Anthony Dod Mantle ha trabajado en 24 producciones, tanto de cine como de televisión.

10 consejos para ser un buen director de fotografía

Anthony Dod Mantle, quien en 2009 ganó un Oscar por 'Slumdog Millionaire', comparte su visión sobre lo que un profesional de cine debe hacer.

2014/12/04

Por Alison Feeney-Hart / BBC


Anthony Dod Mantle es un galardonado director de fotografía británico. En 2009 ganó un Oscar por Slumdog Millionaire.

Obtuvo un premio Bafta por la misma película y entre sus créditos se incluyen Rush (Rush, pasión y gloria), 28 Days Later (28 días después), 127 Hours (127 horas) y The Last King of Scotland (El último rey de Escocia).

Recientemente estuvo filmando Our Kind of Traitor, con Ewan McGregor y Damian Lewis, a estrenarse el año entrante. He aquí sus recomendaciones:

1. Se paciente y leal
Un director de fotografía es la persona detrás de la cámara, paciente, leal y comprensiva con actores, directores y productores.

Es una persona clave en el set: lidia con todo lo relacionado con el lenguaje visual de la película o serie de televisión.

Todo pasa por su ojo y ante la cámara, depende de uno reunir todo el arduo trabajo de muchas personas para crear idealmente un acuerdo unánime de lo que hace una visión encantadora. Y eso ocurre una de cada 10 veces.

2. Tómate tu tiempo
Crecí en Inglaterra y tuve la fortuna de que mis padres fueran muy comprensivos y tolerantes. Mi madre era pintora y mi padre, agricultor. Terminada la secundaria empecé a viajar y nunca me apuraron ni fastidiaron.

Siempre fui muy curioso, pero no encontraba mi vocación. A diferencia de algunos padres que empujan a sus hijos -cosa que no haré con los míos- me dieron el espacio para continuar mi búsqueda.

Pasé un año en India a los 24, para descubrir mi vocación. Tomé miles de fotos y aprendí por primera vez que una imagen puede significar 1.001 cosas diferentes para la gente. Me pareció fascinante y fue el principio de algo.


3. Muévete tú y a la cámara
Ya sea que trabajes en fotografía o cine, se trata de saber de contraste, luminancia, densidad y exposición.

Me he hecho conocido por el movimiento. Por qué y cómo mueva la cámara es parte esencial de su trabajo. Me tomó los dos primeros de mis cuatro años en la escuela de cine entender cómo renunciar al control de la imagen estática y mantener alguna otra clase de variación de la palabra control de una imagen en movimiento.

Donde se mueve uno y las cosas en el encuadre y los cambios de luces, es el gran -y difícil- salto. Es sumamente importante controlar la luz, por la fracción de segundo que exige la película.

4. Ten una familia comprensiva
Este trabajo exige horas largas. Pasé mi vida lejos y no sería capaz de hacer esto ni lo recomendaría a nadie, a menos que sea realmente su pasión.

Es un trabajo duro física y mentalmente, si no está comprometido. Estoy lejos de mis seres queridos, a veces nueve meses del año. Tengo una familia muy comprensiva.

Asegúrate de que te funcione mientras estás lejos de casa. Asegúrate también de que tu equipo de trabajo se comporte y sea de confianza.


5. Renuncia a tu ego

Mentalmente es muy poco saludable seguir esta vocación sin ser consciente de la potencial frustración de no ser acreditado, notado o aplaudido. Firma un acuerdo invisible en el que aceptes ser comparativamente invisible, comparado con actores y directores.

La personalidad final de una película tiene mucho que ver con el director de fotografía, pero aún más con la alianza, confianza y entendimiento entre tú, el director y los productores.

Una vez puesta en marcha la máquina, la identidad y el ego a los que renuncias como director de fotografía desaparecen en la ecuación de hacer cine. Renuncia a tu ego.

El empuje y la pasión que inviertas en una película no siempre son recompensados. Recientemente, sentía que una película merecía ser públicamente reconocida y no lo fue, pero así sucede.

Un buen director recordará aplaudir a sus colegas y sabrá que podría hacer muy poco sin ellos, pero no todos son así.

6. Nunca dejes de aprender
Es un proceso interminable y la curva de aprendizaje y todos en el set saben que nada funcionará sin un departamento de dirección fotográfica eficiente, que tú diriges.

Si no sabes lo que estás haciendo, quedarás afuera. Así que si estás trabajando contra algo o no entiendes o no te relacionas bien con la gente, la máquina no funcionará apropiadamente: la película, los actores, todo el proceso y esta forma de arte sufrirán.


7. Evita el conflicto si puedes


Una vez choqué con un director que conocía de 25 años. La película era Antichrist (Anticristo) y opinábamos distinto, pero en vez de pelearnos, nos distanciamos.

Terminamos la película profesionalmente, pero fue doloroso, porque creo que ambos nos respetábamos bastante.

Hay que evitar esas cosas y realmente es parte del entrenamiento.

Es ingeniería social, no simplemente hacer que todo luzca bien y tener un enorme conocimiento técnico, sino integrar todo eso con su personalidad y lo que tenga que ofrecer.

8. Decide qué te motiva
Incluso antes de pensar lo que podría hacer con una historia, tengo que volver al guión y dejarme reaccionar simple y emocionalmente por lo que es y decidir si me motiva.

No creo ser bueno en lo que hago si el material no me toca en algún nivel, me desafía e involucra.

Puede ser a nivel artístico, político o cultural, puede haber otras dinámicas, pero si no me conmueve de alguna manera, trataré de apartarme.

Agradezco cada día que se me permite ser capaz de levantarme para trabajar y trato de enseñar eso a mis propios alumnos.

Creo que ese enfoque funciona, si uno es lo más honesto posible.



9. Haz que la idea y la película crezcan

Mi principal consejo sería tener un mejor corte de cabello que el mío y que coma saludablemente. Creo que la educación, honestidad, confiabilidad y determinación son esenciales.

Una vez involucrado artísticamente en una película, hazla crecer, ayuda a que la idea y la historia crezcan. Tienes que creer que hay una razón por la cual te dieron el trabajo y que tienes algo que darle a esa película.

Piensa en cómo la ves y cómo proyectas tus pensamientos, imaginación e ideas en cada escena y compártelo con el director defendiendo su posición. Nunca seas combativo, confía en el diálogo y entusiasmo. Sólo lo lograrás si estás en el lugar correcto y estás genuinamente comprometido con esta vocación, o no sobrevivirás.

10. No te rindas, encuentra la puerta y ábrela
Llevaba dentro un empuje y una determinación para las que no podía encontrar una expresión. Se puede tener la capacidad, el talento y el empuje, pero primero debes encontrar la puerta y luego una manera de abrirla. Entonces tomarás los pasos correctos para atravesarla.

No importa si a los 20 años la puerta no se abre. Lo importante es creer que se abrirá, incluso si toma otros cinco años, siga creyendo, manténgase activo y curioso sobre el mundo y la gente que lo rodea.

Si esperas esos cinco años, tus pasos serán mucho más largos, así que cuando llegues allí será capaz de dar pasos aún mayores que si hubieras llegado antes. Mi carrera avanzó a pasos agigantados y a veces creo que es porque me tomó un tiempo llegar allí, así que ¡no te rindas!

***

Lea también:

127 Horas: el hombre que se atrapó a sí mismo.

10 consejos para escribir buenas historias.

10 consejos para ser un escritor millonario.

Este contenido hace parte de la edición impresa. Para leerlo, debe iniciar sesión:

Revista Arcadia anuncia a sus lectores que nuestra versión impresa comenzará a pedirles que se registren en nuestra página web.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en ARCADIA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com