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Un mapa a mano alzada: Medellín

El panorama del arte contemporáneo en Medellín: el fruto de una generación que insistió en crear un campo para el arte contemporáneo en el país.

2015/02/25

Por Juan David Correa

El barrio Carlos E. Restrepo, en Medellín, es un pasaje de tránsito obligado para miles de estudiantes. Fundado en los años setenta como una solución de vivienda multifamiliar, con típicos edificios rodeados de zonas verdes, allí se estableció un grupo de artistas y gestores culturales entre quienes estaban Alberto Sierra, Ethel Gilmour y Álvaro Marín alrededor del que iba a ser el Salón Comunal del conjunto residencial que les fue cedido para inaugurar el primer Museo de Arte Moderno de la ciudad. La apertura, en 1978, creó un ambiente en la ciudad que fue recogido por el propio Sierra con la inauguración en 1987 de la galería La Oficina, acaso la más importante de la ciudad hasta hoy. En todo caso, Medellín tenía, desde 1968, una apertura al arte moderno por cuenta de las bienales de Coltejer, una empresa manufacturera de telas, que se realizaban en el Museo de Antioquia, el más importante de la región antioqueña, que a su vez ha replicado en el presente siglo la idea de grandes encuentros en torno al arte denominados MDE2007, y MDE2011. Este año, se realizará el tercero.

La relación entre la industria y el arte en la segunda ciudad de Colombia ha sido estrecha. Por eso, en 2009, en los terrenos de Simesa, una empresa de fundición, se pensó que, a la par de un proyecto llamado Ciudad Río, podría cobrar impacto el traslado del Museo de Arte Moderno. En un bello galpón de los años treinta, llamado Talleres Robledo, se abrió la primera sede de un museo que, gracias a apoyos mixtos públicos y privados inaugurará en septiembre de 2015 una envidiable sede, junto a los talleres que permanecerán como parte del museo. Debido al trabajo realizado desde los años ochenta en el Taller de Grabado La Estampa, del que José Antonio Suárez fue profesor, y a maestros del dibujo como Óscar Jaramillo, existe una portentosa generación de artistas como Aníbal Vallejo, Edwin Monsalve, César del Valle, Alejandro García, Freddy Alzate, Marcela Cárdenas y Pablo Guzmán. Hoy, por cuenta de una generación que miró a las artes de otra manera, en la ciudad crecen espacios como Casa Tres Patios, un centro del arte contemporáneo dedicado a la investigación, la pedagogía alternativa, o como Taller Siete, una iniciativa de Carlos y Mauricio Carmona, Paola Gaviria, Adriana Pineda y Julián Urrego; galerías como Plecto o Lokkus, dedicadas al arte contemporáneo, y editoriales de gran calidad como Mesa Editores o Tragaluz.

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