Las nubes de María (2014)

Atrapada entre ficciones

'Las nubes de María', la más reciente producción del francés Olivier Assayas es un emocionante viaje al mundo de una actriz veterana, en el que la ficción y la realidad se funden para develar el lado más oscuro de sus protagonistas. Se estrena en Colombia el 4 de junio.

2015/05/29

Por María Camila Pérez B.

Nominada a la Palma de Oro en el Festival de Cannes en 2014, Las nubes de María, del francés Olivier Assayas, cuenta la historia de María Enders (Juliette Binoche), una reconocida actriz que busca revivir su carrera.

La película comienza con la protagonista viajando junto a su asistente Valentine (Kristen Stewart) en un tren hacia Zúrich para presentar un premio en honor a la carrera de su amigo Wilhelm Melchior, el hombre que la lanzó a la fama veinte años atrás con la obra de teatro Maloja Snake: la historia de Helena, una mujer adulta que se enamora y es llevada al suicidio por Sigrid, una joven manipuladora interpretada por Enders.

Antes de llegar, Enders se entera de la repentina muerte de Melchior, quien se encontraba refugiado en una pequeña villa en las montañas de Sils María desde hace muchos años. Es en ese momento en el que la película comienza a desplegar una crítica contra Hollywood, pues lo primero que debe hacer María al bajarse del tren no es llorar la muerte de su amigo, sino participar en una sesión de fotos para Chanel. Además, el evento en honor a la carrera de Melchior también se convierte en un show mediático al que acuden figuras reconocidas por el simple hecho de estar ahí.


Esa noche, y antes de poder llevar a cabo su duelo, María es aproximada por un director que desea hacer un nuevo montaje de la obra de teatro con ella interpretando a Helena, la mujer mayor que sucumbe ante los encantos de su atractiva asistente. Enders, aunque reacia, acepta la oferta y viaja a la pequeña cabaña de Melchior, donde él escribió la obra, para sumergirse en un papel que le resultará más desafiante de lo normal. La transición de joven encantadora a mujer débil resulta más que complejo para María, ya que refleja su miedo a envejecer en un mundo que la ha hecho a un lado. 

Esta preocupación se hace aún más profunda cuando Jo-Ann Ellis (Chloë Grace Moretz), una actriz joven y problemática, protagonista de una película taquillera de ciencia ficción, es elegida para interpretar a Sigrid. Con esto, María se debe enfrentar a un mundo mediático que cambia frente a sus ojos y que le cuesta entender cada vez más. Por su lado, Valentine está fascinada con la figura de Ellis y la considera la actriz más talentosa de su generación, comentarios que causan en María un revuelo emocional que incrementa con cada error que comete durante su preparación artística.

La película, dividida en dos actos y un epilogo, un guiño al teatro que se ve a lo largo de la historia, difumina la delgada línea entre el universo de la película y la obra de teatro, pues por momentos el espectador no diferencia de qué guion hace parte el dialogo: el de la película o el de Maloja Snake. Assayas juega también con este vaivén a través de los personajes de María y Valentine, cuya relación es tan compleja y dependiente como la que retrata Melchior en su obra.



La interpretación estelar por parte de Stewart, que le valió un Premio César a Mejor actriz secundaria y que sorprende cuando se compara con su papel anterior en la saga de Twilight, es apenas uno de los puntos altos de esta cinta: una especie de tributo a Hamlet que utiliza el mecanismo de una obra dentro de una obra para así reflexionar sobre la industria de Hollywood y sus protagonistas, a menudo enajenados de la realidad por culpa de sus ficciones.

Copada de detalles significativos, casi imperceptibles, Las nubes de María cumple con su ambiciosa e intricada propuesta.

Vea el trailer aquí:

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