RevistaArcadia.com

‘Amor.com’: una historia de amor para los tiempos de internet

La película del cineasta francés Stéphane Robelin es una divertida mirada a lo que ha cambiado, y no, a la hora de buscar pareja.

2017/09/14

Por Ana Gutiérrez

Un hombre abre una página de citas y llena su perfil. Es casi del todo honesto, excepto por un detalle. Al registrar su edad, se pone unos 30 años menos. En la búsqueda del amor, va involucrando a su familia, a su tutor de computador y a una joven del otro lado de la pantalla. Es Amor.com, una película de Stéphane Robelin que narra una divertida historia de amor, en todas su formas, para la época en la que vivimos.

El largometraje francés empieza con el encuentro casual entre dos jóvenes, Alex y Juliette, en París. Él es un dulce escritor en ciernes y a ella terminó con su novio recientemente. Se enamoran al instante pero algunos meses después, se acaba la felicidad. Alex está desempleado y se han mudado a la casa de la madre de Juliette. Al tiempo, el abuelo de Juliette, Pierre, está sumido en una profunda depresión desde la muerte de su esposa, dos años antes, y se rehúsa a hablar con su nieta por el afecto que tenía por su ex novio, quien se mudó a China. Su hija, la madre de Juliette, contrata a Alex para darle clases de computador a Pierre, en un intento de reconectarlo con el mundo por fuera de su sucio y oscuro apartamento.

Pero Pierre pronto supera las expectativas de todos y descubre las maravillas de internet: desde Skype hasta las páginas de citas. Comienza a comunicarse con una encantadora joven, pero su perfil cuenta con la foto, y la edad, de Alex. Cuando lo convence de encontrarse con ella en su lugar, desencadena una serie de eventos tan hilarantes como conmovedores.

La película de Stéphane Robelin, director de ¿Y si todos vivimos juntos?, es una mirada divertida pero sensible a las vicisitudes del amor y las relaciones. Robelin no sólo explora el amor romántico, también ahonda hábilmente en la amistad y la familia. Es de los pocos directores que no solo se enfoca sobre personajes mayores, sino que es capaz de retratarlos como personas completas en vez de estereotipos. Pierre puede tener unos 80 años, pero sigue siendo un hombre que busca una pareja, amistades y todas los aspectos de la vida. Es más, con un poco de ayuda Pierra es igual de capaz de acceder a las glorias y dolores del internet que los personajes más jóvenes.

Por otra parte, se destaca el manejo del internet y la tecnología en la película. Muchas obras pecan por convertirlo en una herramienta mágica que no corresponde con la realidad o son, al contrario, una versión simplificada que resulta irritable. Robelin alegremente utiliza Skype, Google Maps y más, hablándole directamente a las personas que viven sumidas en la era tecnológica actual. Pero la película tampoco menosprecia el pasado o la interacción real. En vez, va mostrando que al fin y al cabo las relaciones y las emociones humanas no han cambiado, solo se han adaptado a un mundo en el que se puede hablar al instante desde Francia con alguien que está en China por medio de un computador.

Amor.com es a la vez una celebración del amor en todas sus encarnaciones y una oda a las oportunidades que ofrece el mundo virtual sin dejar de lado las alegrías de la interacción real.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.