Glenn Close en "Albert Nobbs".

Rodrigo García camino al Oscar

Es el hijo mayor del escritor Gabriel García Márquez y, antes de hacerse director de cine de Hollywood, creció en un ambiente donde se respiraba arte. Con su cinta "Albert Nobbs", dos de sus actrices esperan estatuillas: Glenn Close y Janet McTeer.

2012/02/22

Por BBC Mundo.

;
BBC

Creció en una casa donde cualquier acto creativo, desde “contar una buena broma a escribir una novela”, era celebrado. Entre artistas, músicos, escritores sentados a la mesa: de Pablo Neruda a Luis Buñuel y, entre ellos, su padre, Gabriel García Márquez.

Rodrigo García Barcha, hijo mayor del escritor colombiano ganador del Nobel, eligió luego su camino y se convirtió en director de cine. Y para eso, se mudó a Hollywood hace dos décadas y, varias películas y series televisivas después, estará en la gala mayor de la industria fílmica, la de los Oscars, para ver si su película recoge estatuillas por las tres nominaciones que ha conseguido.

 “Albert Nobbs” es la cinta que ha logrado el reconocimiento de la Academia stadounidense, un drama de época en el que una mujer se hace pasar por hombre en la opresiva Irlanda del siglo XIX para ganarse el sustento como mayordomo, aun a costa de vivir escondiendo su cuerpo y sus emociones.

La mujer-hombre, en una actuación notoria, es la actriz preferida de García Barcha, a juzgar por el número de proyectos que han compartido: Glenn Close, quien durante más de 15 años trabajó en Albert Nobbs, un proyecto devenido obsesión al que Close logró dar forma y guión y convocó al colombiano para ocuparse de la dirección.

Close le ha ganado al filme una nominación en la categoría de mejor actriz, mientras que Janet McTeer ha sido postulada como actriz de reparto. Dos mujeres para el director de mujeres: a García Barcha lo consideran un hábil retratista del mundo femenino y, quizás por eso, que las opciones al Oscar le lleguen de la mano de sus actrices parece casi un acto de justicia.

“Prácticamente todas mis películas han sido sobre personajes femeninos y es lógico que me llamen ‘el director de mujeres’”, dice el cineasta, que tiene entre sus créditos “Con sólo mirarte” (1999) y “Nueve vidas” (2005), ambas con Close en el elenco.

¿Le agrada el título, entonces?

Bueno, lo cierto es que yo no pienso en las películas como historias sobre la mujer o sus problemáticas. Las películas son sobre temas que me interesan y utilizo personajes femeninos para dramatizar esos temas. Entonces sí, soy un director de personajes femeninos, aunque no tengo un discurso ni una teoría sobre la mujer o la feminidad.

¿Tiene que ver con el rol de las mujeres en su vida, tanto su madre (Mercedes Barcha) como sus dos hijas, o es sólo una decisión estética?

Yo creo que en el caso de la gente creativa como escritores, guionistas o directores, no existe nunca decisión que no esté basada en algo personal, de la crianza, de la genética, del ambiente donde uno creció. No tengo ni idea de dónde viene mi interés por los personajes femeninos, supongo que si lo buscara en psicoanálisis efectivamente lo podría encontrar. Pero sé que nada es accidental, todo tiene una raíz en lo que uno es.

¿Qué significan las nominaciones a las dos actrices que eligió para “Albert Nobbs”?

En la mayoría de las películas que he hecho las mujeres tienen el papel principal, o sea que, si va a ver algo que se distinga en mi trabajo, supongo que es lógico que sea eso. El trabajo de Glenn Close y de Janet McTeer me pareció muy bueno cuando lo estábamos filmando, antes de todos estos reconocimientos. Con Glenn ya había trabajado, a Janet la había mirado un poco más desde lejos hasta ahora y sentí que también hizo un papel muy creíble, divertido y entrañable. Me da gusto por ellas, porque creo que se lo merecen.

Glenn Close llevaba unos 15 años con esta idea en carpeta, cuéntenos cómo llegó usted a este proyecto.

La película está basada en un cuento del (escritor irlandés) George Moore y en los años ‘80 se hizo una obra de teatro, que fue donde Glenn descubrió al personaje de Nobbs. Después ella volvió al cuento y adaptó la historia con otros guionistas. Yo me incorporé hace unos seis o siete años, cuando ella me ofreció. Que ella me invitará a participar era suficiente estímulo para decir que sí, pero además cuando leí el guión me pareció una historia muy curiosa, una historia de época poco común pero con temas que trascendían la época: el tema de la persona que tiene que esconderse, reinventarse, que tiene que reprimir aspectos de su personalidad para poder salir adelante… La cuestión de la identidad, que es un tema de todas las épocas.

Y cuando yo empecé con Glenn, enseguida descubrimos que estábamos de acuerdo en casi todo. Por muchas ideas que ella tuviera, no estaba todo definido: seguimos trabajando con pruebas de maquillaje, de peinados, en la búsqueda del vestuario. Fue un trabajo que se desarrolló orgánicamente durante el proceso de pre producción de la película.

Hay un elemento de austeridad en “Albert Nobbs” que hace que la historia se centre en los personajes ¿Fue un decisión suya?

La película está basada en el personaje de Nobbs y en su relación con las personas que viven y trabajan en un hotel y yo quería destacar eso. Muchas veces, cuando se hacen películas de época hay ese deseo de que todo sea un espectáculo, ¿no? Más allá de la historia, mostrar las locaciones, el vestuario, la producción… Nosotros no teníamos ni los recursos para hacer eso ni tampoco el interés. Parte de la propuesta es que el hotel es un lugar claustrofóbico y es un microcosmos de esa sociedad, entonces pues tres cuartas de la película ocurren en el hotel y el chiste era hacer eso, centrarse entre las relaciones de las personas, las relaciones de clase, las románticas…

Su vínculo con Close se ve como el de Tim Burton con Johnny Depp, o el de Martin Scorsese con Robert De Niro: una suerte de “actriz fetiche”. ¿Qué ha ido cambiando en el trabajo con ella desde la primera película, “Con sólo mirarte”, hace más de 10 años, hasta hoy?

Bueno, cuando filmé “Con sólo mirarte”, las primeras escenas que rodamos fueron las de Glenn, así que puedo decir que mi primer día debutando como director de una película fue con ella. Ahora siento que tengo mucha más experiencia y, en ese sentido, no creo que hubiera podido filmar “Albert Nobbs” hace 10 años. En el caso de ella, aunque ya entonces era una gran actriz, ahora ha sumado a todo lo que ha hecho en cine y en teatro sus trabajos para televisión, como en (las series) “The Shield” y “Damages”.

¿Qué cree que tiene Close que la hace especial?

Nunca es una sola cosa. Por supuesto es una gran actriz, tiene una gran técnica, conoce muy bien el cine, el teatro y la televisión. Pero más allá de la técnica tiene una gran intuición. Trabaja con un cerebro racional y con un cerebro intuitivo, ambos a la vez y, sobre todo, le sigue gustando mucho su oficio. Me da la impresión de que trabaja como juegan los niños, con mucha seriedad pero con la sensación de que es un juego.

Hay una tercera nominación para su película en la categoría de mejor maquillaje. De hecho, varios críticos afirman que tiene más valor la actuación de Close sobre la de Meryl Streep en “La dama de hierro”, quien se apoya mucho en la prostética para construir su personaje de Margaret Thatcher…

Me da gusto que hayan nominado a este equipo de maquillaje y peinado porque muchas veces estos premios son para trabajos de monstruos y criaturas fantásticas, prostéticas muy grandes y transformadoras. Yo creo que lo bonito que hizo este equipo es que su trabajo fue realmente mínimo. Glenn tiene la punta de la nariz y las orejas un poquito más grandes, pero no más… la masculiniza un poco, pero no la transforma en una criatura extraña. Es un maquillaje que no se impone a la actuación.

Usted ha trabajado en series de televisión, desde “Los Sopranos” a “Six Feet Under” o, más recientemente, “In Treatment”. ¿Qué siente que tiene la TV para ofrecerle a un director de cine?

Por desgracia muchas de las películas que yo hago, de “temas adultos” por llamarlas de algún modo, no interesan a los estudios tanto como las que tienen que ver con superhéroes y son para jóvenes. Los estudios no hacen sino una o dos, o ninguna, de estas películas por año. Entonces la televisión es el mundo donde los directores y los guionistas pueden crear historias con temas adultos y temas complejos. Yo creo que la televisión es ahora mucho más atractiva para cierto tipo de guionistas y directores que el cine.

¿Y le interesaría tomar parte en alguna produccion del cine de su país natal?

Hombre, sí me gustaría filmar alguna vez en Colombia. Tengo un par de proyectos rodando en México, otro para desarrollar aquí en Los Ángeles pero en un mundo muy mexicano dentro de esta ciudad. Sí, sí me gustaría hacer una película en español y latina. Pero, por desgracia, mi cine es difícil de financiar. Para financiarlo he tenido que recurrir a utilizar estrellas de Hollywood, no necesariamente porque crea que sea la única forma de hacerlo, porque no lo pienso así, pero es lo que me ha permitido encontrar el dinero.

Si lo hiciera, ¿qué tema le gustaría tocar?

Me gustaría contar una historia colombiana o mexicana, pero finalmente las historias que hago son sobre las relaciones entre miembros de familia, padres, mujeres, hijos… No porque vaya a Colombia voy hacer una historia sobre la antropología colombiana o política. Donde sea que lo haga, mi cine seguiría siendo sobre los vínculos entre personas.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.