• 'Cuatro manos, dos oficios, una iconografía” es el nombre de la exhibición que el Museo de Arte Popular de Ciudad de México realizó recientemente con obras de Jacobo Ángeles y Carlomagno, dos artesanos que trabajan la talla de madera de copal y la alfarería en barro negro, ambas típicas del estado de Oaxaca en el sur de México. (Fotos: cortesía Museo de Cultura Popular).
    'Cuatro manos, dos oficios, una iconografía” es el nombre de la exhibición que el Museo de Arte Popular de Ciudad de México realizó recientemente con obras de Jacobo Ángeles y Carlomagno, dos artesanos que trabajan la talla de madera de copal y la alfarería en barro negro, ambas típicas del estado de Oaxaca en el sur de México. (Fotos: cortesía Museo de Cultura Popular).
  • Según los curadores, el estado de Oaxaca es reconocido por su alfarería. En la población de San Bartolo Coyotepec “existe una variedad de barro de color totalmente negro y con una textura tersa que ha alcanzado renombre a nivel mundial”.
    Según los curadores, el estado de Oaxaca es reconocido por su alfarería. En la población de San Bartolo Coyotepec “existe una variedad de barro de color totalmente negro y con una textura tersa que ha alcanzado renombre a nivel mundial”.
  • A la tradición del barro negro se une otra: la de crear seres fantásticos, “entre los que quizá surja una fusión de duende verde y dragón de fuego o una mezcla de puercoespín con alas y cuatro ojos enormes”. Forma parte de tradicionales ‘alebrijes’, seres fantásticos también originarios de Oaxaca.
    A la tradición del barro negro se une otra: la de crear seres fantásticos, “entre los que quizá surja una fusión de duende verde y dragón de fuego o una mezcla de puercoespín con alas y cuatro ojos enormes”. Forma parte de tradicionales ‘alebrijes’, seres fantásticos también originarios de Oaxaca.
  • La especialidad de Carlomagno es el barro negro. Es un artesano que se inspira en la riqueza cultural que, según los curadores, “observa en la vida cotidiana en México; expresividad y realismo distinguen su trabajo”. Los expertos consideran que las piezas que produce son auténticas obras de arte popular, con fuertes raíces en la tradición.
    La especialidad de Carlomagno es el barro negro. Es un artesano que se inspira en la riqueza cultural que, según los curadores, “observa en la vida cotidiana en México; expresividad y realismo distinguen su trabajo”. Los expertos consideran que las piezas que produce son auténticas obras de arte popular, con fuertes raíces en la tradición.
  • Por su parte, en el museo indican que Jacobo Ángeles “revolucionó la forma de hacer alebrijes, fabricando piezas únicas, utilizando colorantes naturales, además de emplear métodos y herramientas poco convencionales”.
    Por su parte, en el museo indican que Jacobo Ángeles “revolucionó la forma de hacer alebrijes, fabricando piezas únicas, utilizando colorantes naturales, además de emplear métodos y herramientas poco convencionales”.
  • De una familia de alfareros, Carlomagno tiene a la muerte como tema recurrente, “en sus inicios como un relato ahora lo hace de manera más conceptual, donde los elementos son meros pretextos para manifestar ideas”.
    De una familia de alfareros, Carlomagno tiene a la muerte como tema recurrente, “en sus inicios como un relato ahora lo hace de manera más conceptual, donde los elementos son meros pretextos para manifestar ideas”.
  • En el museo de indica que Carlomagno “empieza moliendo la arcilla en polvo. A continuación, se tamiza varias veces, agrega el agua y la cubre, poniéndola a un lado para ‘descansar’. Saca la cantidad que va a usar y añade agua hasta que la arcilla es maleable para trabajar”.
    En el museo de indica que Carlomagno “empieza moliendo la arcilla en polvo. A continuación, se tamiza varias veces, agrega el agua y la cubre, poniéndola a un lado para ‘descansar’. Saca la cantidad que va a usar y añade agua hasta que la arcilla es maleable para trabajar”.
  • Luego viene la parte que más le gusta: el modelado de la pieza totalmente a mano, “ya que nunca copia o repite ninguna de sus obras, antes de la cocción, se pule cada pieza con gran energía, alisando para cerrar los poros de la arcilla. Después, coloca las piezas en la sombra para secar lentamente. Posteriormente, las pone al sol hasta que toda la humedad desaparece”.
    Luego viene la parte que más le gusta: el modelado de la pieza totalmente a mano, “ya que nunca copia o repite ninguna de sus obras, antes de la cocción, se pule cada pieza con gran energía, alisando para cerrar los poros de la arcilla. Después, coloca las piezas en la sombra para secar lentamente. Posteriormente, las pone al sol hasta que toda la humedad desaparece”.
  • Por su parte, Jacobo Ángeles, que trabaja con su esposa María, “empieza desde la selección de la madera, copal joven para facilitar el tallado, siempre empatando la dirección de la misma con la forma deseada de la pieza (…) Después la madera debe respirar y ser tratada al sol durante meses para evitar cualquier pérdida a consecuencia de plagas o insectos: terminado esto comienza el decorado con pigmentos naturales minerales”. (Fotos: cortesía Museo de Cultura Popular).
    Por su parte, Jacobo Ángeles, que trabaja con su esposa María, “empieza desde la selección de la madera, copal joven para facilitar el tallado, siempre empatando la dirección de la misma con la forma deseada de la pieza (…) Después la madera debe respirar y ser tratada al sol durante meses para evitar cualquier pérdida a consecuencia de plagas o insectos: terminado esto comienza el decorado con pigmentos naturales minerales”. (Fotos: cortesía Museo de Cultura Popular).

| 2014/11/04

Las fascinantes formas del barro negro de Oaxaca en México

por BBC Mundo

2014/11/04

Por BBC Mundo