneo de Avignon, en el sur de Francia.

Marcado por la educación católica que recibió de su familia, hondureña y caribeña, asegura que le gustaría "trabajar en el Vaticano, realizar una gran obra religiosa en Roma, en las iglesias de la ciudad del pontífice". Añadió "Me gustaría que la Santa Sede comprenda que son un artista profundamente cristiano de mi tiempo", explica Serrano, quien asegura que no es un artista blasfemo ni tiene "ninguna simpatía por la blasfemia".

Sus obras tiene un título de "carácter literal" y "descriptivo". Por eso, si en una pieza utiliza sangre le llama sangre, dice.

"Si una obra se convierte en algo demasiado legible, no es arte, es propaganda. Tomé un crucifijo porque es un objeto banal (...) al que no le prestamos atención (...). Apelando a la sangre, la orina o las lágrimas, provoca reacciones. También es un modo de recordar a todo el mundo el horror que pasó Cristo", argumenta.

Serrano, un provocador figurativo que se mueve alrededor de temas como el cuerpo, el sexo y la muerte, suele utilizar secreciones humanas para sus series de trabajos, desde la sangre al esperma, pasando por las lágrimas o la leche maternal.

Muy criticado en Estados Unidos en los años 80, y objeto también de actos de vandalismo en 1997 en Australia y diez años después en Suecia por individuos de extrema derecha, Serrano asegura que sus detractores nunca habían llegado tan lejos en su país.

El artista celebró la idea del museo de volver a abrir sus puertas hoy 19 de abril y exhibir "Piss Christ" y otra de las obras atacadas tal y como las dejaron los vándalos que el aprovecharon la deriva de una manifestación católica para arremeter a martillazos contra estas obras de arte.

Con información de EFE

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