Tatiana Salem Levy.

El futuro es femenino

La crítica ha alabado los libros de estas tres mujeres que tienen un futuro brillante en la literatura de su país. Estarán en la Feria del Libro de Bogotá presentando su innovadora propuesta.

2012/04/18

Por Marcelo Moutinho y Julio Paredes.

Tatiana Salem Levy

Por Marcelo Moutinho, Río de Janeiro.

Los fragmentos de la memoria constituyen la argamasa con la que la escritora Tatiana Salem Levy construye sus historias. La autora comenzó a llamar la atención de la crítica al participar, en el 2004, en la antología de Las 25 mujeres que están haciendo la nueva literatura brasileña. En el mapeo realizado por el también escritor Luiz Ruffato, el cuento de Tatiana, “Desalento”, se destacaba al relatar, con notable madurez para una escritora joven, el dolor inexpugnable de la madre ante la muerte de su pequeño hijo.

Tres años después, Tatiana lanzaría su primer libro, La llave de la casa, que obtuvo el prestigioso Premio São Paulo de Literatura en la categoría de autor nuevo. En el libro, ella aborda los conflictos de una brasilera descendiente de judíos turcos perseguidos por la Inquisición. Ensamblada en fragmentos, la novela se inspira en un mito: los judíos expulsados de Portugal por la Iglesia que se habrían llevado las llaves de sus casas, con la esperanza de volver algún día.

La llave de la casa fue publicada en Portugal, Francia, Italia, Turquía, España y Rumania y ya está en proceso de adaptación para el cine. El libro se originó a partir de la tesis doctoral de Tatiana, quien utiliza en la trama datos autobiográficos. Al igual que la familia que protagoniza la historia, ella es descendiente de judíos turcos. Tatiana nació en Lisboa, pero se mudó a Río de Janeiro con apenas nueve meses, en 1979, cuando sus padres, exiliados por la dictadura militar, pudieron regresar a Brasil.

La experiencia de no pertenencia siempre le interesó y ya estaba presente en su tesis de maestría, publicada con el título de La experiencia desde el exterior: Blanchot, Foucault y Deleuze (2003). En la antología Primos, que compiló en el 2010 con Adriana Armony, Tatiana volvió a explorar este tema. La antología reúne textos de ficción de escritores brasileros descendientes de judíos y árabes que buscan explorar las afinidades entre estas dos herencias culturales.

La esperada segunda novela de la autora fue publicada en el 2011 y mantuvo el vigoroso intimismo de su primera obra. La historia de Dos ríos es narrada por un par de hermanos gemelos que alternan sus puntos de vista al relatar los efectos de la pasión por la misma mujer. La presencia de la francesa Marie-Ange se cierne sobre ellos como una sombra: es la catarata hacia la cual corren los dos ríos mencionados en el título. Entre el mar de Córcega, en Francia, y el de Ilha Grande, en Brasil, transcurre una historia de amor, de soledad y de oportunidades perdidas. 

Adriana Lunardi

Por Julio Paredes, Bogotá

Sin duda, uno de los nombres más atractivos e interesantes entre los muchos invitados de Brasil a la Feria del Libro de Bogotá es el de la escritora Adriana Lunardi (1964). Nacida en Xaxin, en el estado de Santa Catarina, reside ahora en Río de Janeiro.

Licenciada en Comunicación Social, con una maestría en Literatura Brasilera, ha trabajado también como redactora publicitaria y guionista para televisión y en la actualidad es escritora residente en la UERJ (Universidade Estadual do Rio de Janeiro). Lunardi cuenta con una obra literaria de reconocimiento nacional e internacional, traducida a varios idiomas, y existe el acuerdo unánime, tanto entre la crítica como en el número creciente de lectores entusiastas, que nos encontramos ante una obra sostenida sobre una voz sólida, consistente y profundamente poética. Su primer libro de relatos As meninas da Torre Helsinque (Mercado Aberto/PMPA, 1996), recibió los premios Fumproarte y Troféu Açorianos (1997) en dos categorías: autor debutante y mejor libro de cuentos. En el 2002 publicó Vésperas (Rocco), nuevo libro de cuentos con el que recibió la beca para Escritores de la Fundação Biblioteca Nacional, nominado además para el premio Jabuti, y publicado en Francia, Argentina, Portugal y Croacia. En el 2006 apareció su primera novela Corpo estranho (Rocco) y en el 2011 su segunda novela A vendedora de fósforos (Rocco), dos nuevos títulos que han servido para consolidar el paso, por encima de los afanes por la novedad mercantil, de una obra con un estilo de una precisión envidiable.

Para Adriana Lunardi en el oficio de la escritura de ficción se encuentra uno de los secretos sustanciales de la trascendencia; esa idea enigmática, y a la vez desconcertante, que ayuda también a descifrar los preámbulos a la entrada inminente de la muerte, cuando la memoria íntima del tiempo personal (la autobiografía que se deja atrás) alcanza su punto más alto, más esclarecedor, pero, paradójicamente, menos factible de narrar para los otros. Tema central del hermoso libro Vísperas, de lectura imprescindible, publicado en español por la editorial Bajo la Luna (Buenos Aires, 2007), donde, siguiendo la estructura del perfil biográfico, Lunardi revela las rutas secretas, en los mismos límites de la muerte, de nueve narradoras a quienes algunos lectores podríamos considerar emblemáticas: Virginia Woolf, Dorothy Parker, Ana Cristina Cesar, Colette, Clarice Lispector, Katherine Mansfield, Sylvia Plath, Zelda Fitzgerald y Júlia da Costa. Quizás lo más inquietante de este libro sea la lucidez y la capacidad literaria de Lunardi para revelar al lector, más allá de la mera reproducción documentada del instante final de unas figuras históricas, que la memoria de lo que nos ha sucedido en el mundo solo se comprende en su dimensión exacta si existe a la vez una comprensión previa de la muerte.

Adriana Lisboa

Por Marcelo Moutinho, Río de Janeiro

Compuesta por cinco novelas, tres libros infantiles, un título de literatura infantil-juvenil y una selección de microcuentos, la obra de Adriana Lisboa se distingue por la densidad y el lirismo. Lejos del registro realista que marca buena parte de la literatura contemporánea brasilera, la escritora le apuesta a la metáfora, la entrelínea y el medio tono.

Adriana debutó en 1999 con la novela Los hilos de la memoria. En este libro parte del microcosmos de una familia en Río de Janeiro para hacer un recorrido subjetivo por la historia de Brasil, desde el período colonial hasta la década del noventa. Sinfonía en blanco, un título lanzado dos años después, consolidaría el nombre de la escritora con efusivos elogios de la crítica y el premio José Saramago.

A Sinfonía en blanco le siguieron Un beso de colombina (2003) y Rakushisha (2007), basadas, respectivamente, en los temas estudiados por Adriana en su maestría y doctorado. En Un beso de colombina hay un diálogo con la obra del carioca Manuel Bandeira, cuyos poemas funcionan como elemento conductor de la trama. Los versos de Bandeira son la señal con la cual el narrador tiene acceso al pasado para tratar de descifrar los misterios de la mujer que lo abandonó. Rakushisha está inspirada en los haikús de Matsuo Basho, poeta japonés del siglo XVII, cuyos textos orientan la inmersión de dos brasileros en la cultura japonesa.

Entre estos dos libros, Adriana lanzó el delicado Caligrafías (2004). Con ilustraciones del artista plástico Gianguido Bonfanti, este volumen reúne relatos muy breves, casi poemas en prosa, que expresan sueños, recuerdos de la infancia y pequeñas epifanías. Azul-cuervo, del 2010, tiene como telón de fondo la dictadura militar en Brasil. Pero también es una historia de amor. Y de personajes en tránsito, poseídos por la sensación de desplazamiento, una condición que la propia Adriana experimenta: nacida en Río de Janeiro, vivió en Francia, pasó un tiempo en Japón y ahora vive en Estados Unidos.

Lengua de trapos (2005), El corazón a veces deja de latir (2007), Cuentos populares japoneses (2008) y La sirena y el cazador de mariposas (2009), títulos dirigidos a un público joven, completan su obra. En el 2008, Adriana escribió el guión de la película Bodas de papel, en compañía de Flavio Carneiro y André Sturm.

Licenciada en música, Adriana también es traductora. Ha traducido al portugués obras de Robert Louis Stevenson, Cormac McCarthy, Marilynne Robinson, Jonathan Safran Foer y Maurice Blanchot, entre otros. Sus novelas han sido publicadas en Portugal, Francia, Estados Unidos, Italia, México, Argentina, Suiza y Suecia y pronto serán publicadas en Alemania, España y Rumania. Adriana ha sido incluida en varias antologías de cuentos en Brasil y en el exterior y en el 2007 hizo parte del proyecto Bogotá 39/Hay Festival como una de los treinta y nueve autores más importantes de Latinoamérica menores de treinta y nueve años.

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