'Silencio' se estrenó el 16 de marzo en las salas de cine colombianas.

'Silencio': los sacerdotes apóstatas de Japón

Martin Scorsese presenta la travesía espiritual de misioneros cristianos perseguidos en el país del sol naciente. Conflictos entre oriente y occidente, budismo y cristianismo, ideología y oposición radical a cualquier intento de colonización convergen en esta cruda historia, basada en la novela homónima de Shusaku Endo. Está en las salas de cine de Colombia.

2017/03/17

Por Daniela Hernández

Casi tres décadas le tomó al legendario Martin Scorsese llevar a la pantalla grande Silencio, uno de los proyectos más ambiciosos e íntimos del cineasta estadounidense. La película es un reclamo desgarrador a un Dios que mantiene en silencio ante las torturas, sangre derramada y cuerpos que arden en hogueras en nombre de la fe. Es la historia de los sacerdotes cristianos portugueses perseguidos en Japón.

La película protagonizada por Andrew Garfield, Adam Driver y Liam Neeson se basa en la novela de Shusaku Endo, texto que leyó Scorsese tras estrenar La Última Tentación de Cristo, cinta que recibió fuertes críticas de sectores cristianos conservadores y de la Iglesia Católica. Silencio ahonda en un mundo direccionado bajo las leyes lógicas -o ilógicas- de la fe, en tanto están marcadas por la crueldad y las manifestaciones intangibles de un ser supremo en cuyo nombre se sufre.

Dos misioneros católicos de Portugal: el padre Rodrigues (Garfield) y el padre Garupe (Driver) emprenden una viaje a Japón en busca de su mentor, el Padre Ferreira (Neeson), tras escuchar rumores de que apostató. Pretenden hallarlo y salvarlo de algo que desconocen. En la travesía se encuentran con cristianos japoneses, cuyas convicciones sorprenden por ser más fuertes que las de ellos. Están dispuestos a morir y lo asumen con tranquilidad pues confían en que los espera el paraíso. 

La naturaleza inhumana de las pruebas a las que son sometidos para hacerlos renunciar al evangelio hacen visibles las fronteras de la religión y de la misma fe. “La tierra negra de este país está llena de lamentos de cristianos y sangre de sacerdotes. Rezamos en secreto”, cuentan los cristianos ocultos en las aldeas de Japón.

El resultado es un desafío para fieles y escépticos. Cuestiona los límites de de la religión y de las muertes perpetradas por amor a una deidad cuyas manifestaciones no son tangibles. Esta historia del cristianismo, a diferencia de muchas que traen mensajes de consuelo, muestra de manera cruda los castigos padecidos por quienes intentaron llevar sus creencias a otros continentes y midieron el valor de su vida en tanto pudieran evangelizar al mundo. Pero además se pregunta, ¿vale la pena?, ¿quiere Dios que sus fieles mueran quemados y ahogados por defender una doctrina? La respuesta es un espacio vacío, pues Dios se mantiene en silencio.

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