Abderrahmane Sissako / Les Films du Worso

“La violencia también se manifiesta sutilmente”

‘Arcadia’ habló con Abderrahmane Sissako, el director mauritano de ‘Timbuktu’, ganadora de siete galardones en la más reciente edición de los premios César.

2015/04/17

Por María Camila Pérez B.

En la película hay muchas historias que se conectan y otras que parecen independientes. ¿Cómo fue el proceso de elegir las historias a retratar?
En la película hice un recuento de las historias que suceden cerca de Timbuktu. Sobre todo quería representar la vida en una pequeña población, el día a día de los cazadores, los pescadores, y gente similar. Lo más importante que quería mostrar es la vida íntima de las personas que habitan en este tipo de pueblos de una manera humana. Tomar esos retazaos es una manera de comunicarle a la audiencia esas situaciones cuando uno desea contar una historia y le resulta difícil.

En Timbuktu hay, además de imágenes violentas, muchas metáforas. ¿Cómo jugó entre lo sutil y lo explícito?
Yo siempre prefiero mostrar la violencia de manera sutil. Eso es lo importante. Tomar pequeñas situaciones de pueblo para mostrar la violencia que existe en todas partes. Es crucial entender que la violencia no es algo necesariamente espectacular, sino que se puede manifestar sutilmente y en situaciones cotidianas. Una gacela que escapa cuando le disparas es una forma de violencia. El acto de llorar de un niño que se ha caído porque huye de un evento traumático es también un tipo de violencia.

En la cinta tanto los habitantes del pueblo como los jihadistas son presentados, en algún punto, de una manera muy humana y sensible ¿Por qué “humanizar” al victimario de esa manera?
Así como no se debe montar un gran espectáculo para mostrar la violencia, tampoco se deber considerar que alguien violento deja de ser humano. Esto es inadmisible e inexcusable. Las personas violentas no son así de manera permanente, los violentos no siempre están gritando. No se puede hacer una caricatura de la persona violenta, ni tampoco se puede deshumanizar al victimario, porque al hacer esto se vuelve imposible luchar en su contra.



¿Qué piensa de las personas que afirman que la película “reivindica” el terrorismo?
Considero que la mayoría de las personas que han visto la cinta no fueron a verla porque defendía el terrorismo. Personalmente no creo que la película defienda el terrorismo, todo lo contrario. También creo que quien piense esto está equivocado, pero no conozco a las personas que lo han dicho y no sé qué los lleva a pensar así tampoco.

El mundo se estremeció con los asesinatos de la revista Charlie Hebdo, pero ocurre una masacre en Kenia y nadie dice nada. ¿Por qué cree que suceden este tipo de cosas?
No tengo una respuesta precisa para esto porque no soy un especialista en el tema y no puedo explicarlo. Hice una película que tiene una temática similar, pero no me siento capaz de explicar este comportamiento. Lastimosamente hay sociedades que sólo consiguen las cosas utilizando la fuerza y la violencia. Lo que pasó en Kenia es inadmisible, la única palabra posible para describirlo es “barbarie”.

Teniendo en cuenta la creciente batalla contra el Estado Islámico, ¿cuál cree que es el papel que juega este tipo de películas y expresiones artísticas? ¿Son una forma de activismo en contra de ese régimen?
No creo que la película por sí sola sea la solución. Si los problemas así se pudieran enmendar únicamente a través del cine, la cuestión sería mucho más fácil. Creo que Timbuktu hace parte de la solución porque le ayuda al público a comprender el problema, pero claramente no puede ser la única vía.



¿Qué podemos aprender de la experiencia de Timbuktu para aplicarla en un contexto como el de Colombia, un país que lleva en guerra por más de 50 años?
Yo creo que es muy difícil para mí dar una respuesta precisa para el caso colombiano. Todo lo que diga va a ser considerado como las palabras de una persona que está lejos del país y que no vive lo que sucede ahí. Lo único que puedo decir es que la violencia no construye nada. La muerte de una, de dos o de más personas no aporta nada, no construye un futuro. Creo que debe existir respeto en la sociedad para salir adelante. Se debe eliminar el temor y por lo tanto se debe renunciar a la violencia y propiciar la reconciliación.

Este contenido hace parte de la edición impresa. Para leerlo, debe iniciar sesión:

Les informamos a todos nuestros lectores que el contenido de nuestra revista impresa en nuestro sitio web será exclusivo para suscriptores.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en ARCADIA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción por favor ingrese la siguiente información:

No tiene suscripción. ¡Adquierala ya!

Si usted tiene algún inconveniente por favor comuniquese con nosotros en Bogotá al 7421340 o a la línea nacional gratuita 018000-911100 (Lunes a Viernes de 7:00 am a 8:00 pm, Sábados de 09:00 am a 12:00 m).

Su código de suscripción no se encuentra activo para esta publicación