Margarita García Robayo / Fotografía de: Alejandra López

La nueva voz de la literatura cartagenera

Arcadia conversó con la escritora Margarita García Robayo, una cartagenera que vive desde hace una década en Buenos Aires. "Lo que no aprendí", su novela más reciente, fue finalista del primer Premio Biblioteca de Narrativa Colombiana.

2015/01/31

Por Christopher Tibble

¿De qué trata, en trazos generales, su nueva novela Lo que no aprendí?
Es una especie de reconstrucción familiar a través de la voz de una niña de once años. Transcurre en un mes de vacaciones en el que ella empieza a descubrir el verdadero trabajo de su papá, que es un abogado pero que además tiene un oficio alternativo: recibe gente en su casa y lleva a cabo sesiones de espiritismo. Ella se fascina con la figura de su papá. Después hay una segunda parte que hace una relectura de lo que ya se contó con el objetivo de reflexionar sobre lo falible que son los recuerdos y como las versiones de una misma familia pueden ser tan distintas entre sí. Creo que la novela se trata sobre eso: la imposibilidad de tener una única versión de una experiencia compartida.

La novela transcurre en Cartagena…
Si, en el mes de junio de 1991 y lógicamente está atravesada por todo el contexto político de ese mes en particular. Específicamente  la salida de la nueva constitución de Colombia y también la discusión en torno a la entrega o no entrega de Pablo Escobar. Ese es el telón de fondo,  pero la historia central es la de la niña y sus esfuerzos  para entender a su familia.

¿Y está basada en una experiencia personal?
Si, tiene muchos elementos autobiográficos, pero me parece equívoco ponerle un rótulo como autoficción o autobiografía. Si bien tiene elementos autobiográficos,  no es el calco exacto de una historia personal.

¿Cómo surgió la idea de hacer el libro?
Se me ocurrió escribirlo cuando se murió mi papá. Estaba viviendo en Buenos Aires y volví para el entierro y recuerdo un momento en el velorio en que mi familia estaba hablando del difunto. Me llamó mucho la atención que las versiones que tenían mis hermanas, mi mamá y mis tías de mi papá eran muy distintas a las mías. Empecé a intentar de reconciliar sus versiones y las mías y ahí fue que pensé que eso podía ser un gran tema. Me interesó la idea de que cada quien se queda con la versión que se le acomoda más a lo que necesita que sea su historia personal.

Usted escribió el libro en Argentina. ¿Es más fácil escribir del país de uno desde afuera?
Yo no creo que sea más fácil. Para mi escribir conlleva una dificultad natural que no tiene nada que ver con donde uno esté parado. Pero sí creo que te da una distancia que es favorable para lo que se escribe. Si te vas, tomas distancia y miras las cosas de nuevo, ves todo con otros ojos. Te da atributo distinto que enriquece el resultado final.

En el mundo de la literatura Cartagena está asociada a la obra de Gabriel García Márquez. Tomando esto en cuenta, ¿fue difícil escribir sobre esa ciudad?
Me pasó en un par de ocasiones que leí reseñas que decían: “es raro el espacio geográfico que nos cuenta esta señora porque no se parece al real”. Claro, estaban dando como real la versión del caribe de García Márquez. Pero yo nunca lo sentí a él o a su obra como un fantasma o como un peso porque creo que estamos bastante distantes generacionalmente. Las reseñas no me molestaron, pero sí me hicieron entender que quienes queramos referirnos literariamente al universo del Caribe colombiano tenemos que convivir con ese otro Caribe que hizo García Márquez.

¿Qué opina sobre la literatura femenina que se está haciendo en América Latina?
Me gusta mucho leer literatura de mujeres. Me parece que si bien es cierto que hay muchas menos escritoras que mujeres, creo que algunas de las que hay son muy distintivas. Eso creo que tiene que ver con un proceso de depuración. Sobre todo con temas como la maternidad que hacen que para una mujer sea complicado seguir escribiendo. Las que quedan y se destacan son una especie de gemas. Con lo que conlleva la condición femenina, como tener familia, hijos y todo eso, las que lo logran lo hacen con mucho esfuerzo y mucho trabajo.

¿Ya está trabajando en algo nuevo?
Ahora voy a sacar en Colombia un libro de cuentos llamado Cosas peores. Y estoy pensando en una nueva novela que va a ser de largo aliento. En esas estoy.

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