Sala de exposiciones del Museo de Arte del Banco de la República.

Un mapa a mano alzada: Cali

Alrededor de Cali orbitaron muchas de las experiencias más significativas de la cultura colombiana. Acá un somero panorama del arte en esta ciudad.

2015/02/25

Por Juan David Correa*

El Museo La Tertulia es el punto de partida obligado para el arte en Cali. Fundado en los años sesenta, cuenta con una amplia colección, principalmente adquirida entre los setenta y ochenta, con ejemplos sobresalientes de Beatriz González, Ever Astudillo, Alicia Barney, Feliza Burstyn, Antonio Caro, Carlos Rojas y Adolfo Bernal, entre otros. La Tertulia fue el epicentro del arte contemporáneo en los años setenta y alrededor de Cali orbitaron muchas de las experiencias más significativas de la cultura en Colombia en los últimos cuarenta años. De la literatura y la crítica de Andrés Caicedo, un joven caleño que se suicidó a los 25 años y dejó una estela de mito contemporáneo en Colombia; a las fotografías de Fernell Franco; el teatro de Enrique Buenaventura, o el cine de Carlos Mayolo y Luis Ospina, Cali entró en una decadencia producto de las tensiones políticas y el narcotráfico. Sin embargo, como ocurre con otras ciudades del país como Barranquilla, Bucaramanga o Cartagena, Cali ha sabido reinventar de alguna manera el rumbo. La creación de Lugar a Dudas como el espacio de arte contemporáneo más importante de la ciudad –y su programación la más dinámica– fue fundamental para que la ciudad recordara su pasado. Lugar a Dudas, creado por Óscar Muñoz, ha sido clave en el intercambio con artistas, exposiciones, residencias, charlas, talleres y un cineclub, y tiene abierta al público la mejor biblioteca especializada en arte de la ciudad. Su programa de exposiciones sucede en una pequeña sala de exhibiciones y en La Vitrina, una vidriera para ser vista desde la calle.

A unas pocas cuadras de La Tertulia se encuentra La Sucursal que abrió sus puertas en julio de 2014. Es una fundación con un espacio y una colección de arte contemporáneo muy interesante. Uno de los aspectos más destacables de esta naciente colección es un énfasis en la adquisición de obras de artistas locales, consolidados o emergentes.

Al igual que en muchos otros lugares del país, la aparición de revistas, colectivos y espacios de autogestión se ha hecho cada vez mayor. Existe un pequeño circuito de iniciativas autogestionadas, sin espacio físico ni presupuesto. Su actividad es esporádica y su vida suele ser corta pues dura lo que dura el entusiasmo o las condiciones favorables. Felizmente, este circuito se renueva periódicamente y mientras desaparecen unos aparecen otros. Hoy por hoy sobreviven Helena Producciones, La Plástika Rayada, Circular Presenta, La Nocturna y El Jardín Abierto.

Helena Producciones es uno de los casos más rescatables. Existe desde 1997 y entre muchas otras actividades ha realizado ocho ediciones del Festival de Performance de Cali, creciendo e internacionalizándose a lo largo del tiempo hasta convertirse en un referente importante y cita obligatoria para la comunidad artística nacional.

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Vista general de ArtBo, Feria Internacional de Arte de Bogotá

Es cierto que Colombia, como pocos países de América Latina, cuenta con una infraestructura de ciudades intermedias que aún están en proceso de apostar por espacios culturales. No obstante, ya comienzan a aparecer lugares o colectivos como La Usurpadora, de la artista María Isabel Rueda, en Barranquilla, o La Mutante, en Bucaramanga. Si a esto se le suma una evidente consolidación de espacios formales como las galerías mencionadas en los recuadros de este artículo; eventos como ArtBo o la Bienal de Arte de Cartagena; ferias alternativas como La Feria del Millón, la Feria Odeón o La Otra, se podría decir que en el país se ha creado un circuito tremendamente creativo y vivo que, a pesar de una historia dolorosa, ha sabido estar a la altura de los difíciles años que nos tocaron en suerte. El arte, como la vida en Colombia, es tozudo.

 

*Este artículo fue escrito gracias a la colaboración e investigación de Juan Sebastián Ramírez.

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