Fotograma de 'It's true but not here'.

El arte de Dick el Demasiado

Un estrafalario artista de cumbia holandés protagoniza un documental que se proyecta hoy, 10 de noviembre, en el marco de IN-EDIT.

2017/11/10

Por Lony Welter

Del 8 al 12 de noviembre Bogotá celebra el festival IN-EDIT, dedicado a documentales musicales de todas partes del mundo. Entre esos está It‘s true but not here (Es cierto pero no acá), dedicada a Dick Verdult (Eindhoven, 1954) o como le llaman sus amigos: Dick el Demasiado. Se ha hecho famoso, entre otras cosas, por haber creado una especie de subgénero dentro de la cumbia, convirtiéndose en un músico de culto contemporáneo. Además de eso es artista plástico y tiene un programa de radio.

Si no conocen a Dick El Demasiado, no se preocupen. Lo importante es que están a punto de conocerlo. El documental se proyecta el viernes 10 de noviembre a las 8:00 p.m. en Tonalá. Dick, un holandés criado en Guatemala y Argentina, entre otros países, es una cosa loca. Si uno lo busca en internet encuentra que es músico, artista, cineasta experimental, y, sobre todo, que se ha dedicado a hacer lo que le gusta. El documental acompaña al artista durante algunos años, en sus ensayos, en su estudio, en sus viajes, en sus conciertos y en su vida cotidiana. Es refrescante ver cómo trabaja y más refrescante ver como su trabajo se presenta de una manera desordenada y única, desde una sencilla extravagancia con un trasfondo muy popular, sin dejar de lado un tono político y estético.

Es un personaje que no parece haber sucumbido a la vanidad o al ego (sin que prescinda de ellos); la presión del éxito (en alguna entrevista dice: “Soy un veterano del no reconocimiento”); la necesidad de ser intelectualmente trascendental y serio (tiene canciones como “Hijo de fruta” o “Fanta María”). Se la goza haciendo todo lo que hace, porque lo necesita hacer y lo hace con todo su corazón, no puede parar. No parece detenerse en la duda o el cuestionamiento de su oficio, simplemente crea. O al menos eso es lo que hace creer.

Lo que hace Dick el Demasiado no es una parafernalia postmoderna con ínfulas de transformación universal. Es más bien una amalgama confusa y sorprendente que no se limita ni se censura a sí misma, porque su creador no parece tener límites ni censuras él mismo. En el arte a veces es mejor concederse el beneficio de la duda, dejar que la curiosidad guíe la percepción y no protegerse ni abstenerse de la sorpresa. Dick El Demasiado afirma que cada día él tiene un momento poético que lo hace sentir bien. Y es que al final, el arte es como el café y el vino, el estilo, el sexo y los colores: el mejor es el que le gusta a uno.

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