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El segundo paso, desmantelar nuestras ideas

Una antropóloga experta en la diversidad sexual y de género discute cómo lidiar de manera sana con un hijo LGBTI.

2017/08/11

Por NURY CRISTINA ROJAS TELLO*

Primer paso: desterrar la culpa

Cuesta aceptar a un hijo gay cuando tenemos ideas construidas desde el prejuicio acerca de la sexualidad: vemos con desconfianza el sexo por placer y no para la reproducción, entre personas de diferentes culturas, clases sociales o grupos étnicos; personas del mismo sexo amándose; sexualidades fuera de la edad reproductiva (la sexualidad entre personas mayores es inaceptable) o en personas con discapacidad. Todas estas formas de sexualidad no hegemónicas son leídas desde el prejuicio.

No hay manera de entender a un hijo diverso si antes no se es consciente de que muchas ideas sobre la sexualidad están basadas en prejuicios que vienen de la educación recibida y que reproducimos sin cuestionar. La manera más efectiva de deconstruir los prejuicios es llegar al lugar en nuestra memoria donde se originaron. ¿En mi casa, mi escuela y dentro de mi grupo de amigos cómo se referían a las personas gais, lesbianas o transgeneristas? Existen varias maneras de ver la diversidad y el prejuicio es solo una de ellas.

Para ampliar la mirada es importante valernos de fuentes que proporcionen respuestas, acercamiento en la familia, ideas constructivas y argumentos que inviten a la aceptación, el respeto, y no al miedo. No existe una sola forma de sexualidad y siempre que se maneje con responsabilidad, amor propio y respeto es un aspecto fundamental en el desarrollo humano. No es fácil romper una idea abrigada por años, pero nuestros hijos merecen el esfuerzo. Para información sobre diversidad sexual o de género haga clic aquí.

*Antropóloga experta en diversidad sexual y de género cristinarojastello@gmail.com

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