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Benoît Jacquot: "El antisemitismo moderno fue inventado en Francia"

Su enfoque son las mujeres y las películas de época. Pero ha hecho cine con hombres como protagonistas. Arcadia habló con el director que descubrió a la que será la próxima “chica Bond” y quien está dispuesto a seguir experimentando con su estilo.

2015/10/01

Por César Leonardo Rojas

Su carrera empezó hace algo más de 40 años como asistente de dirección de la escritora, guionista y cineasta Marguerite Duras. Junto a ella rodó películas como Nathalie Granger (1972), La Femme du Gange (1973) e India Song (1974).

Más tarde, cuando llegó el momento de estrenarse como director, hizo L’assassin musicien (1976). En esa historia, una joven se reúsa a vender su violín porque quiere dedicarse a la música. La falta de talento, no obstante, la lleva a actuar con violencia frente al desespero.

Desde entonces, Benoît Jacquot se ha especializado en las mujeres. No solo como director de ellas, sino además como descubridor. El director francés ha disparado las carreras de jóvenes artistas que hoy son reconocidas dentro y fuera del cine francés como Virginie Ledoyen (La fille seule y Marianne) o Isild Le Besco (protagonista de L’intouchable, pero con quien ya había trabajado  en La fille seule).

Más allá de la veintena de películas que ha hecho, Jacquot empezó a adquirir fama internacional cuando en 2005 hizo parte del jurado del Festival de Cannes, que presidió Emir Kusturica.

Vino a Colombia por invitación de la Embajada Francesa, pues el Festival de Cine Francés de este año decidió rendirle homenaje. Arcadia habló con el director sobre su carrera, la forma en que ve el cine, su afinidad por las actrices jóvenes y desconocidas y sus expectativas sobre el futuro del séptimo arte.

Jacquot y las mujeres

Definitivamente es un director de mujeres. Léa Seydoux, Isild Le Besco, Virginie Ledoyen, Isabelle Huppert y hasta Diane Kruger. Todas atractivas, todas rebeldes a su manera, todas versátiles, algunas desconocidas hasta que él las puso en cámara, ¿cómo las busca?

No las busco, las encuentro. Lo hago como Picasso. No lo sé”, responde en broma, y añade: “Ese es un gran privilegio de trabajar en el mundo del cine. Encontrar a las actrices cuando todavía no son conocidas y no son mitómanas, es decir, que hacen las películas que dicen que son capaces de hacer y lo hacen honestamente. Hay que investigar por las que quieren convertirse en actrices conocidas”.

 

El viernes 25 de septiembre, durante la premier de su más reciente producción, Journal d’une femme de chambre (Diario de una camarera), aprovechó para hacer gala de su habilidad para descubrir estrellas: Léa Seydoux, quien protagoniza esta película y quien ya había interpretado el papel principal en Les adieux à la reine (Adiós a la reina), será la "chica Bond" en Spectre, la película de 007 que se estrena en noviembre. “Ustedes podrán decir que la conocieron antes de que se hiciera famosa”, sentenció con orgullo el francés.

 

Pero según Jacquot, no será la última vez que trabajen juntos. “Seguramente vamos a hacer una, dos, tres o más películas. Porque nos entendemos muy bien. La cuestión no es que sea una película contemporáneo o de época, es solo que ella sabe inmediatamente y yo sé también qué es lo que nos interesa. A veces no hay necesidad de explicarnos, y eso es muy provechoso”.

En Les adieux à la reine, Seydoux interpreta a la lectora asistente de María Antonieta de Austria, esposa de Luis XVI y reina de Francia, en los primeros días de la Revolución Francesa. Mientras todos abandonan la corte, la lectora se mantiene fiel a la monarquía y hay en ella cierta admiración por una reina caprichosa, narcisista y manipuladora.

La perspectiva personal que transmitió Léa Seydoux con ese personaje adquiere un tono más crítico en Journal d’une femme de chambre. Aquí interpreta a una camarera que no acepta el maltrato y las ofensas que tiene que soportar la servidumbre a finales del siglo XIX.  

Aunque de una forma u otra ambos personajes cumplen el papel de narradores, Seydoux adquiere un carácter más rebelde y contestatario en la más reciente producción de Jacquot. Y esa es una decisión deliberada del director. "Me interesa que los filmes de época, de reconstrucción histórica, tengan un paralelo evidente con la actualidad. Y Léa Seydoux es muy buena para eso. Porque ella logra mostrar un rol histórico como algo contemporáneo", dice.

Jacquot y la política

Tanto Les adieux à la reine como Journal d’une femme de chambre tienen la característica de que además son adaptaciones de obras literarias. La primera es de un libro del mismo nombre de Chantal Thomas publicado en 2002 y la segunda es de la novela homónima de Octave Mirbeau que vio la luz en 1900.

La novela de Mirbeau fue publicada en un contexto particular. La sociedad francesa estaba dividida alrededor del caso Dreyfus, un capitán del ejército de origen judío que había sido acusado de espionaje a finales del siglo XIX por entregar documentos secretos a los alemanes. A pesar de la presión mediática a su favor y la escasez de pruebas en su contra, Alfred Dreyfus fue condenado dos veces y desterrado a una isla en el Caribe. Doce años después de la primera condena, en 1906, se revirtió el veredicto y Dreyfus recobró su rango militar.

En la película de Jacquot no se habla de este asunto. Pero el clima sí expone las consecuencias de este debate. El caso Dreyfus sirvió de detonante para reavivar pasiones nacionalistas y antisemitas, de las cuales sí quería hablar Jacquot. En Journal d’une femme de chambre hay un personaje que no ahorra calificativos despectivos para referirse a los judíos. ¿Lo criticaron por ser tan explícito?

"Nadie en Francia osa criticar alguna cosa con respecto a eso porque el antisemitismo moderno fue inventado en Francia, es una culpa francesa. Históricamente sabemos que Francia jugó un rol muy decisivo en el antisemitismo del siglo XX entre el caso Dreyffus y la colaboración francesa con la Alemania nazi y eso continúa más o menos hasta hoy.  Entonces si alguien se ocupa del tema, nadie lo atacará. Todavía hoy Francia es muy antisemita", concluye Jacquot.

Jacquot y el futuro

A Benoît Jacquot le gusta dirigir mujeres, hacer películas de época (preferiblemente si son adaptaciones literarias) y  tocar temas políticos. Pero no se puede encasillar en esas categorías. En 2014, estrenó 3 coeurs (3 corazones), en la cual un contador público del siglo XXI se ve envuelto en un triángulo amoroso que involucra a dos hermanas. Parecía que quería atentar contra todos sus principios.

"Justamente era lo que no sabía. Me pregunté a mi mismo si sabía hacer una película contemporánea con un personaje principal masculino. Por eso tenía la necesidad de hacer una película como 3 coeurs", explica.

Ahora quiere seguir experimentando con su estilo. En un mes empezará a rodar una película inspirada en Body Artist, el libro del escritor estadounidense Don DeLillo que narra la historia de una artista de performance cuyo marido acaba de suicidarse.

En algunas redes se dice que la película se llamará Son Corps (Su Cuerpo). "No creo que se vaya a llamar Son Corps. Todavía no sé cuál será el título pero seguramente no será ese". Y habrá una actriz desconocida. "Pero será muy conocida en un año. Julia Roy es una joven actriz austriaca, que ha hecho mucho teatro, que ha participado en películas en Austria y que es muy desconocida en Francia. Escribió el guion para esta película y lo va a interpretar junto a Mathieu Almaric.

También se había hablado de un proyecto con Gerard Depardieu, pero Jacquot también sabe cuándo decir que no. "El proyecto no estaba bien porque no creímos lo suficiente. Y es muy importante creer en una cosa para comenzar a hacerla".

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